¿Vives cerca de una carretera ruidosa? Tu corazón podría estar en peligro

Archivo - Vivir en zonas con altos niveles de ruido de transporte aumenta el riesgo de sufrir eventos cardíacos adversos graves
Archivo - Vivir en zonas con altos niveles de ruido de transporte aumenta el riesgo de sufrir eventos cardíacos adversos graves - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / MARIOGUTI - Archivo
Infosalus
Publicado: martes, 31 marzo 2026 14:30

   MADRID, 31 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Vivir en zonas con altos niveles de ruido de transporte aumenta el riesgo de sufrir eventos cardíacos adversos graves, según ha revelado un estudio llevado a cabo por un equipo de investigación liderado por el miembro del Hospital Metodista de la ciudad estadounidense de Houston, el doctor Jad Ardakani.

   Este tipo de contaminación acústica "suele pasarse por alto, pero puede representar una exposición modificable con importantes implicaciones para la salud pública", ha puesto de manifiesto Ardakani, quien ha añadido que los "hallazgos" obtenidos "sugieren que el ruido ambiental debe considerarse junto con los factores de riesgo cardiovascular más tradicionales".

   De esta manera lo ha expresado durante la reciente celebración en Nueva Orleans de la Sesión Científica Anual del Colegio Estadounidense de Cardiología (ACC, por sus siglas en inglés), evento en el que ha declarado que es "fundamental" analizar la exposición individual al ruido "y buscar maneras de reducirla".

   Los investigadores apuestan por implementar estrategias para hacer decrecer esta exposición al tráfico rodado, ferroviario y aéreo, lo que podría ser un nuevo objetivo para la planificación urbana y la mejora de la salud cardiovascular de las comunidades. Estudios previos han mostrado que puede desencadenar una respuesta de estrés en el organismo que, con el tiempo, conlleva consecuencias negativas para la salud.

   En este sentido, un trabajo reciente publicado en la revista especializada 'JACC: Advances' expone que la exposición prolongada al ruido del tráfico rodado se asocia con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y mortalidad por todas las causas. Por su parte, el liderado por Ardakani se ha valido de una de las cohortes más grandes y diversas de Estados Unidos hasta la fecha.

   Así, se han analizado los registros médicos de más de 1,2 millones de pacientes adultos en el área de Houston entre 2016 y 2023. Además, se ha empleado el Mapa Nacional de Ruido del Transporte, producido por el Departamento de Transporte de este país, para evaluar la exposición según el domicilio.

   De este modo, la exposición al ruido en el hogar por debajo de 45 decibelios se clasificó como baja, mientras que entre esta cifra y 54 se catalogó como moderada y desde 55 se etiquetó como alta. Si bien el ruido a 55 decibelios -aproximadamente el nivel de sonido de una conversación normal o música de fondo- no daña la audición, puede causar otros impactos fisiológicos y alterar el sueño, especialmente si es constante o está fuera del control de la persona.

TRÁFICO RODADO, FERROVIARIO Y DE AVIACIÓN

   Con todo ello, se ha revelado que las personas que viven en zonas con mucho ruido de transporte tienen un 17 por ciento más de probabilidades de morir por cualquier causa, sufrir un infarto o un derrame cerebral, o necesitar una revascularización coronaria. El ruido intenso del tráfico rodado se asocia con un riesgo un 17 por ciento mayor; la combinación de ruido intenso de este y de la aviación, con uno un 16 por ciento superior;, y el del ferrocarril, con uno un 10 por ciento mayor.

   Además, se ha observado que, si bien el ruido del tráfico rodado muestra la asociación general más fuerte con el riesgo de eventos cardiovasculares adversos, el riesgo incremental presenta un patrón diferente. Así, cada aumento de 10 decibelios en el ruido del ferrocarril se asocia con un incremento del 14 por ciento en el riesgo, en comparación con un aumento del 3 por ciento en el del tráfico rodado.

   "El ruido del ferrocarril es particular porque es fuerte e intermitente", ha asegurado Ardakani, que ha agregado que "esos ruidos repentinos, sobre todo de noche, pueden ser perjudiciales para el organismo, aunque la gente los perciba como ruido de fondo". "La vibración asociada al ruido ferroviario también podría tener efectos biológicos que no se observan con el ruido de la carretera", ha finalizado.

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