Archivo - La OMS insiste en que es necesaria más evidencia sobre las vacunas contra el virus Bundibugyo causante del ébola en RDC - Xinhua / Xinhua News / Europa Press / ContactoPhot
MADRID 13 Oct. (EUROPA PRESS) -
El presidente del Grupo Asesor Estratégico de Expertos en Inmunización (SAGE, por sus siglas en inglés) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el profesor, Anthony Scott, ha destacado que es necesaria más evidencia sobre las vacunas contra el virus Bundibugyo causante del ébola en la República Democrática del Congo (RDC) para fundamentar futuras decisiones políticas.
"Tenemos datos de animales que ofrecen conocimientos valiosos, pero no pueden reemplazar evidencias de los tratamientos de control randomizado", ha señalado en relación con los estudios de inmunogenicidad y observacionales de 'Ervebo'. Según el organismo, los resultados "no pueden sustituir la sólida evidencia de la eficacia de la vacuna derivada de los ensayos clínicos aleatorizados".
De este modo se ha convenido durante la reciente reunión semestral del SAGE, que ha abordado, entre otras inmunizaciones y además de las del ébola, las relacionadas con fiebre amarilla, virus del papiloma humano (VPH), mpox, difteria y poliomielitis. Así, con motivo de la cita, los expertos han enfatizado la urgencia de generar evidencia sólida sobre la eficacia de las vacunas a través del ensayo 'Tumaini', que va a permitir una evaluación eficiente tanto de las candidatas específicas contra Bundibugyo como de 'Ervebo'.
Scott, que ha mostrado la preocupación existente por "el alto número de muertes entre los niños y jóvenes", ha subrayado que el estudio, que comenzará en breve, "generará datos necesarios urgentemente sobre la eficacia de 'Erbevo'". Además, ha destacado el desarrollo acelerado de las vacunas que específicamente están objetivando el virus Bundibugyo.
"Hay dos en desarrollo en este momento y ambas están progresando rápidamente a través del desarrollo clínico", ha sostenido al respecto. Así, "hay dos ensayos en Fase 1 en curso o, más bien, dos proyectos de ensayo en fase de desarrollo clínico temprano", siendo uno el de la Universidad de Oxford (Reino Unido) y otro el de la compañía biofarmacéutica Moderna, ha explicado.
Sobre el primero, ha señalado que el reclutamiento "comenzó hace un par de meses y ya se ha completado". "No sabemos con exactitud cuándo pasarán a la Fase 2 ni cuándo presentarán los resultados pero, dada la trayectoria de la respuesta a la Covid-19, sabemos que avanzan con gran rapidez", ha celebrado, y es que si las vacunas específicas están disponibles para ensayos, "se pueden incorporar al esquema" e "incluirse como parte de un ensayo adaptativo".
"Esperamos que el ensayo clínico en Fases 2 y 3 (...) comience para finales de año", ha sostenido, en la misma línea, la directora del Departamento de Inmunización, Vacunas y Productos Biológicos de la OMS, la doctora Kate O'Brien, quien ha añadido que, por tanto, "todo está preparado para que al menos dos productos avancen con rapidez". De cualquier forma, el desarrollo acelerado "dependerá de los resultados de seguridad e inmunogenicidad del ensayo en Fase 1", ha aclarado.
SE PUEDE CONSIDERAR LA VACUNACIÓN DE NIÑAS DE CUATRO A OCHO AÑOS CONTRA EL VPH
En cuanto al VPH, el SAGE ha recomendado una dosis única del esquema de vacunación como la estrategia de inmunización más eficaz para la prevención del cáncer de cuello uterino en niñas de nueve a 14 años. Sin embargo, se puede considerar la vacunación sistemática de niñas de cuatro a ocho años con una dosis única si es probable que ello derive en una mayor aceptación y cobertura de vacunación.
Además, la vacunación con un esquema de dosis única puede ampliarse secuencialmente a otros grupos objetivo en el siguiente orden de prioridad: mujeres de hasta 25 años, mujeres de hasta 30 años, niños de nueve a 14 años y varones de hasta 20 años. Sobre ello, Scott ha recordado que "la cobertura de la vacunación global del VPH es del 33 por ciento", mientras que el objetivo a alcanzar es el 90 por ciento.
La difteria también ha sido asunto de estudio, sobre el que los expertos han asegurado que se pueden considerar campañas de vacunación en respuesta a brotes para cerrar rápidamente las brechas de inmunidad y reducir la carga de enfermedad, especialmente si se implementan a las pocas semanas de la detección, se centran en áreas con baja cobertura, llegan a las poblaciones no vacunadas o con vacunación incompleta y logran una alta cobertura.
Tras ello, han analizado la fiebre amarilla, apartado en el que han recomendado el uso de una quinta parte de la dosis fraccionada única de la vacuna en personas de dos a 59 años cuando la disponibilidad de vacunas, las limitaciones financieras u otras restricciones del programa limiten la implementación oportuna, la escala o la cobertura de la vacunación.
En relación con mpox, Scott ha subrayado que "sigue siendo un problema global", y es que "se han registrado más de 190.000 casos confirmados desde enero de 2022". "La evidencia hasta el momento indica que las vacunas licenciadas son efectivas y tienen un buen perfil de seguridad en los adultos saludables", ha manifestado, al tiempo que ha afirmado que "la vacunación preventiva puede ser considerada para aquellos con riesgo alto de infección o enfermedad severa".
TRES DOSIS EN POLIOMIELITIS
Por último, se ha referido a la poliomielitis, patología ante la que se aconseja que todos los países que actualmente administran menos de tres dosis de la vacuna antipoliomielítica inactivada en la inmunización sistemática adopten sin demora un esquema de tres dosis para lactantes, administradas a las seis, 10 y 14 semanas de edad. Todos los países deben alcanzar una alta cobertura -superior al 90 por ciento- con este esquema y, en caso de brotes, se puede considerar una segunda campaña de vacunación.
"Las vacunas han transformado realmente la salud global, salvando millones de vidas cada año y protegiendo generaciones de enfermedades amenazantes", ha indicado O'Brien en relación con todo ello, y como preludio a la aseveración de que es necesario "que las decisiones de inmunización estén basadas en evidencia científica". "Desafortunadamente", la inmunización "está cada vez más en peligro de fragmentación" por "problemas geopolíticos, el aumento del nacionalismo, la desinformación y el desvanecimiento de la confianza pública", junto a "las restricciones financieras y de recursos humanos", lamenta.
En este punto, y tras sostener que la inteligencia artificial (IA) puede apoyar la evidencia, pero guiada "por estándares claros y bajo supervisión humana", ha señalado que "las inequidades en la cobertura de la vacuna continúan amenazando el progreso". "En este mundo cada vez más complejo, la política de inmunización basada en evidencia nunca ha sido más importante", ha declarado.
El argumento ha sido compartido por la secretaria Ejecutiva del SAGE, la profesora Annelies Wilder-Smith, quien ha explicado que "la política de vacunación no es estática". "A medida que emerge nueva evidencia, los patrones epidemiológicos evolucionan y la salud pública necesita cambios y, por lo tanto, nuestras recomendaciones deben evolucionar", ha apuntado, para concluir afirmando que es la estrategia a seguir, teniendo en cuenta "el impacto en la salud pública" y en "la equidad y la efectividad".