Vacaciones para desconectar pero ¿lo has conseguido? La importancia de la desconexión psicológica

Archivo - Mature Adult man working in the office
Archivo - Mature Adult man working in the office - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / ELENALEONOVA - Archivo
Publicado: viernes, 29 agosto 2025 12:21

MADRID 29 Ago. (EUROPA PRESS) -

La desconexión psicológica, la relajación, las actividades gratificantes y el tiempo de calidad con personas cercanas son "claves", ya que "cuanto mejor se logre desconectar, mayores serán los beneficios para la salud y el bienestar", señala la profesora de los Estudios de Psicología y Ciencias de la Educación de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), Cristina Marinela Goilean.

Los beneficios de las vacaciones dependen en gran medida de la capacidad de desconexión psicológica, es decir, de dejar de pensar en el trabajo y evitar tareas como revisar correos o atender llamadas profesionales. "Si no se establecen límites claros entre el tiempo personal y el laboral, cuesta recuperar la energía positiva", advierte la experta de la UOC. Además, factores como los conflictos familiares o las tensiones en las relaciones cercanas también pueden generar ansiedad y dificultar el descanso.

Desde el plano organizacional, la vuelta al trabajo conlleva a menudo una carga excesiva, conflictos, falta de recursos o incertidumbre laboral. Esta presión, sumada a las tareas acumuladas, puede agotar rápidamente los recursos recuperados durante las vacaciones e impedir una recuperación real, advierte Goilean.

En este sentido, investigaciones de la American Psychological Association resaltan la importancia de incorporar actividades restauradoras que promuevan la sensación de competencia y logro, como aprender un idioma, practicar un deporte o iniciar un nuevo hobby, que contribuyen a contrarrestar el agotamiento y mejorar el bienestar. Sin embargo, explica la experta, la mayoría de las personas que están de vacaciones prefieren simplemente relajarse y no realizar actividades que impliquen esfuerzo.

Así, la experta apunta que la clave está en el equilibrio: combinar momentos de reposo con actividades elegidas libremente que generen sensación de logro o bienestar. No importa tanto la cantidad como la calidad de lo que se hace. Asimismo, Goilean añade que dormir bien también es esencial. Se recomiendan entre 7 y 8 horas de sueño de calidad en un entorno cómodo.

Otro malentendido frecuente es pensar que cuanto más largas sean las vacaciones, mayores serán sus beneficios. Sin embargo, la evidencia sugiere que varios descansos breves a lo largo del año pueden ser más sostenibles que un solo periodo largo, según una investigación de universidades finlandesas. "Planificar pausas periódicas ayuda a prevenir la acumulación de fatiga", aconseja la psicóloga.

BURNOUT, BURNON O BOREOUT

El estrés laboral puede derivar en distintas formas de malestar psicológico, entre ellas el 'burnout', el 'burnon' y el 'boreout', apunta la UOC. El 'burnout' es una respuesta prolongada al estrés crónico en el trabajo, caracterizada por el agotamiento emocional, la despersonalización y la baja realización personal. Afecta la salud mental, el rendimiento y las relaciones, y puede provocar ausencias, insomnio, problemas digestivos y cinismo.

El 'burnon', en cambio, es un concepto más reciente que describe un agotamiento depresivo crónico sin llegar al colapso. La persona afectada sigue cumpliendo con sus tareas, pero lo hace en tensión constante, con rechazo hacia su trabajo y síntomas físicos como dolores musculares y pérdida de esperanza. Sus creadores lo definen como una "depresión enmascarada", ya que el malestar queda oculto bajo una aparente funcionalidad.

Frente a estos cuadros de sobrecarga, el 'boreout' representa el extremo opuesto: aburrimiento, falta de estímulo y sensación de vacío. Según el psicólogo organizacional Adam Grant, este fenómeno ha crecido en los últimos años y afecta especialmente a quienes no encuentran sentido ni desarrollo en su actividad laboral.

En este sentido, la experta explica que si el 'burnout' permanece tras las vacaciones, es necesario actuar tanto en el ámbito individual como en el organizacional. A título personal, conviene reforzar la desconexión fuera del trabajo, entrenar estrategias de afrontamiento del estrés, mejorar el sueño y establecer límites claros frente a la sobrecarga. Pero estos esfuerzos solo son eficaces si van acompañados de cambios estructurales en el entorno laboral: ajustar la carga de trabajo, ofrecer mayor autonomía, reconocer los logros, fomentar un buen clima entre compañeros, garantizar la equidad y alinear los valores individuales y organizativos.

"Las políticas de desconexión digital, el apoyo del liderazgo y la participación en las decisiones son claves para consolidar estos cambios. En definitiva, superar el 'burnout' requiere intervenir sobre las fuentes reales del malestar y no limitarse a pedir al trabajador que se adapte a un entorno que lo enferma", concluye la UOC

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