Actualizado 02/02/2010 12:17:53 +00:00 CET

Un antidepresivo mejora la recuperación cognitiva tras un ictus

Medicamento
Tripada Healthcare

MADRID, 2 Feb. (EUROPA PRESS) -

Un fármaco antidepresivo de la familia de los inhibidores de la recaptación selectiva de la serotonina, el escitalopram, ayuda a las personas que han sufrido un ictus a mejorar sus capacidades cognitivas en los meses siguientes al episodio cardiovascular, según un estudio de la Universidad de Iowa en Estados Unidos que se publica en la revista 'Archives of General Psychiatry'.

Los resultados del trabajo muestran que los pacientes que recibieron el antidepresivo escitalopram tras un ictus parecían recobrarse más de sus capacidades de pensamiento, aprendizaje y memoria que aquellos que tomaron placebo o participaron en una terapia estándar de resolución de problemas.

Los investigadores estudiaron los efectos del antidepresivo escitalopram, un inhibidor de la recaptación selectiva de la serotonina (IRSS), entre 129 pacientes de ictus. En los 3 meses siguientes al ictus, 43 pacientes fueron asignados a tomar entre 5 y 10 miligramos del fármaco cada día, 45 tomaron placebo a diario y 41 participaron en una terapia de resolución de problemas desarrollada para tratar a los pacientes con depresión.

Después de 12 semanas de tratamiento, los pacientes que tomaban escitalopran tenían mayores puntuaciones en las pruebas neuropsicológicas que evaluaban el funcionamiento cognitivo global y aquellas que medían la memoria verbal y visual.

Los autores señalan que lo importante es que los cambios en la actividad neuropsicológica dieron lugar a una mejora en las actividades asociadas a la vida diaria.

El efecto beneficioso del escitalopram sobre la recuperación cognitiva era independiente de sus efectos sobre los síntomas depresivos y no estaba influido por el tipo de ictus o el mecanismo del ictus isquémico. Además, los autores apuntan que el fármaco fue bien tolerado y que la frecuencia de efectos secundarios era similar en quienes recibían placebo.

Los autores concluyen que el estudio muestra por primera vez que el escitalopram, un IRSS, está asociado con una mejor recuperación cognitiva tras un ictus en comparación con el placebo y la terapia de resolución de problemas. Por ello, consideran que debe investigarse en mayor profundidad la utilidad de los antidepresivos en la recuperación tras un ictus.