MSF lanza una campaña mundial para pedir a Johnson&Johnson que reduzca el precio de un fármaco contra la tuberculosis

Publicado 10/10/2019 17:54:23CET
MSF lanza una campaña mundial para pedir a Johnson&Johnson que reduzca el precio de un fármaco contra la tuberculosis
MSF lanza una campaña mundial para pedir a Johnson&Johnson que reduzca el precio de un fármaco contra la tuberculosis - MSF

MADRID, 10 Oct. (EUROPA PRESS) -

Médicos Sin Fronteras (MSF) ha lanzado una campaña mundial en la que insta a la compañía farmacéutica Johnson&Johnson (J&J) a que reduzca el precio de la bedaquilina, su fármaco para la tuberculosis, a un máximo de 0,90 euros (un dólar) al día. De esta forma, a juicio de la organización, se podría ampliar el tratamiento a los pacientes con tuberculosis resistente a los medicamentos y reducir las muertes que estas cepas del bacilo causan.

Por ello, activistas contra la tuberculosis, voluntarios y miembros de la sociedad civil se han sumado a MSF en las protestas organizadas frente a las sedes de J&J en Estados Unidos, Sudáfrica, Brasil, Bélgica, Ucrania y España con el fin de reclamar a la farmacéutica que ponga el medicamento a disposición de los pacientes "por un máximo de unos 0,90 céntimos (un dólar) al día.

"La bedaquilina fue desarrollada invirtiendo dinero de los contribuyentes y aportaciones de la comunidad mundial que trabaja en tuberculosis. Quienes contribuyeron al desarrollo de la bedaquilina deberían tener voz sobre el precio del medicamento. Por eso, hacemos esta llamamiento a J&J para que fije el precio de la bedaquilina por debajo de 0,90 euros por día de forma que esté disponible para todas las personas con tuberculosis resistente a los medicamentos. No retrocederemos hasta que J&J baje el precio", ha dicho la asesora de políticas sobre VIH y tuberculosis de la Campaña de Acceso de MSF, Sharonann Lynch.

Y es que, tal y como ha insistido MSF, para el desarrollo de la bedaquilina se ha contado con un considerable apoyo de los contribuyentes, organizaciones sin ánimo de lucro y filántropos. Gran parte del crucial trabajo para informar del uso del medicamento y demostrar su valor terapéutico fue realizado por la comunidad de investigación en tuberculosis, los ministerios de salud y los proveedores de tratamiento, incluido MSF, y fue financiado por los contribuyentes y otros donantes.

A pesar de este esfuerzo conjunto de I+D por parte de la comunidad mundial que trabaja en la tuberculosis, J&J ostenta "en solitario" la patente del medicamento en muchos países y tiene el derecho exclusivo de determinar en qué países se venderá el medicamento. Además, J&J ha obtenido un "beneficio extraordinario", un bono de "revisión de prioridad" por parte de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés) que puede usarse para acelerar una aprobación de comercialización para otro de sus medicamentos.

ESTÁ AL "DOBLE DEL PRECIO" SOLICITADO POR MSF

En este punto, MSF ha avisado de que en la actualidad J&J cobra por la bedaquilina "el doble del precio" que reclaman. El gigante farmacéutico ha tasado en unos 363 euros (400 dólares) el coste del fármaco para un régimen de tratamiento de seis meses para países elegibles para comprar el medicamento a través del Servicio Mundial de Medicamentos, un mecanismo de adquisición de fármacos y herramientas de diagnóstico.

Sin embargo, investigadores de la Universidad de Liverpool (Reino Unido) han calculado que la bedaquilina podría producirse y venderse con beneficios por mucho menos: por tan solo 0,22 euros (25 centavos de dólar por día) si se vendieran al menos 108.000 cursos de tratamiento al año.

Tal y como ha explicado la organización, a un precio de unos 0,90 céntimos al día (un dólar) por día, el importe de la bedaquilina en los 20 meses de tratamiento que requieren muchos pacientes con tuberculosis resistente (TB-DR) sería de 546 euros (600 dólares). En comparación, el precio más bajo que J&J carga por 20 meses de bedaquilina es de casi el doble: casi 1.100 euros en países elegibles para comprar a través de Servicio Mundial de Medicamentos.

"En otros países que no pueden recurrir a este mecanismo, la compañía farmacéutica carga un coste mucho mayor. Este precio elevado afecta a las posibilidades de ampliar el uso del medicamento en muchos países que hacen frente a epidemias de formas de la enfermedad resistentes a los fármacos. Hay que tener en cuenta que la bedaquilina es uno de los múltiples medicamentos requeridos en los regímenes de tratamiento", ha dicho MSF.

La bedaquilina es uno de los tres nuevos medicamentos contra la tuberculosis que se han desarrollado en más de medio siglo (los otros son la delamanida y la pretomanida). Los regímenes de tratamiento de TB-DR recomendados anteriormente y utilizados en la mayoría de los países requerían que las personas tomaran hasta 20 pastillas diarias durante dos años y soportaran cada día inyecciones dolorosas y efectos secundarios graves que van desde la psicosis y las náuseas persistentes hasta la sordera.

Estos tratamientos subóptimos solo lograron curar al 55 por ciento de las personas con tuberculosis multirresistente y a una de cada tres pacientes con tuberculosis extremadamente resistente (TB-XDR).

Desde que hace un año la OMS recomendara el uso de la bedaquilina como un medicamento esencial para el tratamiento de la TB-MDR, MSF ha denunciado que menos de 12.000 personas han sido tratadas con un régimen que incluya este medicamento.

"Esta es una cifra insignificante teniendo en cuenta que aproximadamente el 80 por ciento de las 558.000 personas que desarrollan tuberculosis resistente debería recibirla. La implementación rápida de un tratamiento mejor tolerado que contenga bedaquilina solo tendrá lugar si J&J la hace asequible y aumenta su disponibilidad, incluso permitiendo que otros fabricantes de medicamentos para la tuberculosis produzcan versiones genéricas", ha zanjado la organización.

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