Archivo - Las vías que regulan el estrés celular están alteradas en las personas con depresión y esquizofrenia, según un estudio - VISIONS/ISTOCK - Archivo
MADRID 16 Oct. (EUROPA PRESS) -
Un estudio llevado a cabo por un equipo de científicos del Centro de Investigación Biomédica en Red de Salud Mental (CIBERSAM) y de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha mostrado que las vías que regulan el estrés celular se encuentran alteradas en los cerebros de personas con depresión y esquizofrenia.
De este modo, los investigadores, entre los que también se han encontrado miembros de la institución nacional en la Universidad del País Vasco (UPV), han identificado modificaciones en mecanismos relacionados con la inflamación, la autofagia -el sistema celular encargado de eliminar y reciclar componentes dañados- y la respuesta celular a proteínas mal plegadas, lo que han hallado en el cerebro 'post mortem' de 84 ciudadanos, de los cuales 28 padecían depresión mayor; 28, esquizofrenia; y 28 eran sujetos control.
Así, han constatado que los cambios detectados en la expresión de determinados genes no siempre se corresponden con los niveles de las proteínas analizadas, lo que muestra la complejidad de las vías moleculares implicadas en los trastornos y la necesidad de estudios de mecanismos regulatorios post-transcripcionales.
El trabajo indica como contexto que la depresión mayor y la esquizofrenia son trastornos psiquiátricos graves cuyos mecanismos biológicos todavía no se comprenden por completo, y es que la inflamación, la autofagia y la respuesta frente a la acumulación de proteínas mal plegadas se han relacionado con ambos, pero todavía son escasos los estudios que han analizado conjuntamente estas vías directamente en tejido cerebral humano.
Debido a que los mecanismos señalados forman parte de la respuesta de las células ante situaciones de estrés celular, que pueden alterar su funcionamiento normal, la investigación ha analizado muestras de corteza prefrontal dorsolateral y ha estudiado tanto la expresión de genes relacionados con los tres procesos como los niveles de determinadas proteínas. Además, se han tenido en cuenta factores como el sexo, la edad y la causa de la muerte.
Con todo, han observado que en los hombres con depresión mayor, las alteraciones en la expresión de los genes analizados fueron más prominentes, mientras que en las mujeres con esquizofrenia se apreció un mayor número de cambios. También, los efectos relacionados con la edad aparecieron principalmente a nivel de expresión génica y, especialmente, en genes vinculados con la autofagia.
MOLÉCULA IRE1A
Además, han corroborado en cuanto a IRE1a, molécula implicada en la respuesta celular frente a la acumulación de proteínas mal plegadas en el retículo endoplásmico, que los niveles de su ARN aumentaron tanto en los sujetos con depresión mayor como en aquellos con esquizofrenia, lo que apunta a una alteración compartida de los mecanismos relacionados con el estrés celular en ambos trastornos.
Junto a ello, se ha observado diferencia entre los niveles de ARN y de proteína en las tres vías moleculares analizadas, que siguieron la misma tendencia. De hecho, mientras que la expresión de determinados genes mostró alteraciones al alza en las vías estudiadas, varias de las proteínas analizadas presentaron una disminución general en ambos trastornos, falta de correspondencia que indica que los cambios en la expresión génica no se traducen necesariamente de forma directa en modificaciones en los niveles de proteína.
"Los niveles de ARN de IRE1a aumentaron considerablemente tanto en las personas con depresión mayor como en aquellas con esquizofrenia, lo que apunta a una alteración compartida relacionada con la respuesta al estrés celular en ambos trastornos", ha resumido la primera firmante del estudio e investigadora del CIBERSAM, Cristina Ulecia-Morón.
Por su parte, el investigador principal de este CIBER en la UCM y coordinador del trabajo, Juan Carlos Leza, -tarea que comparte con Javier Caso, ha sostenido que "frente a las alteraciones detectadas en la expresión de los genes, el análisis de proteínas mostró una disminución generalizada de varias de las proteínas analizadas tanto en depresión como en esquizofrenia". "Esta falta de correspondencia indica que los cambios en la expresión génica no se traducen necesariamente de forma directa en cambios en los niveles de proteína", ha finalizado.