Cómo emplear bien las chanclas

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Actualizado 06/07/2015 13:17:12 CET

MADRID, 1 Ago. (Infosalus/EP) -

   Empiezan oficialmente el mayor éxodo vacacional del año y las chanclas son sinónimo de verano, vacaciones y piscina, sin embargo cada vez es mayor el número de personas que lo utilizan cuando suben las temperaturas para caminar sobre el asfalto. Los podólogos advierten siempre de que utilizarlas con fines distintos a aquellos para los que fueron diseñadas puede ocasionar lesiones en los pies.

   Desde la web de Asociación Americana de Podología Médica se dan una serie de recomendaciones y advertencias en relación a este calzado tan típico del verano para un amplio grupo de población. A continuación Infosalus reproduce estos consejos sobre cómo utilizar de forma adecuada las chanclas.

   Qué se debe hacer:

   * Comprar chanclas hechas de piel suave y de alta calidad. La piel minimiza las posibles ampollas y otros tipos de irritación.

   * Doblar con suavidad la chancla de principio a fin, asegurándonos de que se dobla en la base de los dedos. Los zapatos de cualquier tipo nunca deben doblarse por la mitad.

   * El pie no debe sobresalir del filo de la chancleta.

   * Utilizar un par de chanclas fuertes al caminar alrededor de una piscina pública, en la playa, en habitaciones de hotel y en áreas de vestuarios. Caminar descalzo puede exponer las suelas de los pies a verrugas plantares y pie de atleta.

   Lo que no hay que hacer:

   * No utilizar chanclas de un año para otro. Inspecciona los pares antiguos que utilizas. Si muestran signos de desgaste grave, deshazte de ellas.

   * No ignorar la irritación entre los dedos, donde se ajusta el dedo gordo a la chancla. Esto puede conducir a ampollas y posibles infecciones.

   * No utilizar chanclas mientras se caminan largas distancias. Incluso las chanclas más duras ofrecen poco en términos de absorción de choque y apoyo del arco.

   * No realizar trabajos de jardinería mientras se utilizan chanclas. En estos casos hay que usar siempre un zapato que proteja por completo los pies mientras se realizan actividades en exteriores como desbrozar el jardín o cortar el césped.

   * No realizar deportes utilizando chanclas. Esta práctica puede conducir a una torcedura de pie o tobillo, así como a esguinces y roturas.