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MADRID 29 Abr. (EUROPA PRESS) -
La enfermedad venosa crónica (EVC) o varices es un problema de salud pública que afecta casi al 50 por ciento de los españoles y que va más allá de un problema estético, ya que esta se encuentra "estrechamente relacionada" tanto con un aumento de las enfermedades cardiovasculares como con el deterioro en la calidad de vida, según la cirujana vascular y secretaria del CEFyL, Cristina Feijoo.
El 48,5 por ciento de la población española padece la EVC, por lo que se trata de la patología vascular "más frecuente". Pese a esta prevalencia tan elevada, sigue siendo una "enfermedad banalizada" en la sociedad debido a la falta de concienciación sobre ella.
Por ello, se considera una patología "infradiagnosticada e infratratada" que se manifiesta mediante síntomas como la pesadez, dolor o hinchazón de piernas, arañas vasculares, varices o, en estadios avanzados, úlceras venosas.
En este contexto, el Capítulo Español de Flebología y Linfología (CEFyL), la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (SEMERGEN), la Sociedad Española de Farmacia Clínica, Familiar y Comunitaria (SEFAC) y el Consejo General de Enfermería (CGE) han presentado un informe que pone de relieve la importancia de esta patología tanto a administraciones y profesionales sanitarios como a público en general.
También han presentado la segunda edición de la campaña de concienciación 'VenDetecta', impulsada por Laboratorios Servier, que proporcionará formación a profesionales y acercará la detección precoz a los pacientes en casi 40 centros de salud de 10 comunidades autónomas.
El documento incorpora nuevas perspectivas esenciales en el abordaje de la EVC, como el indispensable papel de los profesionales de enfermería y, sobre todo, la experiencia de los propios pacientes que sufren la enfermedad.
"Debido a que no es una enfermedad mortal ni que genere una gran incapacidad a las personas que la sufren, ha sido históricamente subestimada, incluso por los propios profesionales sanitarios", ha señalado Cristina Feijoo.
De hecho, ha puntualizado que la cantidad de afectados podría ser mayor, ya que en los estadios iniciales los síntomas son leves y pueden pasar desapercibidos, por lo que hasta el 70 por ciento de la población podría tenerla.
Asimismo, la cirujana ha puntualizado la necesidad de situar al paciente en el "eje central" de la cuestión, destacando que "no solo se debe explorar su vivencia con la patología y su evolución clínica, sino también los factores que condicionan negativamente su evolución, como la banalización de los síntomas, la presencia de comorbilidades y la baja adherencia a los tratamientos prescritos".
UNA ELEVADA MORBIMORTALIDAD
Al mismo tiempo, ha dejado claro que no es una enfermedad benigna, ya que es una patología que duele y que se presenta con inflamación o pesadez. "Es una enfermedad que tiende a complicarse, que tiene una elevada morbimortalidad derivada de las complicaciones que produce esta enfermedad. Estamos hablando de pacientes que pueden tener una trombosis, una ulceración, o un sangrado, que llamamos varicorragia", ha declarado.
Cuando la enfermedad está ya en un estadio avanzado, afecta en la calidad de vida de las personas, ya que no solo afecta a nivel físico, sino a nivel social.
"Son pacientes que han sufrido una adolescencia que no se ponen faldas, que no salen a la calle, que en verano no se van a la playa o a la piscina, no se ponen pantalón corto, y eso hace que su autoestima sea muy baja", ha apostillado.
Por su parte, el enfermero de práctica avanzada en heridas crónicas complejas y presidente de la Asociación Española de Enfermería Vascular y Heridas, David Pérez-Barreno, ha recalcado que la labor que realizan desde la enfermería resulta "esencial" para frenar la progresión de la enfermedad por medio de la detección temprana, el seguimiento y la concienciación de los pacientes.
El coordinador del Grupo de Trabajo de Vasculopatías de SEMERGEN, Juan Peiró, ha asegurado que esta enfermedad condiciona los horarios, las rutinas y eso afecta al ánimo y al bienestar general de quienes sufren esta enfermedad.
"La percepción de estar limitada en muchas tareas cotidianas provoca una sensación de incomodidad constante que dificulta la forma de vivir día a día", ha sumado.
En este sentido, ha incidido en la importancia de la prevención para mejorar la calidad de vida de las personas afectadas y evitar la progresión a fases más avanzadas de la EVC.
"El bienestar de las personas comienza en uno mismo, por lo que los pacientes deben tener claro que evitar el sobrepeso y mantener algunos hábitos como practicar ejercicio con regularidad, descansar con las piernas elevadas o no estar de pie sin moverse durante muchas horas, pueden prevenir la insuficiencia venosa", ha expuesto.
LA ÚLCERA VENOSA COMO "FRACASO TERAPÉUTICO"
Esta enfermedad, en estadios ya evolucionados, puede llegar a la úlcera venosa, lo que Peiró ha calificado como un "fracaso terapéutico" y un fracaso en las medidas preventivas. De hecho, ha comparado la calidad de vida de estas personas con la de pacientes con patologías como la insuficiencia cardíaca progresiva.
Por otra parte, ha aclarado que la úlcera venosa supone un 2 por ciento del total del gasto sanitario anual en los países europeos, y curar estas úlceras es "diez veces más caro que prevenirlas". Por ello, es imprescindible informar a la sociedad y diagnosticar a los pacientes que puedan llegar a este estadio de la patología.
Dentro del tratamiento existen distintos pilares fundamentales como el control de los factores de riesgo, las medidas higiénico-dietéticas y las medidas de comprensión elástica, así como la cirugía. Desde la Atención Primaria, además, es posible tratar la cronicidad de la enfermedad.
Por último, la miembro de la Sociedad Española de Farmacia Comunitaria (SEFAC), Irene Escudero, ha afirmado que la labor del farmacéutico es "esencial" en la detección del infradiagnóstico de la enfermedad y en la concienciación tanto de la enfermedad como de su tratamiento.
Escudero ha recordado que es necesario que los pacientes sean conscientes de su situación, y que las farmacias comunitarias son capaces, a través de la cercanía, reforzar la adherencia del tratamiento y el seguimiento farmacológico.
"Dada la cercanía y accesibilidad de la farmacia para los pacientes y gracias a la implantación de Servicios Profesionales Farmacéuticos Asistenciales, podemos hacer una correcta derivación al profesional sanitario correspondiente, así como indicar un tratamiento adecuado y trabajar en coordinación con ellos para garantizar la adherencia al tratamiento farmacológico y abordar el seguimiento", ha concluido.
La segunda edición de la campaña 'VenDetecta' se desarrollará entre el 4 y el 14 de mayo en 37 centros sanitarios repartidos en 10 Comunidades Autónomas. En cada uno de ellos, los ciudadanos podrán participar en actividades de cribado a través de pruebas rápidas de detección de insuficiencia venosa y podrán recibir información.