Profesionales sanitarios solicitan una normativa estatal para reducir los riesgos de manipulación de fármacos peligrosos

'Manipulación De Fármacos Peligrosos'
CARIOTIPO
Publicado 24/05/2018 16:05:01CET

MADRID, 24 May. (EUROPA PRESS) -

Profesionales de diversas áreas de la sanidad han solicitado al Gobierno la creación de una normativa estatal que permita reducir los riesgos que pone la manipulación y administración de medicamentos peligrosos en la práctica diaria.

"El 98 por ciento de los fármacos que manejamos las enfermeras oncológicas son peligrosos, por lo que es absolutamente necesario crear una norma clara a nivel nacional que en vez de recomendar medidas de seguridad obligue a realizarlas", ha comentado la presidenta de la Sociedad Española de Enfermería Oncológica (SEEO), Ángeles Peñuelas, con motivo de la jornada 'Manipulación de Fármacos Peligrosos', organizada por ICU Medical.

Y es que, un uso incorrecto de los medicamentos y productos calificados de 'peligrosos' puede provocar cefaleas, problemas en la piel, vómitos, así como otros efectos "más graves" que si bien aparecen más tarde y no se suelen relacionar con la utilización de los mismos. Por ello, Peñuelas ha solicitado también un mayor conocimiento de los efectos a largo plazo que pueden tener para la salud.

Actualmente existen unos 213 principios activos calificados como peligrosos, si bien no se sabe con exactitud cuántos medicamentos pueden poner en riesgo la salud de los profesionales sanitarios que los manipulan.

TRABAJO MULTIDISCIPLINAR

"Demandamos contar con procedimientos de trabajo multidisciplinares, crear medios más adecuados y seguros para los trabajadores sanitarios e informar y formar también a los pacientes y cuidadores porque puede haber restos de estos fármacos en los excrementos", ha apostillado la miembro del Grupo de Productos Sanitarios (GPS) de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria (SEFH), Marisa Gaspar.

Además, la experta ha insistido en la necesidad de establecer una regulación nacional y europea, así como un procedimiento europeo de valoración del riesgo y, sobre todo, que la información del nivel de riesgo aparezca en las fichas y datos técnicos de los medicamentos.

Ahora bien, Gaspar ha asegurado que España es puntera en el desarrollo de procedimientos de trabajo y documentos de "elevada relevancia" como, por ejemplo, la base de datos 'InfoMep' de medicamentos peligrosos, y ha recordado que en algunas comunidades autónomas, como Madrid y Valencia, ya se están desarrollando normas e implementando protocolos de actuación.

Precisamente, el coordinador del servicio de Prevención de Riesgos en el Hospital Universitario de Fuenlabrada (Madrid), Luis Mazón, ha informado de que en el modelo de la Comunidad de Madrid, que ha despertado el interés de la Unión Europea, actúan conjuntamente los servicios de prevención de riesgos laborales, farmacia hospitalaria, supervisores de recursos materiales y de hospital de día oncológico de todos los centros del Servicio Madrileño de Salud.

En concreto, su servicio se encarga de hacer las determinaciones técnicas de los equipos y productos utilizados, efectuar la vigilancia de la salud de los trabajadores expuestos y de evaluar las condiciones higiénicas y las valoraciones ambientales que permitan efectuar el conocimiento científico actual.

De esta forma, se ha logrado homogeneizar en todos los centros sanitarios el uso de los fármacos peligrosos y, además, minimizar la incidencia de los accidentes relacionados con estos medicamentos entre los profesionales sanitarios.

"Necesitamos que en toda España haya un criterio unificado y, para ello, es necesario la colaboración conjunta del Ministerio de Sanidad y el de Trabajo porque no hay derecho que en función del ámbito donde te muevas exista unas recomendaciones que van en contra de las que establecen los otros", ha apostillado Mazón.

Finalmente, el country manager de ICU Medical, Ricardo de Andrés, ha reiterado la importancia de que todos los agentes involucrados colaboren y cooperen para tratar de garantizar la seguridad de los profesionales y la calidad de la atención a los pacientes.