Archivo - Científicos trabajando en el laboratorio. - ISTOCK - Archivo
MADRID, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -
La Comisión Europea ha presentado este martes un paquete de medidas para contribuir a un ecosistema de salud más moderno, eficiente y resiliente para todos los ciudadanos de la Unión Europea, que incluye la Ley de Biotecnología, el Plan de Corazones Seguros, una revisión de la normativa sobre productos sanitarios y propuestas para agilizar el acceso de los pacientes a tratamientos innovadores.
"Una atención sanitaria sólida es una prioridad absoluta para nuestros ciudadanos y clave para una Europa resiliente. Nuestro compromiso es claro: mantener altos estándares de salud, mejorar las opciones de prevención y tratamiento, ampliar el acceso a dispositivos médicos innovadores y capacitar a los ciudadanos para que controlen su salud eficazmente", ha resaltado la vicepresidenta ejecutiva para la Transición Limpia, Justa y Competitiva, Teresa Ribera.
Sobre la Ley de Biotecnología, la Comisión ha detallado que busca incrementar el potencial del sector en Europa apoyando la transición de ideas innovadoras del laboratorio al mercado. Para ello, explorará nuevas vías de financiación e inversión para las empresas biotecnológicas mediante un nuevo programa piloto de inversión en biotecnología sanitaria que se desarrollará en colaboración con el Grupo del Banco Europeo de Inversiones (BEI).
El acuerdo entre la Comisión Europea y el Grupo del Banco Europeo de Inversiones (BEI), denominado 'BioTechEU', moviliza 10.000 millones de euros en inversiones durante el periodo 2026-2027 para impulsar la competitividad de la UE en biotecnología. Esta iniciativa también podría sentar las bases para el diseño de un nuevo programa piloto de inversión en biotecnología sanitaria de la UE, que atraería a nuevos inversores privados y actuaría como catalizador del mercado.
La Comisión ha destacado el papel del sector biotecnológico, uno de los que tiene "mayor crecimiento" en la UE. En la actualidad, genera más de 900.000 empleos, el 75 por ciento en el sector sanitario, y aporta cerca de 40.000 millones de euros a la economía europea. Pese a su potencial para revolucionar la atención sanitaria con mejores tratamientos y diagnósticos, el informe Draghi advierte que la UE se está quedando atrás respecto a sus competidores mundiales en este ámbito.
En este contexto, la futura Ley de Biotecnología, que aún tiene que ser negociada entre el Parlamento Europeo y el Consejo antes de que se adopte su forma definitiva, incentivará a las empresas a realizar investigación y producción en Europa, agilizará las autorizaciones de ensayos clínicos en distintos países y agilizará el desarrollo de nuevas terapias de vanguardia mediante IA, datos y entornos de pruebas regulatorios.
Además, simplificará la normativa de la UE para reducir costes y cargas para las empresas. Para productos innovadores complejos, establecerá vías regulatorias únicas.
PLAN CORAZONES SEGUROS
Durante la reunión del Colegio de Comisarios, también se ha presentado el Plan Corazones Seguros, que presenta "el primer enfoque integral de la UE" sobre salud cardiovascular, incluyendo medidas específicas para mejorar la prevención, la detección y el tratamiento de las enfermedades cardiovasculares, un "inmenso" desafío de salud pública y la principal causa de muerte prematura en la UE.
De hecho, estas patologías provocan la muerte de 1,7 millones de europeos cada año. Si no se toman medidas urgentes, se prevé que las enfermedades cardiovasculares aumenten un 90 por ciento para 2050. Además, suponen un gasto de 282.000 millones de euros cada año para la economía europea.
El Plan busca mejorar la salud cardiovascular proporcionando herramientas y terapias personalizadas para la predicción de enfermedades, a la vez que aborda factores de riesgo como el tabaco, las dietas poco saludables y el alcohol. También pretende subsanar las deficiencias en la investigación e integrar datos, soluciones digitales e inteligencia artificial para fortalecer los sistemas de salud.
Dado que los niveles de muertes cardiovasculares precoces varían significativamente entre los países de la UE, el Plan hace hincapié en la reducción de las desigualdades en salud y la mejora del acceso a la atención sanitaria y las terapias. Por ejemplo, la Comisión apoyará a los Estados miembros en el desarrollo de planes nacionales de salud cardiovascular, establecerá paneles de control para el seguimiento de las desigualdades en salud y pondrá en marcha una incubadora para acelerar el uso de la IA.
Más allá de los beneficios para la salud pública, el Plan Corazones Seguros también busca impulsar la economía de la UE y estimular la innovación en la atención cardiovascular, con objetivos claros para 2035.
DISPOSITIVOS MÉDICOS
Entre las propuestas del paquete de medidas presentado por la Comisión, también se incluyen medidas para la simplificación de los Reglamentos sobre Productos Sanitarios y Diagnóstico 'In Vitro', así como para impulsar la digitalización de procedimientos y ofrecer un marco coherente para que las empresas puedan responder a las cambiantes condiciones del mercado y a las necesidades de los pacientes.
La Comisión ha resaltado el liderazgo mundial de la UE en productos sanitarios, pero ha lamentado que las normas acutales generan costes innecesarios, cuellos de botella, incertidumbre para las empresas y retrasos para los pacientes. "Hoy, simplificamos los procedimientos, eliminamos los obstáculos y reforzamos la seguridad regulatoria y la previsibilidad para fabricantes y autoridades públicas, manteniendo la seguridad del paciente como nuestra máxima prioridad", ha afirmado el comisario de Economía y Productividad; Implementación y Simplificación, Valdis Dombrovskis.
En este sentido, la Comisión pretende agilizar el acceso a los productos sanitarios y garantizar un suministro continuo, para lo que quiere introducir plazos para completar las evaluaciones de conformidad.
Además, estas iniciativas darán un papel más destacado a la Agencia Europea de Medicamentos (EMA, por sus siglas en inglés), con el objetivo de fortalecer la coordinación a nivel de la UE, a la vez que se ofrecerá a las empresas mayor experiencia científica, técnica y regulatoria. La EMA también supervisará la escasez de productos sanitarios y se creará una lista de productos críticos.
La reforma garantizará que la seguridad del paciente siga siendo la máxima prioridad, a la vez que permitirá un acceso más rápido a productos seguros e innovadores y reforzará la competitividad de la UE en este sector vital. Por último, la propuesta garantizará normas uniformes y coherentes para los productos sanitarios que incorporan aplicaciones de IA.
En conjunto, la Comisión Europea ha informado de que estas medidas deberían generar un ahorro de costes total de 3.300 millones de euros al año, incluyendo un ahorro administrativo anual de 2.400 millones de euros.