Archivo - Fachada hospital Urgencias. - SONIABONET / ISTOCK - Archivo
MADRID 12 Jun. (EUROPA PRESS) -
El jefe del Servicio de Urgencias del Hospital Sanitas CIMA de Barcelona, Marco Marra Marcozzi, ha explicado que la clave para decidir si se debe acudir o no a Urgencias hospitalarias ante la aparición de síntomas como fiebre, dolor o vómitos, entre otros, está en observar cómo aparece el síntoma, cómo evoluciona y qué impacto tiene en el estado general.
"No es lo mismo una molestia que permite mantenerse activo, respirar con normalidad y esperar unas horas para consultar que un síntoma brusco, intenso o acompañado de un deterioro evidente", ha detallado ante las dudas que pueden surgir sobre si se debe ir a Urgencias, consultar en un centro de atención continuada o esperar a una cita médica cuando aparecen de forma repentina ciertos síntomas.
En este sentido, ha precisado que las Urgencias hospitalarias deben reservarse para situaciones en las que puede existir un riesgo serio para la salud o en las que el diagnóstico y el tratamiento no pueden demorarse. En cambio, si la persona se encuentra estable, puede ser más adecuado consultar en atención continuada, videoconsulta o cita médica, según el caso.
"Algunos síntomas requieren una valoración rápida porque el tiempo condiciona las opciones de tratamiento. Ocurre, por ejemplo, ante signos compatibles con un ictus, un infarto, una reacción alérgica grave o una dificultad respiratoria intensa. En estos casos no se trata solo de acudir a Urgencias, sino de activar la atención adecuada cuanto antes, porque esperar en casa puede reducir drásticamente las opciones de recuperación", ha subrayado Marra Marcozzi.
Entre las situaciones en las que es imprescindible ir a Urgencias o llamar a una ambulancia se encuentran el dolor torácico intenso u opresivo, la dificultad respiratoria marcada, la pérdida de conocimiento o la disminución del nivel de consciencia, como confusión repentina o somnolencia extrema, y las convulsiones prolongadas.
También se debe consultar de inmediato ante una reacción alérgica con hinchazón facial o de garganta, una hemorragia que no cede, palpitaciones persistentes acompañadas o no de mareo, o síntomas de ictus como la pérdida de fuerza en un lado del cuerpo o la desviación de la boca. Asimismo, son de atención urgente los traumatismos importantes, las quemaduras extensas y el dolor abdominal intenso y brusco, especialmente si se desplaza hacia la espalda o la ingle o si se acompaña de un malestar generalizado.
El especialista ha detallado que, al margen de esto, algunos cuadros leves pueden resolverse mejor mediante la atención continuada, especialmente si aparecen fuera del horario habitual de consulta. Estos servicios están pensados para síntomas agudos que requieren valoración médica en el mismo día, pero sin signos de gravedad.
"Por ejemplo, este servicio es el idóneo cuando una persona presenta fiebre persistente durante la noche, una infección respiratoria leve que genera malestar o una herida que necesita limpieza y puntos, pero sin sangrado importante ni afectación general", ha señalado.
NO ESPERAR SI SE EMPEORA
Marra Marcozzi ha aseverado que en ningún caso se debe esperar si el cuadro empeora rápido. Según ha resaltado, un síntoma que progresa en poco tiempo, impide caminar, hablar o mantenerse hidratado, o se acompaña de adormecimiento marcado, requiere valoración urgente.
En cualquier caso, ha puntualizado que se debe tener más precaución con las personas vulnerables, como los lactantes y niños pequeños, personas mayores, embarazadas o pacientes con enfermedades crónicas avanzadas, en los que la aparición de síntomas aparentemente leves puede requerir una consulta más temprana.
Cuando se contacte con un profesional, explicar bien la evolución del síntoma, indicando cuándo empezó, si ha ido a más, qué otros signos han aparecido y qué medicación se ha tomado, puede ayudar al profesional a estratificar el riesgo y decidir los siguientes pasos, según ha destacado.
Por otro lado, el experto ha comentado que, si existe dolor en el pecho, mareo intenso con sensación de desmayo, pérdida de fuerza o falta de aire, lo más seguro es llamar a los servicios de emergencia (112) y evitar el traslado al hospital por medios propios.