Archivo - VPH (Virus del Papiloma Humano) Mujer adolescente que muestra un vendaje azul después de recibir la vacuna contra el VPH.Virus Algunas cepas infectan los genitales y pueden causar cáncer de cuello uterino. Concepto de salud de la mujer. - KTSTOCK/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 4 Mar. (EDIZIONES) -
El virus del papiloma humano (VPH) es responsable de prácticamente todos los casos de cáncer de cuello de útero, y está detrás de otros tumores como los de ano, pene, u orofaringe. Considerado el segundo carcinógeno más importante en humanos tras el tabaco, el VPH causa el 8,6% de los cánceres en mujeres, y cerca del 1% en varones.
Sin embargo, es una infección prevenible: la vacunación en la adolescencia, el uso correcto del preservativo, y los programas de cribado con prueba de VPH permiten detectar lesiones precancerosas, y evitar que una infección común termine convirtiéndose en un tumor.
Con motivo del 4 de marzo, Día Internacional de Concienciación sobre el VPH, expertos recuerdan qué sabemos hoy sobre este virus, quién debería vacunarse, y qué pueden hacer los adultos no inmunizados.
SU RELACIÓN CON EL CÁNCER
En Europa Press Salud Infosalus entrevistamos en primer lugar a Damián Sánchez Torres, vocal de la junta directiva de la Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia (AEPCC), y portavoz de esta sociedad científica, quien nos recuerda la relación entre la infección por el VPH y el desarrollo de cáncer: "Este virus genera una serie de alteraciones que llevan a las células hacia el camino de la transformación tumoral (carcinogénesis). Lo bueno es que, casi siempre, este proceso lleva años y en el cérvix existen una serie de lesiones premalignas que se pueden detectar antes de que se produzca un cáncer".
Precisamente, recuerda este experto que el Premio Nobel de Medicina de 2008 fue otorgado a Harald zur Hausen por descubrir que el VPH es el responsable de la práctica totalidad de los casos de cáncer de cuello de útero.
CÓMO SE TRANSMITE
Hoy en día se sabe que la transmisión es a través de las relaciones sexuales, que no tienen por qué conllevar penetración, sino que se puede producir ya simplemente con el contacto íntimo. "Hay otras formas de transmisión como el compartir juguetes sexuales, material médico que no esté correctamente desinfectado, o determinados procedimientos medico quirúrgicos, pero son formas de transmisión minoritarias; la forma de transmisión fundamental es a través del contacto íntimo, de las relaciones sexuales", asevera el doctor.
Aparte de la vacuna --principal herramienta de prevención--, sostiene que el preservativo también debe emplearse para prevenir la infección por VPH: "Hay estudios que dicen que reduce su transmisión de un 60 a un 70% siempre que se use de forma correcta y desde el inicio de la relación sexual; eso sí, no tiene un papel protector completo frente a la transmisión; también el preservativo es útil a la hora de prevenir otras infecciones de transmisión sexual (ITS)".
EL PAPEL TRASCENDENTAL DE LA VACUNA DEL VPH
Precisamente, el pasado mes de noviembre dos revisiones Cochrane, que recibieron el apoyo del National Institute for Health and Care Research (NIHR) de Reino Unido, revisaron los resultados de 60 ensayos clínicos y de 225 estudios con más de 132 millones de personas de todo el mundo detrás. En ellos se constató que la evidencia muestra que la vacuna es "segura y muy efectiva para prevenir cáncer tras una infección por VPH". Es más, respaldan estos análisis científicos las recomendaciones internacionales de vacunar tanto a niñas como a niños, idealmente antes de los 16 años.
En otra entrevista con Europa Press Salud, una de las coautoras principales de esta revisión científica, la investigadora Hanna Bergman, resalta que "las vacunas actuales contra el VPH son eficaces para prevenir infecciones en personas que no han estado expuestas previamente al virus, ya que se trata de una vacuna basada en anticuerpos".
Además, subraya que la mayor parte de los adultos ya han estado expuestos al VPH y, en la mayoría de los casos, su sistema inmunitario elimina el virus en un plazo de 6 a 18 meses. "Una pequeña proporción desarrolla cambios celulares debido a la infección persistente", advierte.
Al mismo tiempo, y preguntado por Europa Press Salud Infosalus, Jo Morrison, autor senior de esta revisión científica, insiste en que la manera más importante de prevenir el cáncer de cuello de útero, en mujeres adultas no vacunadas previamente, es someterse a las pruebas de detección regulares, en el marco de los programas de cribado cervical de calidad garantizada. "Una revisión Cochrane previa ha demostrado que los programas de cribado basados en el VPH son muy eficaces para detectar cambios precancerosos", apostilla.
Tal y como constata, asimismo, el objetivo de la Organización Mundial de la Salud es erradicar el cáncer de cuello uterino y para ello se requerirán altas tasas de vacunación, cribado, y tratamiento de las lesiones precancerosas.
