Los universitarios transgénero tienen más problemas con el consumo de alcohol

Actualizado 24/03/2017 7:11:49 CET
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   MADRID, 24 Mar. (EUROPA PRESS) -

   Una encuesta de más de 422.000 estudiantes universitarios de primer año encontró que los alumnos que se identificaron como transgénero tenían más probabilidades que sus pares cisgénero de experimentar consecuencias negativas de beber, como pérdidas de memoria, problemas académicos y conflictos como discusiones o peleas físicas.

   Los 989 estudiantes que se identificaron como transgénero también fueron más propensos que sus pares cisgénero a citar la reducción del estrés, los problemas para relacionarse o los efectos sedantes del alcohol como motivación para beber, según un análisis de la encuesta publicada este martes en la revista 'Alcoholism: Clinical and Experimental Research'.

   Los resultados sugieren que los estudiantes universitarios transgéneros pueden ser particularmente vulnerables al abuso del consumo de alcohol, lo que puede afectar negativamente a su posición académica y su salud física, afirma el autor principal del análisis, Scott Swartzwelder, profesor del Departamento de Psiquiatría y Ciencias del Comportamiento en la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke.

   "Para las personas que trabajan con este grupo de edad, es importante entender que estos estudiantes están bebiendo a niveles que son bastante peligrosos", afirma Swartzwelder. "Un apagón es un evento neurológico grave que ocurre cuando se bebe lo suficiente para perjudicar las partes de su cerebro que codifican nuevos recuerdos. La última cosa que se quiere hacer como estudiante universitario es interrumpir tu memoria", añade.

   Los estudiantes realizaron la encuesta en 2015 a través del programa de prevención del abuso de alcohol llamado 'AlcoholEdu for College', que incluye un cuestionario basado en la web antes de comenzar el curso. Los datos no representaron una muestra aleatoria, pero incluyeron datos de 370 universidades estadounidenses que eligieron ofrecer el programa a los estudiantes entrantes.

   Más del 64 por ciento de los encuestados reportaron haber tomado al menos una bebida alcohólica en el año anterior. Se pidió a los estudiantes que reportaron haber bebido en las dos semanas anteriores que completaran una descripción más detallada de esas actividades.

PÉRDIDAS DE MEMORIA POR ABUSAR DEL ALCOHOL

   Más de un tercio (36 por ciento) de los estudiantes transgénero dijeron que habían consumido tanto alcohol que se olvidaron de dónde estaban o lo que hicieron al menos una vez en las dos semanas anteriores en comparación con el 25 por ciento de los estudiantes cisgénero, según mostró el análisis. El 26 por ciento de los transgéneros dijeron que habían perdido el conocimiento por el consumo de alcohol durante las dos semanas anteriores, en comparación con el 13 por ciento de los cisgénero.

   Además, el 21 por ciento de los transgénero reconoció conducir tras consumir cinco o más bebidas alcohólicas en comparación con el 4 por ciento de los cisgénero; el 19 por ciento meterse en problemas con las autoridades como resultado de beber frente al 4 por ciento de sus compañeros cisgénero; el 21 por ciento de los transgénero vomitó deliberadamente para seguir bebiendo mientras que eso mismo hizo sólo el 5 por ciento de los cisgénero.

   El 19 por ciento de los universitarios transexuales dijeron que habían sido víctimas de aprovechamiento sexual por culpa del alcohol durante las dos semanas anteriores en comparación con el 8 por ciento de los estudiantes cisgénero. Entre los primeros, aquellos que pasaron de una identidad masculina a una femenina señalaron una mayor incidencia de consecuencias negativas y conductas de alto riesgo por el uso del alcohol.

   El 46 por ciento de los estudiantes transexuales que pasaron de varones a mujeres reportaron por lo menos un apagón de memoria en las dos semanas antes de realizar la encuesta, en comparación con el 36 por ciento de los estudiantes transexuales en general. Este subgrupo también informó de la mayor incidencia de faltas a clase, volverse discutidor, beber y conducir o montar a caballo con alguien que había estado bebiendo y tener problemas con las autoridades y otros temas, según el análisis.

   "Los resultados nos dicen que tenemos mucho más que aprender acerca de las personas trans y los desafíos específicos a los que se enfrentan --señala Swartzwelder--. Los resultados del estudio también nos dicen que los alumnos universitarios que son transgénero representan una población vulnerable con respecto al abuso del alcohol y sus consecuencias negativas, lo que sugiere que los gestores de la universidad y los médicos que interactúan con estos alumnos deben estar preparados para proporcionarles estrategias mejores y más eficaces para hacerles frente".