Virus de Epstein-Barr y esclerosis múltiple: un estudio detecta un riesgo tres veces mayor tras la 'enfermedad del beso'

Archivo - Una representación artística del virus de Epstein-Barr, que ha infectado a más del 90% de la población mundial.
Archivo - Una representación artística del virus de Epstein-Barr, que ha infectado a más del 90% de la población mundial. - MOBITEC - Archivo
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Publicado: lunes, 6 abril 2026 7:16

   MADRID, 6 Abr. (EUROPA PRESS) -

   El virus de Epstein-Barr es un virus del herpes muy común que, en la mayoría de las personas, no causa síntomas. Sin embargo, cuando una persona contrae el virus en la adolescencia o la edad adulta, puede provocar mononucleosis.

El virus de Epstein-Barr es la causa más frecuente de mononucleosis. El estudio no demuestra que la mononucleosis causada por el virus de Epstein-Barr provoque esclerosis múltiple; solo muestra una asociación.

DEL VIRUS CASI UNIVERSAL A LA 'ENFERMEDAD DEL BESO'

Padecer mononucleosis infecciosa, causada por el virus de Epstein-Barr, se asocia con un mayor riesgo de desarrollar esclerosis múltiple (EM) según un trabajo observacional de la Clínica Mayo en Rochester (Estados Unidos), publicado en 'Neurology Open Access', revista oficial de la Academia Estadounidense de Neurología.

   "Estos resultados resaltan la necesidad de seguir investigando formas de prevenir la infección por el virus de Epstein-Barr" incide Jennifer L. St. Sauver, autora del estudio y perteneciente a la Clínica Mayo en Rochester, Minnesota.

"Prevenir estas infecciones podría reducir la carga general de la esclerosis múltiple. Si bien la esclerosis múltiple es relativamente rara, conlleva riesgos de discapacidad significativa y altos costos de tratamiento, y generalmente se desarrolla cuando las personas están en la plenitud de su vida laboral y familiar", explica.

QUÉ HIZO REALMENTE EL ESTUDIO DE LA CLÍNICA MAYO

   Para el estudio, los investigadores examinaron más de dos décadas de historiales médicos para encontrar personas que hubieran dado positivo en la prueba del virus de Epstein-Barr y hubieran sido diagnosticadas de mononucleosis infecciosa. A las 4.721 personas identificadas, se las comparó con tres personas de la misma edad y sexo que no habían padecido mononucleosis, lo que dio como resultado un total de 14.163 personas.

   Las personas que padecían mononucleosis fueron seguidas durante un promedio de seis años. Las personas sin mononucleosis fueron seguidas durante un promedio de ocho años. Durante ese tiempo, ocho personas con antecedentes de mononucleosis desarrollaron esclerosis múltiple (EM), lo que representa un 0,17%.

    Esto equivale a 2,25 casos por cada 10.000 personas-año. Las personas-año representan tanto el número de participantes en el estudio como el tiempo que cada persona permaneció en él. En el grupo sin mononucleosis, 10 personas desarrollaron EM, lo que representa un 0,07%. Esto equivale a 0,77 casos por cada 10.000 personas-año.

UN RIESGO TRIPLICADO, PERO SIN PRUEBA DE CAUSA‑EFECTO

   Posteriormente, los investigadores ajustaron los datos para tener en cuenta otros factores que podrían afectar el riesgo de esclerosis múltiple, como la raza y el origen étnico, el tabaquismo y la presencia de otras afecciones en los participantes, como diabetes, depresión o trastornos por consumo de sustancias. Tras el ajuste, descubrieron que las personas con antecedentes de mononucleosis tenían tres veces más probabilidades de desarrollar esclerosis múltiple que las personas sin mononucleosis.

   "La mononucleosis es una enfermedad relativamente poco común, pero desarrollar estrategias para prevenir la infección por el virus que la causa podría ayudarnos a reducir el número de casos de esclerosis múltiple en el futuro", agrega St. Sauver.

   Una limitación del estudio es que se realizó un seguimiento de los participantes durante un promedio de seis a ocho años, por lo que es posible que la esclerosis múltiple se desarrolle más tarde en la vida de algunas personas. El estudio contó con el apoyo de ModernaTX, empresa que desarrolla vacunas para combatir diversas afecciones asociadas al virus de Epstein-Barr.

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