Usan secuenciación de próxima generación para analizar los coronavirus que hay tras los brotes peligrosos

Publicado 30/01/2020 7:10:46CET
Imagen de archivo de un coronavirus
Imagen de archivo de un coronavirus - INSTITUTO NACIONAL DE SALUD DE EEUU - Archivo

MADRID, 30 Ene. (EUROPA PRESS) -

Un grupo internacional de investigadores ha descubierto cómo usar la secuenciación de próxima generación (SPG) para monitorizar los coronavirus, especialmente aquellos que se originan en los murciélagos de forma menos costosa y más eficiente, según publican en 'mSphere', la revista de la Sociedad Estadounidense de Microbiología.

La SPG está "enriquecida" con sondas (o cebos), que son pequeños fragmentos de material genético que se encuentran y se unen al ADN viral. Estas sondas sugieren una forma rápida de identificar dónde podría estar escondido el material genético viral.

En los conjuntos de prueba de muestras clínicas, las sondas identificaron con éxito los coronavirus, de modos que los investigadores informan de que su nuevo enfoque aumenta la sensibilidad y reducía los costos de secuenciación.

"No queremos declarar que el enriquecimiento es la panacea para todos los desafíos de la SPG, pero en este caso, creo que es un paso en la dirección correcta", asegura Lin-Fa Wang, que dirige el Programa en Enfermedades infecciosas emergentes en la Escuela de Medicina Duke-NUS, en Singapur.

Wang dirigió el estudio con Peng Zhou, un virólogo del Centro de la Academia de Ciencias de Mega-Ciencia de Bioseguridad en Wuhan (China), epicentro del coronavirus que ha causado un centenar de muertes y más de 4.000 casos en una quincena de países.

Los coronavirus en los murciélagos, dice Wang, son particularmente importantes para controlarlos. Muchos investigadores creen que estos virus tienen el potencial de infectar a otras poblaciones de animales, e incluso a las personas.

El coronavirus que causó el brote mortal de SARS en 2003, o síndrome respiratorio agudo severo, está estrechamente relacionado con los que se encuentran en los murciélagos y probablemente se originó con los animales. Lo mismo ocurre el actual virus detrás del misterioso brote de Wuhan, y el brote de 2018 del síndrome de diarrea aguda porcina o SADS.

Los murciélagos también son reservorios conocidos del virus del Ébola, el virus de Marburg, el virus de Nipah y el virus de Hendra, a pesar de que generalmente no presentan síntomas.

"Los coronavirus, especialmente los transmitidos por murciélagos, siguen siendo una fuente importante de enfermedades infecciosas emergentes", explica Wang.

Durante los tiempos libres de brotes, o lo que Wang llama "tiempo de paz", los investigadores pueden construir bancos actualizados de sondas asociadas con formas conocidas de coronavirus. Durante los brotes, o "tiempo de guerra", pueden usar esa información para rastrear la evolución de los virus y la propagación de infecciones, en poblaciones animales e incluso humanas.

Un desafío de utilizar SPG enriquecida es que "solo se encuentran los virus que conoce", apunta Wang. Esto se debe a que las sondas utilizadas para marcar los virus en el genoma de la muestra del huésped se derivan de secuencias identificadas previamente.

Sin embargo, el coronavirus del murciélago, como todos los virus, cambia constantemente. Si este enfoque llega a ser útil para la vigilancia y el seguimiento de los brotes, apunta Wang, entonces la biblioteca de la sonda necesitará actualizaciones frecuentes.

"Para que la SPG de enriquecimiento sea realmente exitoso --explica-- necesitamos tratar nuestra biblioteca de investigación como una biblioteca viva. Esta será una búsqueda continua para nosotros". Y es optimista de que el trabajo dará sus frutos.

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