Energía, la principal función de los cereales

Pan y cereales
PAN CADA DÍA
Actualizado 09/01/2015 14:06:18 CET

MADRID, 9 Ene. (EUROPA PRESS) -

La pirámide de Estrategia para la Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad (NAOS) del Ministerio de Sanidad destaca que la principal función de los cereales es la energética para el organismo en general y para el cerebro y el sistema nervioso en particular, debido a las calorías procedentes de los hidratos de carbono.

Tal y como recuerda Pan cada día, cuando una persona ingiere las cantidades correctas de hidratos de carbono el organismo no necesita emplear las proteínas como fuente de energía, por lo que puede reservarlas para la construcción y reparación de estructuras corporales. Además, los hidratos de carbono contribuyen al mantenimiento de la actividad muscular, e influyen en la temperatura corporal, en la tensión arterial, y en el buen funcionamiento del intestino.

El pan es una fuente importante de hidratos de carbono ya que su componente más abundante es el almidón, un polisacárido de glucosa que proporciona al organismo parte de la energía que necesita. También contiene una buena cantidad de proteínas de origen vegetal y apenas contiene grasa, y aporta otros tipos de fibra (sobre todo los integrales), vitaminas hidrosolubles del grupo B y minerales como el fósforo, el magnesio y el potasio, además de hierro, calcio, yodo, y zinc.

Por todos sus beneficios, los cereales son considerados como un elemento indispensable en las comidas principales de la Dieta Mediterránea ya sea en forma de pan, pasta, arroz, cuscús u otros granos y se aconseja su consumo en la variedad integral para que no se deseche la fibra y parte de las vitaminas y proteínas que contienen. Además, en el rombo de la nutrición realizado por la Universidad Complutense de Madrid, los cereales, las legumbres y derivados están en el centro de la figura, pues se les da una importancia superior a la del resto de alimentos con un consumo de entre 6 y 10 raciones diarias.

LA POSICIÓN DE LOS CEREALES EN OTROS PAÍSES

Está claro que la Dieta Mediterránea se basa en la ingesta de cereales diarios por todos los beneficios (sobre todo energéticos) que aporta al organismo, pero ¿en qué lugar sitúan a los cereales en otros países?

En la guía de comida saludable canadiense se sitúa a los cereales en el segundo escalafón de la clasificación nutricional, justo después de las frutas y verduras. El consumo depende de la edad de cada persona, aconsejando, por ejemplo, a un varón de mediana edad el consumo de 8 raciones al día. Dentro de los cereales, esta guía incluye muchos desconocidos para el gran público español, como la polenta, el bulgur o la quinoa, dando a este grupo una mayor variedad.

La Chinese nutrition society (CNS) es la responsable de la pagoda nutricional China, la cual también sitúa a los cereales en la base de su peculiar estructura. Para ellos es la principal fuente de energía humana. El arroz, la harina o el pan proporcionan hidratos de carbono, proteínas, fibra y vitaminas B.

Según la CNS, estos productos son el pilar de su dieta en consonancia con la tradición del país, una alimentación basada en el consumo de arroz que evita una dieta alta en grasas y carbohidratos llenos de calorías y bajos en nutrientes y fibra. Además, esta institución aconseja una ingesta diaria de cereales en adultos de 250-400 gramos y también destacan el uso de alimentos integrales y de grano entero.

En 2011, el departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) remplazó la pirámide nutricional por 'MyPlate', donde recogen la cantidad porcentual de alimentos que tiene que ingerir una persona a diario. En esta clasificación destaca el consumo de vegetales y granos, siendo estos dos tipos de alimentos los que más se deben consumir.