MADRID, 22 Abr. (EUROPA PRESS) -
El vicepresidente de la Fundación Instituto Roche, Federico Plaza, ha señalado que la Ley de Salud Digital que apoyará la implementación del Espacio Europeo de Datos de Salud (EEDS) "quizá debería tramitarse como ley orgánica", ya que los datos sanitarios "son muy sensibles" y están "conjugados por un derecho constitucional fundamental".
"El cuerpo humano es una máquina de producir datos", ha afirmado con motivo de la presentación, este miércoles en Madrid, del informe 'El Espacio Europeo de Datos de Salud y su implementación en España', acto en el que ha señalado que existe una "deuda" con "el dato para mejorar la salud". Por ello, ha destacado la importancia del EDDS, que está regulado por el Reglamento (UE) 2025/327, aprobado hace ahora un año.
A juicio de Plaza, se está ante "la transformación de los sistemas sanitarios europeos", ya que "los datos orientan para conocer mejor las patologías". De hecho, son útiles "para conocer las bases moleculares de las enfermedades", para "investigar fármacos" e incluso para "evitar" estos procesos de enfermedad y trabajar en "la prevención".
Este Espacio "se conjuga con el desarrollo de la Inteligencia Artificial (IA), que permite una explotación como nunca nos habíamos imaginado", ha continuado, para añadir que ahora es necesario "hacerlo tangible". Así, ha explicado que el referido Reglamento "no requiere ningún tipo de transposición" y "establece calendarios para trabajar".
Es en este contexto en el que Plaza ha señalado que los españoles pueden estar "orgullosos" porque el país "ha hecho los deberes". "España está preparada" y "ha tenido mucho peso" tanto en la aprobación de esta norma como en la intención de hacerla efectiva, la cual permite un uso primario de los datos y uno secundario para investigación, así como tener una historia clínica interoperable entre toda Europa.
No obstante, desde la Fundación Instituto Roche observan posibles barreras para una implementación coordinada entre todos los Estados, como la complejidad de los datos de salud, la fragmentación y heterogeneidad en los modelos de gobernanza de los sistemas sanitarios, las necesidades en términos de recursos técnicos y humanos especializados y la gran inversión que requiere.
PRESENTA UN DOCUMENTO SOBRE SU IMPLEMENTACIÓN EN ESPAÑA
Ante ello, este documento ha sido realizado por un equipo multidisciplinar compuesto por 32 expertos con distintos perfiles, y en el que han participado representantes de las 17 comunidades autónomas y del Instituto de Gestión Sanitaria (INGESA). Entre los intervinientes se hallan miembros de los Ministerios implicados y los propios pacientes.
El encargado de coordinarlo ha sido el subdirector gerente del Área de Informática Médica, Estrategia Digital e Innovación del Hospital Universitario La Paz de Madrid, el doctor Fernando Martín-Sánchez, quien ha ahondado en el uso de los datos que propone el Reglamento. Así, con respecto al primario, ha puesto el ejemplo bancario para señalar que la meta es que las personas puedan acceder a sus "datos básicos de salud".
"Necesitamos un sistema de identificación única europea", ha afirmado al respecto, tras lo que ha declarado que "lo que se pretende es que la atención médica mejore". En este punto, ha puesto de relieve "la receta electrónica, la dispensación" y el resumen de la historia del paciente, conocido como 'summary', mientras que, "más adelante", contemplará "informes de alta", entre otros apartados.
Con ello, se obtienen decisiones clínicas mejor informadas, se reducen errores y se evitan duplicidades de pruebas, así como se facilita la continuidad asistencial. En cuanto al uso secundario, el ejemplo utilizado ha sido el del "puzzle", ya que el gran volumen de datos va a servir para avanzar en el conocimiento en conjunto de las enfermedades, entre otros ámbitos.
Además, esta utilización del dato con otro fin diferente al inicial posibilita distintas medidas políticas y de regulación. Junto a ello, este especialista ha destacado la historia clínica interoperable, cuyo uso ha equiparado al "pasaporte" que se utiliza en la actualidad.
ESPAÑA, A LA VANGUARDIA
"España está en una buena posición porque ya hemos hecho esto antes entre las comunidades autónomas y liderando proyectos europeos", ha continuado Martín-Sánchez en alusión a su elevado grado de digitalización y la existencia de infraestructuras como la Historia Clínica Digital y la receta electrónica interoperable. Tras ello, se ha referido a los "retos y recomendaciones" que ofrece este informe.
"Nos preocupa mucho la interconexión con la Sanidad Privada", ya que "tiene un proyecto", pero "no está conectado con la Sanidad Pública", ha manifestado. Además, aboga por "avanzar en el marco normativo"; apostar por la información "para que la ciuidadanía no tenga pegas"; formar "a profesionales, investigadores y especialistas"; promover "que se pueda aplicar en el día a día"; establecer "criterios comunes para la gobernanza"; involucrar "a sociedades de pacientes" y "una financiación sostenida".
El coordinador de este trabajo, que ha indicado que "la historia clínica tiene que ser certificada" y que ha recordado que "cualquier persona tendrá derecho a autoexcluirse" de este sistema de datos, ha informado de que el Espacio Nacional de Datos de Salud (ENDS), que fue presentado a finales de enero, va a albergar el "catálogo nacional de datos de salud".
En este sentido, Plaza ha destacado la "colaboración" entre la Secretaria General de Salud Digital y las comunidades autónomas, ya que el dato sanitario "es una mina para poder generar conocimiento" y "perfila mejor los candidatos a fármacos". De hecho, ha subrayado que el uso secundario "no significa dejar de hacer Fases 2 o Fases 3", sino que "se trata de hacerlas acompañadas por conocimiento".
También ha subrayado estas "mayores oportunidades de investigación" la directora gerente de la Fundación Instituto Roche, Consuelo Martín de Dios, que ha enfatizado en "una atención más precisa y personalizada". Por su parte, el jefe del Grupo de Investigación de Ciencia de Datos y Políticas de Salud del Instituto Aragonés de Ciencias de la Salud (IACS), el doctor Enrique Bernal-Delgado, ha incidido en la posición ventajosa de España en protección de datos.
Por último, ha enfatizado en las fechas clave, ya que ha asegurado que la aprobación del Reglamento europeo, el 25 de marzo de 2025, significó el comienzo del proceso "para su implementación" progresiva, mientras que "marzo de 2027" es la fijada para descubrir cómo se va a llevar a cabo esta.
Entonces, se publicarán unas guías al respecto y se iniciará el periodo de aplicación de dos años, si bien, la mayoría de las obligaciones empezarán a aplicarse, previsiblemente, en 2029. "A partir de 2035", se verá "cómo terceros países pueden acceder a datos del espacio europeo de salud", ha concluido.