Ecografía en una foto de archivo de la URV. - URV
TARRAGONA, 4 Feb. (EUROPA PRESS) -
Un estudio de la Universitat Rovira i Virgili (URV) de Tarragona ha validado el uso de la ecografía abdominal para detectar de forma precoz el riesgo de prediabetes y síndrome metabólico en personas con obesidad abdominal.
El trabajo, publicado en la revista 'Diabetes, Obesity and Metabolism', buscaba analizar hasta qué punto la ecografía abdominal puede ser una herramienta "útil y fiable" para medir la grasa visceral en comparación con la resonancia magnética, considerada actualmente la técnica de referencia, informa la URV en un comunicado de este miércoles.
DISTRIBUCIÓN DE LA GRASA
La distribución de la grasa corporal, especialmente la que se acumula en el abdomen, es un factor "determinante" para el riesgo de enfermedades metabólicas y cardiovasculares, pero no toda tiene el mismo impacto sobre la salud.
La grasa subcutánea, situada bajo la piel, no comporta los mismos riesgos que la grasa visceral, que se acumula en profundidad y puede entrar en contacto directo con órganos vitales.
Identificar qué tipo de grasa predomina en una persona es "esencial" para evaluar su riesgo metabólico y orientar mejor las intervenciones clínicas.
PERÍMETRO DE LA CINTURA Y RESONANCIAS
En la práctica clínica habitual, el riesgo asociado a la grasa abdominal se evalúa mediante el perímetro de la cintura, una medida "tan sencilla como limitada" ya que no permite distinguir entre grasa subcutánea y visceral.
Las técnicas de imagen como la resonancia magnética o la tomografía computarizada ofrecen esta información "con gran precisión", pero tienen un coste elevado, requieren equipamientos especializados y no son accesibles de forma inmediata en la atención primaria.
En este contexto, buscando alternativas "más ágiles y accesibles", el equipo investigador se planteó validar el uso de la ecografía abdominal para caracterizar la distribución de la grasa.
Para determinarlo, trabajaron con una muestra de 113 adultos voluntarios con obesidad abdominal, residentes en Reus (Tarragona) y alrededores, a los que se realizó una resonancia magnética y una ecografía abdominal en un intervalo de entre 3 y 4 días.
RESULTADOS
Los resultados del estudio revelan que las mediciones de la grasa visceral realizadas mediante ecografías presentaban una "buena concordancia" con los datos obtenidos mediante resonancia magnética.
No obstante, se han detectado "ciertas limitaciones" de la ecografía a la hora de evaluar la grasa subcutánea, un hecho que ya habían señalado otros estudios previos, pero sigue siendo especialmente útil cuando el objetivo es identificar la grasa visceral.
Este potencial se suma al hecho de que la ecografía es una herramienta sencilla de utilizar por personal formado y que se encuentra en el equipamiento de la mayoría de los centros de salud del país.
IDENTIFICAR EL RIESGO
Además, los resultados muestran que existe una relación entre niveles elevados de grasa visceral y la presencia de prediabetes --una condición en la que los niveles de azúcar en sangre son elevados pero están por debajo de umbral de la diabetes tipo 2-- y de síndrome metabólico --un conjunto de factores de riesgo que aumentan la probabilidad de enfermedades cardiovasculares--.
Más concretamente, el estudio identifica una cantidad de grasa visceral a partir de la cual el riesgo de padecer enfermedades asociadas a este síntoma aumenta "considerablemente".
Un grosor igual o superior a 7,35 centímetros de grasa se ha vinculado con un riesgo elevado de padecer prediabetes, mientras que a partir de 5,77 centímetros se observa una relación con la probabilidad de padecer síndrome metabólico.