Publicado 06/09/2021 08:17CET

El trabajo de oficina también puede causar asma

Archivo - Oficina, trabajo, ordenador, asma, inhalador.
Archivo - Oficina, trabajo, ordenador, asma, inhalador. - NEUSTOCKIMAGES/ISTOCK - Archivo

   MADRID, 6 Sep. (EUROPA PRESS) -

   Una nueva investigación presentada en el Congreso Internacional de la Sociedad Respiratoria Europea sugiere que el entorno aparentemente inocuo de una oficina puede provocar asma en algunos trabajadores.

   El estudio descubrió diversos factores desencadenantes, desde el tóner de las impresoras y los productos de limpieza hasta la mala ventilación y el moho que circula por el aire acondicionado. También se descubrió que los empleados con asma provocada por el trabajo de oficina dejaban sus puestos de trabajo y, si los empresarios no hacían cambios para atajar el problema, esto era más frecuente.

   Los investigadores afirman que su trabajo proporciona otra razón para permitir que el trabajo en casa continúe más allá de las restricciones de la COVID-19, para beneficiar la salud de los trabajadores de oficina y ayudar a las empresas a retener al personal.

   El doctor Christopher Huntley, del Servicio Regional de Enfermedades Pulmonares Ocupacionales de los Hospitales Universitarios de Birmingham NHS Foundation Trust, en el Reino Unido, explica que "cualquier entorno laboral puede inducir asma ocupacional si alberga un sensibilizador respiratorio, una sustancia que desencadena una reacción alérgica irreversible, como el spray de pintura o el polvo".

   En este sentido comenta que se suele pensar que una oficina es un entorno seguro, "por lo que es posible que, cuando se diagnostica asma en trabajadores de oficina, se pasen por alto las causas laborales. En consecuencia, se ha investigado muy poco sobre esta cuestión. Sin embargo, hemos estado diagnosticando cada vez más casos de asma ocupacional en pacientes que trabajan en entornos de oficina, así como detectando grupos de casos en oficinas específicas", asegura.

   El doctor Huntley y sus colegas estudiaron los casos de 47 trabajadores de oficina con asma ocupacional que habían sido notificados al Servicio Regional de Enfermedades Pulmonares de Birmingham. A la mayoría se les había confirmado el asma mediante la monitorización seriada del flujo máximo. Esto mide la velocidad con la que los pacientes pueden expulsar el aire de sus pulmones. A 17 de los pacientes también se les habían realizado pruebas y se había comprobado que sus pulmones reaccionaban fuertemente a una prueba de sensibilidad de las vías respiratorias.

   Los investigadores identificaron tres categorías principales que eran las causas del asma ocupacional en los trabajadores de oficina. Éstas eran: desencadenantes encontrados dentro de la oficina (tóner de impresora, adhesivo de baldosas, moho y productos de limpieza), desencadenantes procedentes del sistema de ventilación de la oficina (moho en el aire acondicionado y conductos de ventilación que se habían instalado incorrectamente) y desencadenantes del entorno inmediato de la oficina (talleres cercanos, pintura y humos de vehículos).

   También investigaron si los empresarios realizaban algún tipo de ajuste para apoyar a los trabajadores de oficina con asma ocupacional y qué hacían los trabajadores como resultado de ello. Su conclusión más sorprendente fue que, cuando los empresarios no actuaban, los trabajadores tenían 100 veces más probabilidades de dejar su trabajo.

   "Aunque sólo examinamos a los pacientes que fueron remitidos a nuestro servicio y se trata de un estudio relativamente pequeño, sigue siendo uno de los mayores estudios sobre el asma ocupacional en trabajadores de oficina --apunta Huntley--. Descubrimos algunas causas clave que hay que tener en cuenta en un entorno de oficina, pero seguramente habrá otras. Si un trabajador desarrolla asma ocupacional, pueden y deben hacerse ajustes en el lugar de trabajo para mejorar los síntomas del asma y ayudar a retener al personal".

   Así, el doctor Huntley afirma que se han producido menos derivaciones de pacientes con asma ocupacional durante las restricciones de COVID-19 y que los que ya padecen asma ocupacional han visto mejoras al trabajar desde casa.

   "Trabajar desde casa ha sido útil para los pacientes, tanto para establecer su diagnóstico como para utilizar una forma de tratamiento no farmacológico --destaca--. Permitir que los trabajadores con asma ocupacional sigan trabajando desde casa puede ayudar a mantener a los oficinistas en sus puestos de trabajo, ya que requieren menos días de enfermedad".

   La presidenta de la Cátedra del Consejo de Defensa de la Sociedad Respiratoria Europea y profesora de Neumología en la Universidad Celal Bayar de Turquía, Arzu Yorgancıoglu, que no participó en el estudio, señala que, "dado que tendemos a pensar que los entornos de oficina son relativamente seguros, en comparación con otros entornos laborales en los que puede haber exposición a contaminantes, es probable que haya más pacientes con asma relacionada con el trabajo de oficina sin diagnosticar".

   "Para los trabajadores de oficina con asma que experimentan un deterioro inexplicable de sus síntomas, este estudio destaca la importancia de identificar y eliminar cualquier posible desencadenante laboral --señala--. Cuando vemos grupos de asma relacionada con el trabajo en las oficinas es vital investigar la causa subyacente, ya que las causas pueden ser sorprendentes".

Contador