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MADRID, 16 Oct. (EUROPA PRESS) -
Cuando una arteria coronaria se estrecha, recuperar el flujo sanguíneo es fundamental para proteger el corazón. Durante años, los stents han desempeñado un papel clave en muchos de estos procedimientos, aunque la investigación médica sigue buscando nuevas formas de tratar las obstrucciones arteriales.
Ahora, una alternativa basada en balones recubiertos de fármacos está despertando el interés de los cardiólogos. Este enfoque plantea una cuestión importante para el futuro de la cardiología intervencionista: ¿es posible abrir una arteria y tratarla sin dejar un dispositivo implantado de forma permanente?
Miles de pacientes cardíacos podrían ser tratados sin necesidad de implantarles permanentemente un stent metálico en las arterias, según una investigación de la Universidad de East Anglia (UEA) de Reino Unido.
Los hallazgos, que se publican en eClinicalMedicine de 'The Lancet', se producen tras un análisis exhaustivo de más de 7.800 pacientes reveló que un tratamiento más reciente con balones recubiertos de fármacos resultó tan eficaz como los stents convencionales para prevenir infartos y muertes cardiovasculares.
Estos balones se retiran tras el tratamiento, y los resultados sugieren que este enfoque podría ofrecer una alternativa segura a los stents permanentes. Sin embargo, el equipo advirtió que algunos pacientes tratados con balones recubiertos de fármacos podrían tener más probabilidades de necesitar un segundo procedimiento en el futuro.
Los investigadores revisaron datos de 10 ensayos clínicos aleatorizados que involucraron a 7.832 pacientes con enfermedad de las arterias coronarias, donde las arterias estrechadas pueden reducir el flujo sanguíneo al corazón y aumentar el riesgo de eventos cardíacos graves.
CÓMO FUNCIONAN LOS BALONES RECUBIERTOS DE FÁRMACOS
La investigadora principal, la doctora Natasha Corballis, de la Facultad de Medicina de Norwich de la UEA , comenta que los stents liberadores de fármacos son pequeños tubos de malla que se insertan en las arterias bloqueadas. Actualmente son el tratamiento estándar para muchos pacientes que se someten a una operación común para abrir las arterias coronarias bloqueadas, conocida como angioplastia.
"Pero los balones recubiertos de fármacos ofrecen un enfoque alternativo. A diferencia de un stent, que permanece en la arteria de forma permanente, el balón recubierto de fármacos se retira después del tratamiento. Al inflarse, libera medicamento en la pared arterial para ayudar a prevenir que el vaso se estreche de nuevo. Nuestro trabajo muestra que no hay una diferencia significativa entre estos dos tratamientos en lo que respecta a los resultados más graves", advierte
De esta forma, los pacientes tratados con balones recubiertos de fármacos no tenían más probabilidades de morir por causas cardiovasculares que aquellos que recibieron stents. Las tasas de infarto también fueron prácticamente idénticas entre los dos grupos.
Los hallazgos se mantuvieron sin cambios incluso cuando los investigadores excluyeron los estudios centrados solo en arterias coronarias pequeñas, donde los balones recubiertos de fármacos ya tienen una base de evidencia establecida.
LA LIMITACIÓN QUE TODAVÍA PLANTEA DUDAS SOBRE ESTE TRATAMIENTO
Pero el estudio también reveló un posible inconveniente. "Cuando analizamos arterias más grandes, los pacientes tratados con balones recubiertos de fármacos tenían más probabilidades de requerir un procedimiento repetido para reabrir la arteria, una medida conocida como revascularización", apuntan los autores.
Aun así, los investigadores instaron a la cautela con respecto a ese resultado, señalando que había una variación considerable entre los estudios y que el hallazgo parecía estar fuertemente influenciado por un solo ensayo clínico.
De esta forma, los hallazgos se suman al creciente interés en la llamada estrategia de "no dejar nada atrás", que tiene como objetivo restaurar el flujo sanguíneo sin implantar un dispositivo permanente dentro de la arteria.
El autor principal, Vassilios Vassiliou, también de la Facultad de Medicina de Norwich de la UEA, declara "este enfoque podría reducir algunas complicaciones a largo plazo asociadas con los stents, al tiempo que preserva futuras opciones de tratamiento si los pacientes desarrollan más enfermedad".
Los investigadores concluyeron que se necesitan ensayos clínicos más grandes con períodos de seguimiento más prolongados para determinar si el tratamiento con balón recubierto de fármacos es igualmente efectivo en vasos más grandes y lesiones coronarias más complicadas.