Importa más la experiencia que la técnica quirúrgica, según experto

Ponerse en manos de un especialista con años de experiencia a la hora de someterse a cirugía de varices es fundamental

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Actualizado 03/07/2015 15:38:19 CET

MADRID, 2 Oct. (EUROPA PRESS) -

Las varices son una enfermedad crónica y progresiva que en ocasiones obligan a quienes las padecen a someterse a una cirugía, pero, antes de tomar esta decisión, es importante recibir una valoración clínica y ecográfica por un especialista en Angiología y Cirugía Vascular, que valorará la sintomatología y la distribución de las varices y realizará un estudio 'eco-doppler', explica el presidente del capítulo español de Flebología y Linfología, Vicente Ibáñez.

"A través de dicho estudio, podemos determinar cuál es la distribución de las varices y su situación evolutiva, y en función de ésta hacer una propuesta terapéutica basada en la patología específica que presenta el paciente y en sus expectativas, que son un punto importante a tener en cuenta para cualquier propuesta", señala el experto.

Hoy en día existen diferentes técnicas de cirugía de varices, aunque la más habitual dentro del registro de la Sociedad Española de Cirugía Vascular continúa siendo la fleboextracción, que se basa en la extirpación de todas las venas varicosas visibles, así como de la vena safena interna o externa (las venas situadas en la superficie de la pierna y que suelen ser el origen de la mayoría de las varices). Tal y como señala el doctor Ibáñez, es una técnica "totalmente válida" y que hoy en día se sigue practicando muy a menudo, ya que es "la única que está cubierta por la Seguridad Social o las aseguradoras".

Sin embargo, existen técnicas quirúrgicas más avanzadas. La flebectomía consiste en la eliminación de pequeñas venas dilatadas superficiales mediante una pequeña intervención ambulatoria, en cuyo desarrollo se emplea anestesia local. Es un método seguro y eficaz para el tratamiento de las várices de mediano y gran calibre.

Se practican pequeñas incisiones de no más de dos milímetros. Mediante un instrumento similar a un "ganchito" que se utiliza en este tipo de intervenciones se extrae todo el trayecto varicoso. El tamaño de las incisiones hacen innecesarias las suturas, pues éstas se cierran por sí mismas y las convierte en prácticamente imperceptibles varios meses después de la intervención.

SI SE QUEMA LA VENA CON LÁSER EL RESULTADO ES "INAPRECIABLE"

Por su parte, el tratamiento ablativo mediante laser endovenoso consiste en quemar la vena con el láser. El resultado es inapreciable aunque puede quedar una pequeña pigmentación o equimosis, -como un golpecito morado-, que desaparece con el tiempo.

La radiofrecuencia se centra en una exploración ecográfica por parte del especialista, que introduce un pequeño catéter en la vena afectada a través de una pequeña punción o incisión. Este catéter, que funciona con energía de radiofrecuencia, administra calor controlado en la pared de la vena dañada y la sella.

De esta forma, el dolor, la hinchazón, los hematomas y la sensación de pesadez en las piernas desaparece inmediatamente a la vez que la sangre que circulaba por esa vena pasa a circular por venas sanas, restaurándose el normal funcionamiento del sistema circulatorio. Se aplica con anestesia local y es una técnicas rápida y sencilla, su bien su precio es bastante alto.

El vapor de agua consiste en inyectar, a través de un catéter, vapor de agua a presión en un micro-tubo, que es calentado por corriente eléctrica. El agua se calienta y se emite a presión, llevando el vapor por dentro de la vena hasta la zona a tratar. El vapor se condensa de nuevo en agua y el calor resultante es absorbido por la pared de la vena. Con esto se consigue cerrar la variz por el efecto calórico del vapor de agua sobre la pared venosa varicosa. "No es nada invasiva", aunque como es una técnica novedosa "se desconocen los resultados a largo plazo".

ESCLEROTERAPIA: INYECCIÓN DE UNA SUSTANCIA QUE DESTRUYE LAS VENAS

La escleroterapia consiste en inyectar una sustancia en las venas varicosas que acaba con el tejido hasta destruirlas, para que se acaben reabsorbiendo y se disimulen sin necesidad de extirparlas. Tradicionalmente, la escleroterapia se ha realizado mediante la aplicación de sustancias en forma líquida, pero en los últimos años han aparecido nuevas modalidades en forma de microespuma.

La técnica de 'clavivein' se practica de forma endovenosa mediante un dispositivo y un catéter que en la punta tiene un rotor. Éste rompe la íntima de la vena safena mientras se inyecta espuma al mismo tiempo. Es una técnica "muy cara", ya que se realiza mediante un dispositivo de un único uso. Sus resultados a medio y largo plazo "no están demostrados", ya que se trata de una técnica muy novedosa.

Ibáñez concluye que "lo importante es acudir a un experto que recomiende qué técnica se ajusta más a nuestro problema", y sobre todo, que la operación la realice un experto. Todas estas técnicas son buenas, "siempre que el que la practique sea un especialista cualificado".

Las varices son una enfermedad crónica y progresiva con diferentes estados, que varía de casos asintomáticos, síntomas leves (cansancio y pesadez), pequeñas molestias estéticas (arañas vasculares, pequeñas venas reticulares,), síntomas más importantes (edema y dolor), aparición de varices de calibre importante (varices tronculares), y en casos mucho menos frecuentes podría llegar a tener alguna complicación como la aparición de pigmentación, úlceras, varicorragias o trombosis.

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