Archivo - Bebé y pediatra - ZUKOVIC/ ISTOCK - Archivo
MADRID 23 Sep. (EUROPA PRESS) -
El 95 por ciento de las familias españolas que han inmunizado a sus hijos frente al virus respiratorio sincitial (VRS) asegura sentirse más tranquila, según Sanofi en referencia a los datos de un estudio de mercado basado en una encuesta a 1.322 padres y madres con hijos de hasta tres años, realizado tras tres temporadas de los planes de inmunización frente al virus en España.
La compañía recuerda que España fue el primer país del mundo en implantar una estrategia de inmunización frente al VRS para todos los lactantes durante su primera temporada de exposición al virus y, coincidiendo con el inicio de la cuarta campaña consecutiva, el estudio ofrece una radiografía de cómo ha cambiado la percepción de las familias en este nuevo contexto.
Los resultados muestran que, más allá de su impacto en la salud de los bebés, el VRS tiene importantes implicaciones familiares, laborales y emocionales y ponen de relieve cómo ha cambiado la percepción de los padres tras tres temporadas de la llegada de los planes de inmunización.
La encuesta muestra que 4 de cada 10 familias ya asocian el VRS a determinadas infecciones infantiles. Concretamente, un 42 por ciento de los padres encuestados afirman saber que el VRS afecta a bebés o niños pequeños, por delante de otros virus como la gripe (27%) o la enfermedad causada por COVID-19(16%).
Asimismo, el profesional sanitario se consolida como figura clave para transmitir información sobre el VRS a los padres, destacando especialmente el papel del pediatra. De hecho, el 84 por ciento de los padres afirma haber oído hablar del VRS a través del médico. Le siguen el entorno cercano, como familiares y amigos, mencionado por un 31 por ciento de los encuestados; la figura de la enfermera y los canales digitales, como buscadores y redes sociales, citados por más de un 20 por ciento de los participantes en ambos casos.
Aunque el conocimiento sobre el VRS ha aumentado en los últimos años, casi la mitad de las familias todavía no lo conoce en profundidad: un 27% reconoce el nombre del virus, pero desconoce sus implicaciones, y un 18% asegura que nunca ha oído hablar de él nunca.
EL PESO EMOCIONAL DEL VRS EN LAS FAMILIAS
La posibilidad de que un bebé desarrolle enfermedad por VRS sigue siendo una fuente importante de preocupación para las familias, incluso después de conocer la existencia de medidas preventivas.
Pero esta preocupación va más allá de la propia enfermedad. La práctica totalidad de los encuestados expresan que, si su bebé enfermara a causa del VRS o bronquiolitis, esto repercutiría en mayor o menor medida en su bienestar emocional y en el de su pareja. Esta inquietud se agrava ante la perspectiva de un ingreso hospitalario, un miedo que admiten sentir 8 de cada 10 familias.
El impacto de la enfermedad se traduce así en un alto peaje psicológico para los hogares, donde alrededor de la mitad alertan de posibles cuadros de estrés y ansiedad, y vinculan el contagio a episodios de fatiga y agotamiento. Los datos evidencian que la prevención no solo protege la salud infantil, sino que también mejora la tranquilidad y calidad de vida de las familias.
EL RETO DE LA CONCILIACIÓN DESPUÉS DE UN CONTAGIO
El estudio revela que una posible infección por VRS no solo preocupa por sus consecuencias para la salud del bebé, sino que también supone un gran reto de conciliación para los progenitores.
Casi 8 de cada 10 consideran que el contagio del bebé podría suponer un impacto económico en la familia, mientras que 6 de cada 10 reconocen que les preocuparía tener que ausentarse del trabajo para cuidar de su hijo.
Además, la compañía señala que los resultados muestran que el impacto del VRS trasciende el ámbito sanitario y puede afectar a la conciliación familiar y laboral. Para muchas familias, la principal preocupación económica está vinculada a las ausencias laborales y la pérdida de ingresos asociada, más que a los costes médicos directos o de atención sanitaria.
Pese a estos avances, "la falta de información persiste como el principal motivo para entre aquellas familias que optaron por no proteger a sus hijos a través de los planes de inmunización". En cambio, los datos revelan que un 84 por ciento de estas familias sí protegerían a su bebé si hubieran contado con más información en el momento de tomar la decisión.