Vitamina D, la vitamina que viene del sol: Riesgos de su deficiencia y cómo recuperarla

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Actualizado 11/08/2018 18:21:29 CET

   MADRID, 11 Ago. (EDIZIONES) -

   La vitamina D es fundamental para el organismo ya que le ayuda a absorber el calcio, un mineral que, junto con el fósforo, es esencial en la formación de los huesos. En la niñez, el cuerpo utiliza estos minerales para producir los huesos. Si no se obtiene suficiente calcio o si el cuerpo no absorbe el calcio suficiente de la dieta, la producción de hueso y los tejidos óseos pueden sufrir.

   En este sentido, en una entrevista con Infosalus, la jefa de Dermatología del Hospital Univesitario Príncipe de Asturias de Madrid, la doctora Lidia Trasobares, lamenta que en España en los últimos años se están registrando déficits de esta vitamina, cuando nuestro país es reconocido por su alta exposición solar. Según alerta, una defiencia de esta vitamina puede implicar osteoporosis o fracturas de hueso en las personas mayores, mientras que raquitismo en los niños.

   "En los últimos años se han visto efectos muy importantes de esta vitamina sobre el cuerpo, como si fuera una hormona por su forma de actuar. De hecho, tiene mucha importancia en el funcionamiento del sistema inmunológico, así como en el control en los tumores, en las infecciones crónicas, además de tener influencia en las enfermedades cardiovasculares, en la diabetes", indica.

   Es más, destaca que se están descubriendo muchos aspectos importantes sobre el papel de la vitamina D en el cuerpo ya que, por ejemplo, dice que se ha observado que la degeneración macular de la retina mantiene una peor evolución en los pacientes con cifras muy bajas de vitamina D. Desde el punto de vista dermatológico sostiene que se ha visto la importancia de esta vitamina en el control de enfermedades como la dermatitis atópica o la psoriasis, tan comunes en la sociedad.

   Así, enumera que el ser humano obtiene la vitamina D a través del sol, la forma más habitual, así como a través de la dieta alimenticia (10%), o mediante suplementos, que sólo recomienda bajo prescripción médica.

   "Mediante el sol es la forma habitual porque el 90% de vitamina D que de forma natural tenemos en la piel se produce por de la síntesis de ésta en nuestra piel. Para ello tiene que haber una exposición a la radiación ultravioleta UVB. El problema es que ésta produce enrojecimiento en la piel y también es la responsable de la aparición de cáncer cutáneos", indica, a la vez que señala que, para que la síntesis sea completa la vitamina tiene que pasar por el hígado y el riñón, por lo que las personas con problemas en estos órganos es previsible que presenten déficits de la misma.

   A su vez, recuerda que las personas de piel muy oscura tienen más dificultad para sintetizar la vitamina D porque nuestros mecanismos de control hacen que cuando te pongas moreno la síntesis se ralentice. Cuando somos mayores, a partir de los 50-60, alerta también de que nuestra piel pierde capacidad para sintetizar la vitamina D. "Una anciana que se ha expuesto al sol aumenta su probabilidad de cáncer, pero no así su nivel de vitamina D, que está desproporcionado", avisa Trasobares.

   A su vez, subraya que hay factores intrínsecos de la persona que impiden esa correcta síntesis de la vitamina D y por ejemplo, genéticamente, hay personas con dificultad para sintetizar la cantidad adecuada de vitamina D.

   A su juicio, otro de los problemas que hay que con la vitamina D es que es muy irregular en el cuerpo. "Un articulo de 2018 recogía un estudio realizado en 600.000 pacientes del sur de Europa que medía sus niveles de vitamina D. Se ha visto que con más horas de sol más vitamina D tiene el cuerpo, pero sorprendentemente se ha observado déficits importantes en neonatos, niños adolescentes, y mujeres", advierte la doctora Trasobares.

RECOMENDACIONES

   Según recuerda la especialista del Hospital Universitario Príncipe de Asturias, una analítica es suficiente para detectar un déficit de esta vitamina. Según recomienda, todas las personas deben exponerse una media de 15-30 minutos al día, especialmente si son muy blancas de piel, y en las horas centrales del día. "Con que el sol nos dé en la cara, en las manos, o en los antebrazos es suficiente. El problema tiene lugar con la sobreexposición solar, que a la larga dará lugar a cáncer", precisa.

   Sobre si la crema solar impide la absorción de la vitamina, la dermatóloga recuerda cómo un articulo de 2017 indicaba que "la cantidad de aplicación diaria habitual no afecta en los niveles de vitamina D".

   Si se están tomando suplementos de vitamina D, Trasobares ve conveniente dejar de tomarlos durante el verano, asumiendo que en verano va a haber una síntesis espontánea de la vitamina gracias a una mayor exposición solar, si bien en otoño cree que los niveles podrían volver a ser más bajos.

   "Si se detectan deficiencias hay pocos alimentos que sean ricos en vitamina D pero los más ricos son los pescados grasos, los azules, el aceite de hígado de bacalao, que lo toman en países del norte de Europa, la yema de huevo viene muy bien, y luego en España los suplementos lácteos llevan adicional vitamina D añadida, pero salvo esto, hay pocas cosas", reconoce la experta. Entonces aboga por la dispensación de pastillas o de ampollas con vitamina D, que se pueden tomar una vez a la semana o una vez al mes, en función de las necesidades del paciente.