ESTUDIO EN NUEVA YORK

Fuentes en los colegios para beber agua... ¿Y perder peso?

Fuente de agua
PIXABAY
Publicado 19/01/2016 19:05:40CET

   NUEVA YORK, 19 Ene. (Reuters/EP) -

   Un curioso estudio de la Universidad de Nueva York y el NYU Langone Medical Center, en Estados Unidos, ha observado que el aumento de fuentes en las cafeterías de los colegios públicos de Nueva York se ha asociado a una ligera pero estadísticamente significativa pérdida de peso de los alumnos.

   El estudio que publica en su edición digital la revista 'Archives of Pediatrics & Adolescent Medicine' incluyó a más de un millón de estudiantes de 1.227 centros de primaria y secundaria de la ciudad y es el primero que establece un vínculo entre ambos factores.

    "El trabajo demuestra que algo tan sencillo como ofrecer de forma accesible agua a los estudiantes puede tener un impacto positivo para su salud y, más en concreto, para su peso", ha reconocido Brian Elbel, autor principal del estudio.

En 2009 los departamentos de Salud y Educación de Nueva York comenzaron a instalar en los colegios fuentes para beber agua, que se activan bien con un botón electrónico o a través de una palanca. La instalación de cada una tiene un coste de mil dólares, y alrededor del 40 por ciento de los centros instaló una fuente entre los cursos 2008-2009 y el 2012-2013, periodo del estudio.

   Los investigadores fueron recopilando cada año datos de altura y peso de todos los alumnos para poder obtener su índice de masa corporal (IMC) y detectar posibles casos de sobrepeso antes y después de la instalación de las fuentes.

   Los resultados mostraron un cambio positivo, ya que los estudiantes de los centros que tenían fuentes desde hacia al menos tres meses redujeron su índice de masa corporal un 0,025 en niños y un 0,022 en niñas, lo que a su vez se asoció a una reducción del riesgo de sobrepeso del 0,9 y 0,6 por ciento respectivamente.

   Los autores consideran que la disponibilidad de agua potable de forma gratuita hace que muchos niños la beban en lugar de bebidas más calóricas como batidos, zumos o refrescos, a pesar de que en los colegios de Nueva York no está permitida la venta de estos productos desde antes del periodo de estudio. Lo que no quita, puntualizan los autores, para que pudieran traerlas de fuera.

   Otro estudio publicado en 2015 por los mismos autores en el 'American Journal of Public Health' por los mismos autores ya había revelado que el consumo de agua se había triplicado solo tres meses después de que los colegios instalaran fuentes. Asimismo, vieron como entre 2008 y 2013 las ventas de leche cayeron en las cafeterías de estos centros, una media de 12 cartones de leche por estudiante y año.

   Los datos son además significativos si se tiene en cuenta que en Nueva York algo menos de los niños tienen sobrepeso u obesidad, según los autores, de ahí que esta medida pueda resultar efectiva para combatir este problema y mejorar la salud infantil.

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