Cómo actuar ante un traumatismo dental en piscinas y deportes de verano

Archivo - Imagen de recurso de un niño que se señala el diente.
Archivo - Imagen de recurso de un niño que se señala el diente. - CEDIDA / COMPROMISO Y SEGURIDAD DENTAL - Archivo
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Publicado: martes, 25 agosto 2026 17:33

MADRID 25 Ago. (EUROPA PRESS) -

La odontóloga del Equipo de Innovación Clínica y Calidad Asistencial de Sanitas Dental, Victoria Cartaya, ha destacado que una actuación adecuada ante un traumatismo dental en piscinas o durante la práctica deportiva en verano puede reducir el riesgo de daños permanentes y facilitar el tratamiento posterior.

"Después de un traumatismo dental, lo importante no es solo que deje de sangrar o que el niño se calme. Hay que comprobar si el diente se ha movido, si falta algún fragmento o si la mordida ha cambiado. En un diente definitivo, una actuación rápida marca la diferencia entre conservar la pieza o perderla, mientras que en un diente de leche conviene evitar recolocarlo para no dañar el definitivo", ha explicado la odontóloga.

La especialista ha recordado que, durante el verano, las actividades al aire libre y los entornos acuáticos aumentan el riesgo de caídas y traumatismos bucales, ya que se combinan más movimiento, superficies húmedas y situaciones de juego o deporte. Aunque muchas veces se perciben como accidentes menores, algunos traumatismos pueden afectar a los dientes o la encía y requieren una actuación rápida para evitar complicaciones.

En este sentido, ha subrayado que, más allá de la lesión visible, un golpe puede afectar a la raíz, al nervio del diente o al hueso que lo sostiene. Por eso, la ausencia de una fractura evidente no siempre descarta un problema interno. En algunos casos, el diente cambia de color días después, aparece sensibilidad al frío o al calor, o se desarrolla una infección si la pulpa dental ha quedado dañada.

Según Cartaya, si el golpe provoca la caída completa de un diente definitivo, la actuación debe ser inmediata. Lo primero es localizar la pieza y sujetarla siempre por la corona, la parte visible del diente, sin tocar la raíz. Si está sucia, aclarar suavemente con suero fisiológico o leche, sin frotarla ni rasparla.

Cuando la persona está consciente y resulta seguro hacerlo, el diente puede colocarse de nuevo en su lugar y mantenerse mordiendo una gasa limpia. Si no es posible recolocarlo, debe conservarse húmedo en leche, suero o saliva hasta llegar a la consulta.

La situación cambia cuando se trata de un diente de leche. En estos casos no se recomienda recolocarlo, ya que podría dañar el diente definitivo que se está formando debajo. Lo adecuado es controlar el sangrado con una gasa limpia, acudir a un odontopediatra o a un servicio de urgencias y conservar la pieza si se ha localizado para facilitar la valoración.

CONTROLAR EL SANGRADO SIN MANIPULAR LA ZONA EN EXCESO

Ante esta situación, los especialistas de Sanitas Dental recomiendan una serie de pautas para actuar durante los primeros minutos tras un traumatismo . Así, aconsejan controlar el sangrado sin manipular la zona en exceso. Para ello, se debe presionar suavemente con una gasa limpia durante unos minutos, pero conviene evitar enjuagues fuertes, tocar la herida repetidamente o intentar colocar una pieza que se ha desplazado si no se sabe cómo hacerlo.

Además, recomiendan reducir la inflamación desde fuera, aplicando frío local sobre la zona, siempre envuelto en un paño y por intervalos, ayuda a limitar la hinchazón y el dolor inicial.

También se deben guardar los fragmentos si se ha roto una parte del diente, ya que, aunque parezcan pequeños, aportan información útil al odontólogo e incluso sirven para reconstruir la pieza en algunos casos.

Asimismo, hasta que se realice la valoración, es preferible no comer alimentos duros ni comprobar si duele mordiendo, ya que esa presión puede agravar una fisura dental, aumentar la movilidad o desplazar más la pieza dental.

Por último, es conveniente anotar la hora del golpe y cómo se produjo, para saber cuánto tiempo ha pasado, si hubo caída, choque directo o impacto con un objeto ayuda a decidir la urgencia y el tipo de pruebas necesarias, especialmente cuando existe afectación de la raíz o del hueso que sostiene la pieza dental.

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