Una investigación nos da la respuesta

¿Se pierde más peso con ejercicio más intenso?

Crossfit, ejercicio, gimnasio
GETTY/ANTONIO_DIAZ
Publicado 29/01/2016 7:29:37CET

   MADRID, 29 Ene. (EUROPA PRESS) -

   Es un error pensar que ejercicio por sí solo es suficiente para bajar el peso, igual que es un error creer que cuanto más vigorosa es la actividad más calorias eliminará nuestro organismo. Esto es lo que han demostrado un grupo de investigadores norteamericanos, quienes recomiendan realizar una actividad modera sí el objetivo es solamente quemar calorias.

   Los resultados sugieren que es hora de repensar el efecto de la actividad física sobre el gasto energético diario, dicen los investigadores, quienes consideran que sus hallazgos son un recordatorio de la importancia de la dieta y el ejercicio para conseguir la pérdida de peso. La evidencia reportada este jueves en la revista 'Current Biology' explica que nuestros cuerpos se adaptan a los niveles de actividad más altos, por lo que las personas no necesariamente queman más calorías aunque hagan más ejercicio.

   "El ejercicio es muy importante para su salud-- dice Herman Pontzer, de la 'City University of New York', en Estados Unidos--. Eso es lo primero que digo a quien me pregunta acerca de las implicaciones de este trabajo para el ejercicio. Hay un montón de evidencia de que el ejercicio es importante para mantener nuestro cuerpo y mente sana, y este trabajo no hace nada para cambiar ese mensaje. Lo que agrega nuestro trabajo es que nosotros también necesitamos centrarnos en la dieta, sobre todo cuando se trata de administrar nuestro peso y prevenir o revertir el aumento de peso poco saludable".

   Las personas que empiezan programas de ejercicios para bajar de peso a menudo ven una disminución en la pérdida de peso (o incluso una reversión) después de unos meses. Estudios comparativos también han demostrado que las personas con estilos de vida muy activos tienen un gasto diario de energía similar a la gente en las poblaciones más sedentarias. Pontzer señala este argumento dio en el blanco cuando estaba trabajando entre los hadza, una población de cazadores-recolectores tradicionales en el norte de Tanzania.

   "Los hadza son increíblemente activos, caminan largas distancias cada día y hacen un montón de duro trabajo físico como parte de su vida cotidiana", relata Pontzer. "A pesar de estos altos niveles de actividad, nos pareció que tenían gastos de energía diarios similares a las personas más sedentarias con estilos de vida modernizados que viven en Estados Unidos y Europa. Eso fue una verdadera sorpresa y me hizo pensar acerca de la relación entre la actividad y el gasto energético", relata.

UN PUNTO LÍMITE EN LA ACTIVIDAD FÍSICA

   Para explorar esta cuestión en el nuevo estudio, los investigadores midieron los niveles diarios de gastos y actividad energética de más de 300 hombres y mujeres a lo largo de una semana. En los datos que recogieron, vieron un efecto débil pero medible de la actividad física sobre el gasto diario de energía, pero un análisis más detallado mostró que este patrón sólo se llevó a cabo entre los sujetos en la mitad inferior del espectro de la actividad física.

Las personas con niveles de actividad moderados registraban gastos de energía diaria algo mayores --alrededor de 200 calorías más altas-- que las personas más sedentarias. Pero las personas que estaban por encima de los niveles de actividad moderados, no vieron ningún efecto de su trabajo extra en términos de gasto de energía.

   "Las personas más activas físicamente gastan la misma cantidad de calorías cada día que las personas que eran sólo moderadamente activas", dice Pontzer. Los investigadores dicen que es hora de dejar de asumir que más actividad física siempre significa más calorías y que puede haber un "punto dulce" para la actividad física, en el que demasiado poco es poco saludable, pero que demasiado ejercicio hace que el cuerpo se ajuste a esas grandes cantidades con el fin de adaptarse.

   Pontzer y sus colegas planean ahora estudiar cómo el cuerpo responde a los cambios en el nivel de actividad. Van a empezar por buscar otros cambios --por ejemplo, en la función inmune o el sistema reproductivo-- que podrían explicar cómo el cuerpo se adapta a mayores exigencias físicas sin consumir calorías adicionales.  

¿QUÉ ES ACTIVIDAD MODERADA Y ACTIVIDAD VIGOROSA?

   Según la Organización Nacional de la Salud, la intensidad refleja la velocidad a la que se realiza la actividad, o la magnitud del esfuerzo requerido para realizar un ejercicio o actividad. Se puede estimar preguntándose cuánto tiene que esforzarse una persona para realizar esa actividad. Hay que tener en cuenta la intensidad de diferentes formas de actividad física varía de una persona a otra.

   Actividad física moderada es aquella que requiere un esfuerzo moderado, que acelera de forma perceptible el ritmo cardiaco: caminar a paso rápido; bailar; jardinería; tareas domésticas; participación activa en juegos y deportes con niños y paseos con animales domésticos, etc.

     La actividad física intensa requiere una gran cantidad de esfuerzo y provoca una respiración rápida y un aumento sustancial de la frecuencia cardiaca: footing; ascender a paso rápido o trepar por una ladera; desplazamientos rápidos en bicicleta; aerobic; natación rápida; deportes y juegos competitivos, etc.

Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros, puedes ver nuestra política de cookies -
Uso de cookies
FB Twitter