CÓMO ESTÁ LA VACUNACIÓN EN ESPAÑA
En este contexto, volvemos a cuestionar al portavoz de la Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia (AEPCC), al doctor Damián Sánchez Torres, sobre cómo está la vacunación frente al VPH en España, remarcando este experto que en nuestro país hay un programa de vacunación universal dirigido a niños y niñas de 12 años, así como un programa de rescate al menos hasta los 18 años para quienes no se vacunaron correctamente, según las pautas establecidas por el Ministerio de Sanidad.
"Algunas comunidades autónomas, como por ejemplo Galicia, han ampliado el programa de rescate hasta las mujeres que nacieron a partir de 1994, y en el caso de los varones nacidos a partir del 2004", añade.
Además, apunta que también el Ministerio de Sanidad recomienda vacunación de manera financiada, dentro del calendario vacunal, a determinados grupos de población de mayor riesgo, como hombres que mantienen relaciones sexuales con hombres, personas en situación de prostitución, y en pacientes en situación de inmunodepresión (hasta los 45 años), al mismo tiempo que también la tienen financiada las pacientes operadas por una lesión de alto grado del cuello del útero, independientemente de la edad.
"Fuera de la población de riesgo, la vacunación frente al VPH también puede aportar beneficios en pacientes adultos que tengan o que vayan a tener relaciones sexuales, principalmente en cuanto a una reducción del riesgo de cáncer de cérvix. En general, esa decisión de vacunación fuera de los grupos de riesgo debe ser consensuada entre los pacientes y sus profesionales de la salud, teniendo en cuenta las particularidades de cada caso", afirma este especialista.
CÓMO ES LA VACUNA DEL VPH
La vacuna frente al VPH, según detalla, protege frente a nueve genotipos diferentes del VPH: "Si una persona tiene un determinado genotipo, la vacuna no le ayudará a eliminar esa infección (pues no es terapéutica), pero si le ayudará a no contraer el resto de genotipos incluidos en la vacuna y que no tiene en este momento. Del mismo modo, si la persona logra eliminar la infección por el VPH, la vacuna podría ayudarle a reducir el riesgo de reinfección por ese genotipo eliminado e incluido en la vacuna".
Así, reitera el doctor Sánchez, el beneficio de la vacuna para el VPH es tanto para hombres como para mujeres que vayan a tener relaciones sexuales, sin tope de edad en la recomendación. "El beneficio es mayor en poblaciones más jóvenes, pero una mujer en la cincuentena también obtiene cierto beneficio en la administración de la vacuna del VPH", asegura.
OTROS BENEFICIOS DE ESTA VACUNA
Desde la Asociación Española de Patología Cervical y Colposcopia (AEPCC) resalta igualmente su portavoz que la vacuna frente al VPH no solamente tiene utilidad frente al cáncer de cérvix, sino que cada vez hay más evidencia que apunta a que esta vacuna daría beneficio frente a toda la carga de enfermedad causada por el virus del papiloma, y que no se limita al cuello uterino, sino también estaría relacionado con el cáncer de vagina, de ano, de vulva, de pene, y de orofaringe. "Parece que al reducir la infección del VPH también se podría obtener beneficio en estas otras localizaciones anatómicas donde el VPH produce cáncer", remarca.
Además, sostiene que la vacuna frente al VPH reduce el riesgo de infección frente a los genotipos 6 y 11, que, aunque no producen cáncer, son los responsables de las verrugas genitales o condilomas. "De este modo, la vacuna frente al VPH proporciona un beneficio adicional: la reducción del riesgo de condilomas genitales", asevera este doctor.
Asimismo, mantiene que esta vacuna acelera el reto de eliminar el cáncer de cérvix, "una enfermedad potencialmente prevenible", por lo que considera que ampliar los grupos de vacunación frente al VPH es una de las estrategias para acelerar llegar al objetivo de que el cáncer de cérvix sea una enfermedad rara o poco frecuente.
¿CRIBADOS DE VPH?
En última instancia, preguntamos al portavoz de la AEPCC cómo está el panorama de los cribados del VPH en la actualidad. Indica aquí Damián Sánchez Torres que la prevención secundaria, o cribado de las lesiones del cuello del útero, ha sufrido "un cambio de paradigma" en los últimos años, perdiendo importancia la citología en beneficio de las pruebas de detección del VPH, ya que estas pruebas han demostrado ser más sensibles para la detección de lesiones cervicales.
En la actualidad, precisa este doctor que las guías recomiendan la realización de pruebas de detección de VPH en mujeres de 30 años a 65 años, cada 5 años, siempre en el marco de un cribado poblacional bien organizado. Mientras, señala que las pruebas para la detección del VPH en los varones no están validadas por las sociedades científicas y regulatorias internacionales, y en general, no se recomienda su realización.