Actualizado 02/06/2015 12:29

Los jóvenes se informan sobre temas de salud en Internet

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Foto: GETTY//KATARZYNABIALASIEWICZ

MADRID, 2 Jun. (EUROPA PRESS) -

   Cuando los adolescentes se enfrentan a problemas nuevos y a menudo confusos sobre salud, la abrumadora mayoría, el 84 por ciento, acuden a Internet, según un primer estudio nacional de más de una década que analiza cómo emplean los adolescentes las herramientas digitales para la información de salud.

   DROGAS, SEXO Y DEPRESIÓN

   A pesar de que la mayoría de los adolescentes aprovechan fuentes digitales para aprender más sobre la pubertad, las drogas, el sexo, la depresión y otros problemas, un 88 por ciento dijo que no sentirse cómodo compartiendo sus problemas de salud con sus amigos de Facebook o en otros sitios de redes sociales, según este trabajo de investigadores de la Universidad Northwestern, en Estados Unidos.

   El informe aporta información importante para las organizaciones de salud pública que tratan de llegar a los adolescentes. Casi un tercio de los adolescentes encuestados reconoció que la información digital produjo cambios en su comportamiento, como consumir menos refrescos, tratar de comer recetas saludables y realizar ejercicio para combatir la depresión.

  'APPS' DE SALUD

   Además, uno de cada cinco adolescentes encuestados o el 21 por ciento se han descargado aplicaciones móviles de salud. "Encontramos algunas sorpresas reales acerca de lo que los adolescentes están aprendiendo online cuando se trata de su salud", señala la principal autora del informe, Ellen Wartella, directora del Centro de Northwestern de Medios y Desarrollo Humano.

   "A menudo escuchamos acerca de todas las cosas negativas que los niños hacen 'on line', pero los adolescentes están usando Internet para cuidar de sí mismos y los demás a su alrededor", afirma Wartella, profesora de Comunicación en la Facultad de Comunicación de Northwestern.

   El estudio de la Northwestern, titulado 'Adolescentes, Salud y Tecnología', encuestó a 1.156 adolescentes estadounidenses de entre 13 y 18 años de edad, y sus resultados se presentan este martes en una conferencia política de Northwestern en Washington, Estados Unidos.

   Los investigadores exploraron con qué frecuencia los adolescentes utilizan las herramientas de salud digitales, la cantidad de información que reciben, qué temas son los que más les preocupan, cómo están de satisfechos con la información, cuáles son las fuentes de su confianza y si han cambiado sus hábitos de salud como resultado.

   "Internet capacita claramente a los adolescentes para proteger su salud", sentencia Vicky Rideout, jefa de VJR Consulting y coautora del informe. "Pero tenemos que asegurarnos de que están equipados con las habilidades de alfabetización digital para navegar con éxito por este paisaje digital", añade.

   Otras conclusiones son que aunque Internet es el medio de comunicación más popular para la información de salud, los adolescentes dicen que reciben la mayoría de la información de salud de sus padres (55 por ciento de los encuestados), la escuela (32 por ciento) y proveedores de servicios médicos (29 por ciento).

   En general, la Internet ocupa el cuarto lugar (25 por ciento) como una fuente de "mucha" de la información de salud. Sólo un pequeño número de adolescentes, el 13 por ciento, dicen acudir a Internet para investigar temas que les incomoda hablar con sus padres.

LOS DE BAJOS INGRESOS LOS QUE MENOS CONSULTAN

   Más de la mitad (52 por ciento) de los adolescentes de bajos ingresos (los de familias que ganan menos de 25.000 dólares al año), reveló que un miembro de la familia había tenido un problema de salud grave en el último año, en comparación con 27 por ciento de los de ingresos altos (más de 75.000 dólares al año).

   Sin embargo, los adolescentes de bajos ingresos son menos propensos a haber tenido una clase de salud en la escuela (44 por ciento frente al 60 por ciento que los adolescentes de altos ingresos) o tener acceso a las herramientas digitales, como un ordenador portátil (32 por ciento frente a 58 por ciento), teléfono inteligente (44 por ciento frente a un 69 por ciento) o tableta (26 por ciento versus 42 por ciento).

   Casi un tercio de los adolescentes (31 por ciento) visita sitios web de medicina para la información de salud, pero otras fuentes menos tradicionales incluyen YouTube (20 por ciento), Yahoo (11 por ciento), Facebook (9 por ciento) y Twitter (4 por ciento).

   Principalmente, buscan información sobre salud por cuatro razones: las tareas escolares (53 por ciento), cuidar mejor de sí mismos (45 por ciento), comprobar los síntomas o diagnosticar (33 por ciento) o encontrar información para la familia o los amigos (27 por ciento).

   El 42 por ciento de los adolescentes buscó un gimnasio o ejercicios, seguido de cuestiones sobre dieta/nutrición (36 por ciento), el estrés y la ansiedad (19 por ciento), las enfermedades de transmisión sexual (18 por ciento), la pubertad (18 por ciento) , depresión (16 por ciento) y problemas de sueño (16 por ciento).

   Casi uno de cada tres adolescentes (32 por ciento) dicen que han cambiado su comportamiento por la información de salud digital. Casi todos ellos (28 por ciento) declaran un cambio debido a la información de salud en línea, con el 7 por ciento que reconoce haber modificado su comportamiento como resultado del uso de una aplicación móvil.

  SALUD NEGATIVA: JUEGOS DE BEBER, ANOREXIA Y BULIMIA 

   Muchos adolescentes buscan información de salud negativa 'on line', incluyendo juegos de beber (27 por ciento), consiguiendo tabaco u otros productos de nicotina (25 por ciento), cómo ser anoréxica o bulímica (17 por ciento) y la forma de obtener drogas ilegales (14 por ciento). Pero la mayoría aseguran ver esta información con poca frecuencia. Sólo el 4 por ciento de los adolescentes dijo ver esta información "a menudo"; el 14 por ciento, "a veces" y el 23 por ciento, sólo "una o dos veces."

   La mitad de los adolescentes dicen que por lo general hacen 'clic' en el primer sitio que aparece. Aún así los nombres de dominio parecen importar; sólo el 14 por ciento dice que confía en un dominio '.com' "mucho" en comparación con el 37 por ciento que apuesta por un dominio '.edu'. Curiosamente, apenas el 8 por ciento dice usar sitios diseñados específicamente para las personas de su edad.