Bromhidrosis o enfermedad del mal olor corporal, ¿tiene solución?

OLOR DESAGRADABLE, MAL OLOR
GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO /
Actualizado 09/09/2017 11:44:45 CET

   MADRID, 9 Sep. (EDIZIONES) -

    La 'bromhidrosis', 'osmidrosis', o mal olor corporal es una condición en la que se produce un excesivo olor corporal que suele ser desagradable. Esto puede alterar de forma importante la calidad de vida de una persona, así como la de los que le rodean. Este mal olor se observa sobre todo en las axilas, pero también puede originarse en las plantas de los pies o en la zona genital.

   "Se ha descrito como un olor, agrio, rancio, húmedo o amargo. Fundamentalmente se debe a la secreción de las glándulas apocrinas, por lo que es frecuente tras la pubertad", explica en una entrevista con Infosalus Mercedes Sigüenza Sanz, responsable de la Unidad de Hiperhidrosis del Servicio de Dermatología del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda (Madrid).

   Según indica, las glándulas secretoras del ser humano se dividen principalmente en glándulas 'ecrinas' y 'apocrinas'. Las glándulas ecrinas se distribuyen por toda la superficie corporal y se encargan de la termorregulación a través de la producción de sudor, que típicamente carece de olor. Sin embargo, las glándulas apocrinas se encuentran sólo en ciertas localizaciones como las axilas, la zona genital, el pecho y las regiones perioculares y preauriculares. No tienen función termorreguladora. Producen secreciones grasas, y son carentes de olor.

   "La bromhidrosis apocrina es más frecuente que la bromhidrosis ecrina. Al descomponerse las secreciones apocrinas, por las bacterias de la superficie de la piel, se generan amoniaco y ácidos grasos de cadena corta que producen un "olor fuerte, penetrante, y muy característico. Algunos estudios han demostrado que las personas con bromhidrosis poseen glándulas apocrinas de mayor tamaño y más numerosas que los normales", agrega la especialista.

EL MAL OLOR POR LA INGESTA DE ALIMENTOS

   En ocasiones, indica que también se puede producir bromhidrosis ecrina. Cuando el sudor reblandece la queratina de la piel, ésta se descompone por las bacterias, produciendo mal olor. Otras causas de bromhidrosis ecrina son la ingesta de ciertos alimentos (cebolla, ajo, curri, alcohol), fármacos, toxinas y ciertas enfermedades metabólicas (sobretodo alteraciones en el metabolismo de los aminoácidos) o endógenas.

   Asimismo, la especialista del Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda (Madrid) añade que la falta de higiene y los trastornos asociados con la hiperhidrosis o el sobrecrecimiento de bacterias pueden contribuir a su desarrollo, como pueden ser la diabetes, la obesidad o las infecciones cutáneas (intértrigo, eritrasma, tricomicosis axilar).

   "El exceso de secreción ecrina o sudoración, también llamado hiperhidrosis, puede empeorar la bromhidrosis, dado que la humedad favorece el crecimiento de bacterias. La incidencia de la bromhidrosis no está bien establecida. Aunque se considera rara, posiblemente esté infradiagnosticada. Se manifiesta en todas las razas, siendo más frecuente la bromhidrosis apocrina en personas de piel oscura. Es más frecuente en los varones. Se manifiesta tras la pubertad y es rara en la población mayor.

   Por el contrario, la bromhidrosis ecrina es más frecuente durante la infancia, pero puede aparecer a cualquier edad", sostiene la doctora Mercedes Sigüenza. Es más, destaca que la mayor parte de los pacientes con bromhidrosis tienen familiares que padecen este trastorno. Sobre el diagnóstico, dice que se realiza mediante la percepción olfativa del examinador.

   "En la exploración de la piel axilar es posible que no se encuentre ninguna alteración, salvo que se asocie con infecciones bacterianas como el eritrasma (placa roja bien definida) o la tricomicosis axilar (concreciones marrones o amarillentas adheridas al pelo). En los pacientes con bromhidrosis ecrina es posible observar maceración y una capa gruesa de queratina húmeda, sobre todo en las plantas y pliegues", apostilla.

TRATAMIENTO PARA ESTA AFECCIÓN

Para el tratamiento de esta afección, la dermatóloga aboga por mantener una higiene personal adecuada y utilizar jabones antisépticos. "Hay que lavar la ropa y dejar que se seque completamente. No se debe reutilizar ropa que se ha sudado previamente. La depilación del pelo axilar evita la retención de sudor y el crecimiento bacteriano, por lo que es recomendable", agrega la especialista.

   A su vez, resalta que la identificación y eliminación de alimentos implicados en el mal olor, como el ajo, cebolla, alcohol, curri, también puede ser de utilidad. "Si existen otras enfermedades cutáneas asociadas es importante tratarlas adecuadamente. Para los casos leves se pueden usar desodorantes que enmascaran el olor y disminuyen el número de bacterias. Los antibióticos tópicos (clindamicina, eritromicina) son beneficiosos al disminuir el crecimiento bacteriano, pero se deben emplear sólo si no ha habido respuesta a los antisépticos, para evitar el desarrollo de resistencias", precisa.

   Sobre los antitranspirantes, como el cloruro de aluminio al 20%, señala que inhiben la producción de sudor. De hecho, defiende que son útiles en la bromhidrosis apocrina y ecrina, especialmente si hay hiperhidrosis, ya que disminuyen la humedad y la maceración.

   En los casos de bromhidrosis ecrina, en los que la sudoración ecrina excesiva juegue un papel, se puede considerar el tratamiento con iontoforesis (tratamiento que interrumpe la producción de sudor del área tratada al pasar una corriente eléctrica pequeña a través de la piel sumergida en agua de grifo).

   "Estos tratamientos no son definitivos y en algunos casos no son suficientes. Cuando la respuesta es inadecuada, en los casos más severos y cuando los pacientes buscan tratamientos de mayor duración existen otras alternativas como son los fármacos anticolinérgicos, la toxina botulínica, los láseres y distintas técnicas quirúrgicas. Se recomienda a los pacientes afectados de bromhidrosis, especialmente si no mejoran con el uso de desodorantes o antitranspirantes, consultar con un especialista en Dermatología para valorar y poder recomendar el tratamiento más adecuado", sentencia.

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