MADRID 30 Oct. (EUROPA PRESS) -
Expertos en salud visual han advertido de que el uso de lentillas de fiesta y otros elementos propios de la celebración de Halloween puede causar diferentes problemas oculares, como irritaciones, alergias, infecciones y lesiones en la córnea.
"Una lente de fantasía puede parecer un accesorio puramente estético, pero necesita una adaptación individualizada", ha explicado la óptica-optometrista a cargo de salud visual, lentes oftálmicas y de contacto de la compañía General Optica, Viviana Outeda Domínguez, quien se ha centrado en ella y ha añadido que "antes de utilizarla, un óptico-optometrista debe valorar si es adecuada para esa persona y explicarle cómo manipularla correctamente".
En este sentido, y tras señalar que las lentillas de fiesta "requieren unas condiciones específicas de uso y seguridad", ha expuesto que siete de cada 10 usuarios las adquieren sin haber realizado previamente una valoración profesional. Por ello, y para priorizar la salud visual, ha informado de que General Optica ha decidido no vender lentillas de fantasía a personas que no sean ya usuarias de lentes de contacto sin una valoración previa.
"Una lente mal adaptada, una manipulación incorrecta o una higiene deficiente pueden provocar desde molestias leves hasta complicaciones más serias, como irritaciones, infecciones oculares, abrasiones o lesiones en la córnea, sequedad, visión borrosa o fatiga ocular", ha insistido, para añadir que "lo primero es comprobar que el ojo puede utilizarla y que esa lente concreta es la adecuada".
UNA LENTE DE CONTACTO NO DEBERÍA PROVOCAR DOLOR
Con todo, aboga por acudir siempre a una óptica autorizada, comprobar que el ojo está en condiciones de utilizar las lentillas, extremar la higiene antes de manipularlas, no compartirlas, controlar el tiempo de uso y no dormir con ellas, tener especial cuidado con el maquillaje y retirarlas ante cualquier señal de alarma. "Una lente de contacto no debería provocar dolor, un enrojecimiento intenso ni alterar la visión", ha manifestado.
En la misma línea se ha mostrado la óptica-optomestrista de la entidad Alain Afflelou, Ana Díaz, que ha subrayado la importancia de utilizar "productos homologados, adecuados para cada usuario", y que "se respeten las indicaciones de uso". "Es fundamental adquirirlas en establecimientos especializados" y "consultar con un profesional óptico-optometrista", ha declarado.
Además, ha puesto de manifiesto que "antes de colocarlas y después de retirarlas, es importante lavarse y secarse bien las manos". Junto a ello, aboga por "respetar siempre el tiempo de uso recomendado por el fabricante".
"Evitar el contacto con el agua, el maquillaje u otros productos que puedan contaminarlas" es otro consejo ofrecido, ya que "si no se hace un buen uso de las lentillas, pueden aparecer desde molestias, sequedad, irritación o enrojecimiento hasta problemas más graves, como infecciones o lesiones en la superficie ocular".
SEGUIR UNAS MÍNIMAS MEDIDAS DE HIGIENE
Por su parte, desde la compañía Baviera han abordado, junto a las lentillas de fiesta, otros productos -como el maquillaje-, y han recordado que "la zona de los ojos es una de las más delicadas del rostro". Por ello, han reclamado que se empleen "los materiales adecuados" y se sigan "unas mínimas medidas de higiene".
Las molestias más frecuentes que pueden aparecer son "el picor de ojos, el enrojecimiento, el lagrimeo o la hinchazón de los párpados", a las que se suman "las reacciones alérgicas e irritaciones provocadas por pigmentos y adhesivos no aptos para la zona ocular; las infecciones, como la conjuntivitis o la blefaritis; y, en los casos más serios, lesiones en la córnea, como las úlceras corneales", han explicado.
Frente a ello, apuestan por un amplio lavado de manos antes y después de colocar las lentillas; adquirirlas en establecimientos regulados y utilizarlas bajo el consejo de un profesional; emplear maquillaje específico para la zona de los ojos; no utilizar ni purpurina, ni polvos cerca de la línea de las pestañas; tener un especial cuidado con los pegamentos; y no acostarse sin haber retirado el maquillaje.
RECOMENDACIONES A LA HORA DE DISFRAZARSE
Los oftalmólogos de Baviera recomiendan seguir estos consejos para cuidar la salud visual:
- Manos limpias y utensilios a punto: antes y después de maquillarse o de ponerse las lentillas, lo primero es lavarse bien las manos y brochas, esponjas, pinceles y correctores también deben estar limpios y en buen estado para que no acumulen bacterias u hongos que puedan causar una infección. También conviene resistir la tentación de compartir maquillaje o lentillas con amigos.
- Usar maquillaje específico para los ojos: El maquillaje que se aplique en esta zona debe estar formulado específicamente para ella, ser de un fabricante reconocido, hipoalergénico y no estar caducado. Es importante leer el etiquetado, revisar los ingredientes y comprarlo en establecimientos de confianza, ya que así se garantiza que son productos regulados que han pasado los controles de seguridad correspondientes. Las pinturas faciales y la sangre artificial deben mantenerse alejadas del contorno del ojo si no son aptas para esta zona.
- Purpurina y polvos, mejor lejos de la línea de las pestañas: los acabados brillantes y los maquillajes en polvo son muy habituales en Halloween, pero sus partículas pueden desprenderse y entrar en el ojo, provocando irritación o pequeñas lesiones en la superficie ocular. Siempre que sea posible, es preferible optar por texturas líquidas o en crema.
- Especial cuidado con los pegamentos: las pestañas postizas, las prótesis de látex o las cicatrices falsas requieren adhesivos que no deben acercarse al ojo ni introducirse en él de forma accidental. También hay que comprobar que no contienen pigmentos o pegamentos inadecuados para esta zona, que puedan provocar alergias, irritaciones o infecciones.
- Lentillas de fantasía, con cabeza: ojos blancos, de gato o de color rojo intenso son el complemento estrella de muchos disfraces. Sin embargo, sobre todo para quienes las usan por primera vez, es fundamental adquirirlas en establecimientos regulados y utilizarlas bajo el consejo de un profesional, que compruebe que se adaptan correctamente al ojo y que este las tolera. Tampoco es aconsejable llevarlas durante un tiempo prolongado, y conviene seguir unas pautas adecuadas de limpieza y mantenimiento. Así se evitarán molestias como el enrojecimiento, la hinchazón, el picor o el lagrimeo.
- Desmaquillarse, aunque la fiesta acabe tarde: uno de los mayores riesgos del maquillaje llega en el momento de retirarlo. Por muy tarde que se termine la noche, hay que desmaquillarse de forma completa y adecuada, ya que los restos pueden acabar dentro del ojo y causar irritaciones o infecciones.
Y si una vez terminada la celebración se nota alguna molestia persistente en los ojos derivada del uso de estos productos, lo recomendable es acudir al oftalmólogo para que haga una valoración e indique la mejor solución a seguir, concluyen.