Por qué los tumores cerebrales son más comunes y agresivos en los hombres

Actualizado 04/08/2014 14:53:09 CET
Quirófano
Foto: ROBERT BOSTON

MADRID, 2 Ago. (EUROPA PRESS) -

   Una nueva investigación de la Escuela de Medicina de la Universidad de Washington en St. Louis, en Estados Unidos, ayuda a explicar por qué los tumores cerebrales ocurren con más frecuencia y de forma más agresiva en los hombres que en las mujeres.

   Por ejemplo, los glioblastomas, que son los tumores cerebrales malignos más comunes, se diagnostican dos veces más en los varones, quienes sufren mayores alteraciones cognitivas que las mujeres y, además, no sobreviven tanto tiempo.

   Los investigadores, cuyo trabajo se publica en 'The Journal of Clinical Investigation', encontraron que la proteína del retinoblastoma (RB), conocida por reducir el riesgo de cáncer, está significativamente menos activa en las células cerebrales masculinas que en las femeninas.

   "Ésta es la primera vez que alguien identifica una diferencia ligada al sexo que afecta al riesgo de tumores y es intrínseca a las células", afirma el autor principa,l Joshua Rubin, quien cree que estas distinciones no sólo pueden influir en el riesgo de cáncer sino también en la efectividad de los tratamientos.

   Rubin señala que RB es el blanco de los fármacos que se están probando ahora en ensayos clínicos. Así, los científicos que diseñan las pruebas de los fármacos esperan que con los medicamentos se puedan provocar los efectos antitumorales de la proteína y ayudar a los pacientes con cáncer a sobrevivir más tiempo.

   "En los ensayos clínicos, por lo general examinamos los datos de pacientes hombres y mujeres juntos, por lo que podríamos estar enmascarando respuestas positivas o negativas que se limitan a un solo género", destaca Rubin, profesor asociado de Pediatría, Neurología, Anatomía y Neurobiología. "Por lo menos, deberíamos pensar en analizar los datos de hombres y mujeres por separado en los ensayos clínicos", aconseja.

   Los científicos han identificado muchas enfermedades ligadas al sexo que se producen a un ritmo diferente en hombres y mujeres o que causan síntomas distintos en función del sexo. Estas diferencias, a menudo, están vinculadas a las hormonas sexuales, que crean y mantienen muchas, pero no todas, diferencias biológicas entre los sexos.

   "El riesgo masculino de tumor cerebral sigue siendo superior a lo largo de la vida a pesar de los grandes cambios por la edad en la producción de hormonas sexuales en hombres y mujeres", subraya. "Si las hormonas sexuales están causando este efecto, nos gustaría ver cambios importantes en las tasas relativas de los tumores cerebrales en hombres y mujeres en la pubertad, pero no ocurren en ese momento, sino más tarde en la vida, cuando la menopausia cambia la producción de la hormona sexual femenina", añade.

   Rubin utilizó un modelo de células de glioblastoma para demostrar que es más fácil que las células del cerebro masculino se conviertan en tumores. Después de una serie de alteraciones genéticas y la exposición a un factor de crecimiento, las células del cerebro de hombres se volvieron cancerosas más rápido y más a menudo que las del cerebro femenino.

   En los experimentos diseñados para identificar las razones de las diferencias en las células masculinas y femeninas, el equipo evaluó tres genes para ver si estaban naturalmente menos activos en las células cerebrales masculinas. Los genes analizados, neurofibromina, p53 y RB, normalmente suprimen la división y la supervivencia celular, pero están mutados o inactivos en muchos tipos de cáncer.

   Los científicos encontraron que RB tenía más probabilidades de estar inactivo en las células cerebrales masculinas que en las células del cerebro femenino. Cuando la proteína RB está deshabilitada en las células cerebrales femeninas, las células son igualmente susceptibles de convertirse en cánceres.

   "Hay otros tipos de tumores que se producen a un ritmo diferente en función del sexo, como algunos tipos de cáncer de hígado, con más frecuencia en los hombres", agrega Rubin. "Saber más sobre por qué las tasas de cáncer difieren entre hombres y mujeres nos ayudará a entender los mecanismos básicos del cáncer, buscar terapias más eficaces y realizar ensayos clínicos más informativos", concluye.