Varices vs arañas vasculares: ¿qué debo hacer? ¿se pueden prevenir?

Publicado 03/01/2020 8:36:47CET
Varices, piernas
Varices, piernas - GETTY - Archivo

   MADRID, 3 Ene. (EDIZIONES) -

   Para muchas mujeres y algunos hombres las varices y las arañas vasculares se convierten en un problema y no sólo estético, también de salud. Se trata de una afección bastante frecuente entre la población por lo que saber si pueden prevenirse o no puede ser de gran ayuda.

   Así, lo primero que hay que tener claro, por ello, es diferenciar las arañas vasculares de las varices porque no son lo mismo. Aunque son de la misma familia, son cosas diferentes.

   "Una variz es una vena dilatada de forma permanente y anormal, y las 'telangiectasias' o arañas vasculares son dilataciones de los capilares de la piel. Muchas veces se asocian y ambos forman parte de la enfermedad venosa crónica, pero su repercusión es diferente, las varices se pueden complicar y las arañas habitualmente no", aclara en una entrevista con Infosalus el Presidente del Capítulo Español de Flebología y Linfología de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (SEACV), el doctor Rodrigo Rial.

   El embarazo, el envejecimiento y la obesidad pueden aumentar tu riesgo de desarrollar venas varicosas y arañas vasculares. Las venas varicosas y las arañas vasculares no suelen generar dolor ni problemas de salud, explica por su parte la Oficina de Salud de la Mujer del departamento de Salud de los Estados Unidos.

   No obstante, a veces las personas con telangiectasias en las piernas o varices sí presentan síntomas de pesadez, de cansancio, de dolor, edema o inflamación de tobillos, o tienen varices más grandes, lo que normalmente se traduce en una insuficiencia venosa, y por tanto en una mala circulación de retorno.

   Asimismo, las varices o venas varicosas son venas retorcidas que pueden ser azules, rojas o del color de la piel, siendo las más grandes similares a un cordón y hacer que la piel sobresalga. "Suelen aparecer en los muslos, en la parte frontal o posterior de las pantorrillas, o en el interior de las piernas, cerca de los tobillos y los pies. Durante el embarazo, las venas varicosas pueden aparecer en el interior de los muslos, en la parte baja de la pelvis, y en los glúteos", añade la Oficina de Salud de la Mujer.

   En cuanto a las arañas vasculares dice que son más pequeñas que las venas varicosas. Suelen ser rojas y se parecen a las ramas de un árbol o a las telarañas. Además, precisa que se suelen ver bajo la piel, pero no hacen que ésta sobresalga como las venas varicosas. En concreto, se pueden encontrar en las piernas o en el rostro, indica.

   Así, las varices afectan dos veces más a las mujeres que a los hombres y son más comunes en las mujeres mayores. Mientras, las arañas vasculares pueden afectar a más de la mitad de las mujeres, precisa la Oficina de Salud de la Mujer estadounidense.

EL COMPONENTE HEREDITARIO INFLUYE

   Por otro lado, el doctor Rial menciona que existe un componente hereditario evidente, a la vez que precisa que también existen factores de riesgo para su desarrollo, como el embarazo, las alteraciones hormonales, o profesiones que conllevan el estar mucho rato de pie.

   Sobre su tratamiento, el especialista en Angiología y Cirugía Vascular del Hospital Universitario Clínico San Carlos de Madrid señala que las varices sí se pueden operar por un cirujano vascular, aunque no todas tienen indicación quirúrgica, existen muchas técnicas, y en los últimos años además poco invasivas.

   Mientras, especifica que las arañas pueden resolverse mediante varias técnicas, siendo la más frecuente la 'escleroterapia' que, según subraya, debe ser llevada a cabo por cirujanos vasculares experimentados, ya que hay mucho intrusismo de profesionales que no están especializados en la materia. Esta técnica consiste en que el médico inyecta un medicamento, dentro de la vena, que hace que las varices vayan desapareciendo.

   En cuanto a si se pueden prevenir afirma que no es siempre posible. "Esto se debe a que, incluso controlando los factores de riesgo, la genética influye determinantemente. No obstante, existen unas medidas que se pueden aplicar de forma sencilla que contribuyen a disminuir las molestias y retrasar la aparición de nuevas varices", subraya el especialista, apuntando a las siguientes recomendaciones:

   1.- Mueve las piernas. Si tienes un trabajo sedentario, o tienes que permanecer mucho tiempo de pie, procura hacer ejercicios con las piernas y los tobillos. Siempre que puedas pon las piernas en alto y refréscalas.

   2.- Medias elásticas. Utiliza, siempre que le sea posible, las medias elásticas.

   3.-Medicación .Sé constante y no dejes la medicación que tengas prescrita.

   4.- Ejercicio regular. Practicar ejercicio de forma regular, caminar, montar en bicicleta, o haga natación, por ejemplo.

   5.- Embarazo. Intenta descansar con las piernas en alto y sobre el lado izquierdo. Hidrata bien la piel de las piernas y protégete del sol.

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