Publicado 31/03/2021 07:59CET

El uso generalizado de mascarilla, vital para acabar con la pandemia

Pasajeros en el metro de Sao Paulo con mascarilla
Pasajeros en el metro de Sao Paulo con mascarilla - RAHEL PATRASSO / XINHUA NEWS / CONTACTOPHOTO

   MADRID, 31 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Un nuevo modelo matemático sugiere que el levantamiento de las medidas de confinamiento debe ir acompañado de un uso más amplio y eficaz de las medidas de control, como las mascarillas, incluso con la vacunación, para suprimir el COVID-19 más rápidamente y reducir la probabilidad de nuevos confinamientos.

   El modelo, desarrollado por científicos de las universidades de Cambridge y Liverpool, en Reino Unido, que se publica en el 'Journal of the Royal Society Interface', utiliza ecuaciones matemáticas para proporcionar una visión general de cómo se propagará el COVID-19 en diferentes escenarios de control potenciales.

   Las medidas de control que incluyen las mascarillas, el lavado de manos y el distanciamiento social a corta escala (1-2 metros) pueden limitar el número de partículas del virus que se propagan entre las personas.

   Estas medidas se denominan "no espaciales" para distinguirlas de una segunda categoría de medidas de control "espaciales" que incluyen el cierre y las restricciones de viaje, que reducen la distancia de propagación de las partículas del virus.

   El nuevo modelo compara la eficacia de diferentes combinaciones de medidas para controlar la propagación del COVID-19, y muestra cómo el control no espacial debe incrementarse a medida que se levanta el bloqueo.

   "Un uso más eficaz de las medidas de control, como las mascarillas y el lavado de manos, nos ayudaría a detener la pandemia más rápidamente, o a obtener mejores resultados en la detención de la transmisión mediante el programa de vacunación. Esto también significa que podríamos evitar otro posible cierre", afirma el doctor Yevhen Suprunenko, investigador asociado del Departamento de Ciencias Vegetales de la Universidad de Cambridge y primer autor del trabajo. Los autores subrayan que sus predicciones dependen de que esas medidas de control no espaciales se apliquen eficazmente.

   El modelo también consideró el impacto socioeconómico de ambos tipos de medidas, y cómo éste cambia durante la pandemia. Las consecuencias socioeconómicas de las medidas espaciales, como el encierro, han aumentado con el tiempo, mientras que el coste de las medidas de control no espaciales ha disminuido; por ejemplo, las mascarillas se han hecho más accesibles y la gente se ha acostumbrado a llevarlas.

   "Medidas como los encierros, que limitan la distancia a la que se mueven las personas potencialmente infectadas, pueden tener un mayor impacto en el control de la propagación de la enfermedad, pero los métodos que reducen el riesgo de transmisión cada vez que las personas se mezclan proporcionan una forma barata de complementarlas", señala el doctor Stephen Cornell de la Universidad de Liverpool, coautor del trabajo.

   El modelo surgió de un programa de investigación más amplio para identificar estrategias de control de las enfermedades vegetales que amenazan a los cultivos básicos. Al utilizar un enfoque matemático en lugar de un modelo convencional de simulación por ordenador, los autores pudieron identificar --para una amplia gama de escenarios-- ideas generales sobre cómo hacer frente a las nuevas enfermedades infecciosas de plantas y animales.

   "Nuestro nuevo modelo nos ayudará a estudiar cómo pueden propagarse y hacerse endémicas diferentes enfermedades infecciosas. Esto nos permitirá encontrar mejores estrategias de control y detener futuras epidemias de forma más rápida y eficaz", afirma el profesor Chris Gilligan, del Departamento de Ciencias Vegetales de la Universidad de Cambridge, coautor del artículo.

Contador