Publicado 05/03/2020 14:57:04 +01:00CET

El tráfico es la principal fuente de contaminación acústica en la UE, donde 113 millones de europeos viven a más de 55db

Atascos en Sevilla
Atascos en Sevilla - EUROPA PRESS - Archivo

MADRID, 5 Mar. (EUROPA PRESS) -

Cerca de 113 millones de personas sufren un mínimo de 55 decibelios (db) de ruido a consecuencia del tráfico durante el día, la tarde o la noche a largo plazo, lo que convierte al tráfico en la primer fuente de contaminación acústica de los Veintisiete, según el informe de la Agencia Europea del Medio Ambiente (AEMA) 'El ruido en Europa 2020'.

Esto supone que al menos uno de cada cinco europeos está expuesto a niveles de contaminación acústica nocivos para la salud y la cifra podría aumentar previsiblemente en los próximos años.

En total, unos 22 millones de personas están expuestas a elevados niveles de ruido de tráfico ferroviario, otros cuatro millones a elevados niveles de ruido de las aeronaves y menos de un millón a elevados niveles de ruido provocados por las industrias.

Por zonas, más del 50 por ciento de los habitantes en zonas urbanas están expuestos a niveles de ruido del tráfico rodado de 55 db o más durante periodos prolongados a lo largo del día, tarde o noche.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que ese nivel genera probables efectos perniciosos sobre la salud y la Unión Europea considera elevada la exposición a largo plazo los niveles de ruido por encima de 55 dB.

El informe de la AEMA prevé que en la próxima década los niveles del ruido aumentarán tanto en las zonas rurales como en las urbanas debido al crecimiento urbano y al incremento de la demanda de movilidad.

El trabajo analiza las medidas adoptadas desde 2014, cuando realizó la anterior evaluación de ruido, de cara a gestionar y reducir la exposición al ruido y analizan los progresos realizados para alcanzar los objetivos de la UE para luchar la contaminación acústica y cumplir la Directiva sobre ruido ambiental y el VII Programa de Medio Ambiente de la UE.

Con estas cifras, la AEMA estima que la exposición continuada al ruido genera 12.000 muertes prematuras, provoca 48.000 nuevos casos de cardiopatía isquémica (por el estrechamiento de las arterias del corazón) al año en Europa.

Asimismo, unos 22 millones de personas sufren grandes molestias crónicas y que 6,5 millones de personas sufren alteraciones del sueño graves y crónicas. De hecho, la OMS señala que estos efectos sobre la salud empiezan incluso por debajo de los umbrales notificados en la Directiva sobre ruido ambiental de la UE.

A nivel ambiental, la AEMA advierte de que además de afectar a los seres humanos, la contaminación acústica es una amenaza creciente para la fauna terrestre y marina, ya que puede afectar a la capacidad reproductiva e incrementar la mortalidad y la huida de animales hacia zonas más silenciosas.

Por otro lado, la AEMA indica que más del 30 por ciento de los datos que exige la Directiva Europea todavía no están disponibles después de haber expirado el plazo de presentación de informes de 2017 legalmente establecido. De este modo, la entidad sospecha que estos "considerables retrasos" podrían deberse a que los países no han adoptado las medidas necesarias para abordar la contaminación acústica.

MEDIDAS

El informe refleja también algunas medidas que se están adoptando en las ciudades para reducir el nivel de ruido, tales como la sustitución de antiguas calzadas pavimentadas por asfalto más liso, mejor gestión de los flujos de tráfico y una reducción de los límites de velocidad a 30 kilómetros por hora.

Otras de las medidas adoptadas se centran en concienciar y modificar la conducta de la población a la hora de utilizar medios de transporte menos ruidosos, como la bicicleta, los vehículos eléctricos o caminar. La AEMA subraya la medida de algunas ciudades y regiones de poner en marcha las "zonas tranquilas", con mayoría de parques y espacios verdes para poder huir del ruido de la ciudad.

En todo caso, el informe cree que es necesario adoptar más medidas para crear y proteger zonas tranquilas fuera de la ciudad y mejorar la accesibilidad a estas zonas en las ciudades.