Archivo - Imagen de recurso de una persona mayor tomando pastillas. - SOLSTOCK/ ISTOCK - Archivo
MADRID 22 Jun. (EUROPA PRESS) -
El supervisor de enfermería de hospitalización del Hospital Universitario Sanitas Virgen del Mar, Álvaro Sáez, ha advertido de que la combinación de varios tratamientos puede favorecer mareos, caídas o problemas de memoria, especialmente en personas mayores.
"Cuando una persona toma varios fármacos de forma simultánea, el riesgo no depende solo de cada medicamento por separado. También debemos valorar cómo interactúan entre sí y cómo responde el organismo con el paso de los años. A veces, síntomas como el mareo, la debilidad o la confusión tienen más relación con el tratamiento que con la enfermedad de base", ha apuntado Sáez.
Según el experto, uno de los principales problemas es que los efectos adversos pueden pasar desapercibidos. La somnolencia durante el día, la pérdida de apetito, la inestabilidad al caminar, las alteraciones de memoria o las caídas repetidas pueden atribuirse al envejecimiento cuando, en realidad, pueden estar relacionados con combinaciones de fármacos, cambios en la tolerancia o dificultades para seguir correctamente la pauta.
Este riesgo, apunta, aumenta cuando intervienen varios especialistas y no existe una visión completa del tratamiento. También puede ocurrir cuando se incorporan medicamentos sin receta, suplementos o productos de herbolario sin comunicarlo al profesional sanitario. Así, los expertos señalan que, aunque se perciban como inocuos, algunos pueden interferir con tratamientos prescritos o aumentar determinados efectos adversos.
"Muchas personas incorporan medicamentos a lo largo de los años, pero pocas revisan si todos siguen siendo necesarios. Revisar el tratamiento no significa retirar por retirar, sino comprobar si cada fármaco mantiene su indicación, si la dosis es adecuada y si existe alguna alternativa más segura para la situación clínica actual", sostiene Miriam Piqueras, directora Médica de Sanitas Mayores.
Ante esta situación, los especialistas de Sanitas recomiendan mantener un listado actualizado de toda la medicación; revisar el tratamiento de forma periódica; evitar cambios por cuenta propia; consultar ante síntomas nuevos o cambios funcionales, y centralizar la información cuando intervienen varios profesionales.
Los especialistas explican que la polimedicación no implica necesariamente un mal tratamiento, pero sí exige seguimiento. Así, afirman que, en personas mayores, una revisión adecuada, ya sea de manera presencial o a través de videoconsulta, puede ayudar a prevenir complicaciones, reducir ingresos evitables y preservar la autonomía durante más tiempo. "Este enfoque conecta con un modelo de cuidado centrado en la detección precoz, la continuidad asistencial y la adaptación del tratamiento a cada etapa de la vida", finalizan desde Sanitas.