Archivo - Imagen del Hospital Universitario La Moraleja. - SANITAS/EUROPA PRESS - Archivo
MADRID 21 Sep. (EUROPA PRESS) -
El Hospital Universitario Sanitas La Moraleja ha informado de que sus pacientes están recibiendo actualmente un fármaco pionero que ralentiza el avance del Alzheimer sintomático en fases tempranas de la enfermedad.
En el marco del Día Mundial del Alzheimer, Sanitas ha subrayado que se trata del medicamento donanemab y, en breve, se comenzará con la administración de lecanemab. Por el momento, el abordaje se centra en la ralentización de sus síntomas, ya que el Alzheimer no tiene cura.
"El contar con esta solución farmacológica refuerza, además, la importancia de diagnosticar la enfermedad en sus primeras fases, ya que el acceso al tratamiento requiere una valoración previa para determinar si el paciente cumple los criterios clínicos, biológicos y genéticos necesarios", destacan desde Sanitas.
Según explica, la llegada de estas terapias hace que identificar la enfermedad en fases iniciales tenga más importancia. Así, apunta que una valoración clínica detallada, la confirmación de la patología amiloide y determinadas características genéticas forman parte del estudio que permite determinar si una persona puede ser candidata al tratamiento.
"La precisión diagnóstica adquiere ahora una consecuencia terapéutica directa. Resultados de estudios de seguimiento y extensión sugieren que esta terapia reduce un 30-50 por ciento el riesgo de pasar al siguiente estadio clínico de gravedad durante el periodo de observación", ha detallado Cristina Fernández, jefa de servicio de Neurología del Hospital Universitario Sanitas La Moraleja.
Fernández ha indicado que, en los ensayos clínicos, los pacientes tratados con donanemab o con lecanemab mostraron una progresión más lenta de la enfermedad que los tratados con placebo, con una ralentización relativa del deterioro clínico de aproximadamente un 27-35 por ciento a los 18 meses.
"Datos de seguimientos a más largo plazo sugieren que el beneficio acumulado tiende a aumentar con el tiempo, especialmente cuando el tratamiento se inicia en fases tempranas", ha señalado Fernández.
Estos medicamentos actúan frente a una proteína que puede acumularse de forma anormal en el cerebro y que está relacionada con el desarrollo del alzhéimer, la beta amiloide. Estos fármacos forman parte de una nueva generación de terapias dirigidas directamente a este proceso (anticuerpos antiamiloide) y capaces de ralentizar la evolución de la enfermedad en pacientes que cumplen los criterios establecidos para recibirlo.
Los fármacos se administran por vía intravenosa cada cuatro semanas en el caso del donanemab y cada dos del lecanemab. El donanemab se mantiene hasta confirmar el aclaramiento de las placas amiloides, con una duración máxima prevista de 18 meses.
En el caso del lecanemab no se establece un plazo máximo de tratamiento y se mantiene hasta que exista una indicación de suspensión. Durante el tratamiento, las pruebas de imagen y la valoración clínica permiten supervisar la evolución y detectar posibles alteraciones asociadas al medicamento.
CRITERIOS CLÍNICOS RIGUROSOS
Según los expertos, la incorporación de estos medicamentos amplía las opciones disponibles para determinados pacientes, pero requiere una selección rigurosa. El tratamiento no comienza ni termina con la administración del medicamento. La valoración previa, las pruebas de imagen y el seguimiento posterior forman parte del propio abordaje terapéutico y son esenciales para mantener los criterios de seguridad establecidos.
La selección del paciente incorpora también información genética. Antes de iniciar el tratamiento es necesario realizar el genotipado ApoE, que permite conocer determinadas características asociadas al riesgo de efectos adversos.
Asimismo, la evaluación se completa con la confirmación de la patología amiloide y una resonancia magnética cerebral realizada en los seis meses previos al inicio del tratamiento. Una vez comenzada la terapia, se mantienen controles clínicos y de imagen periódicos de acuerdo con el protocolo establecido.
Los nuevos fármacos fueron aprobados en Europa en 2025, aunque hasta hace pocos meses no ha sido posible utilizarlos en España. Su incorporación cuenta además con el respaldo de organizaciones de pacientes y sociedades científicas como la Confederación Española de Alzheimer y Otras Demencias (CEAFA) y la Sociedad Española de Neurología (SEN), que han defendido el acceso a estas nuevas opciones terapéuticas para los pacientes que pueden beneficiarse de ellas.