Todo lo que debes conocer sobre el sistema nervioso, el canal de comunicación del cuerpo

Publicado 22/01/2020 8:16:44CET
Sistema nervioso central.
Sistema nervioso central. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / MAGICMINE - Archivo

   MADRID, 22 Ene. (EDIZIONES) -

    El simple hecho de andar requiere del control preciso de más de 100 músculos. Sólo un pie es accionado por 40 músculos y más de 200 ligamentos. Y a pesar de ello, somos capaces de avanzar paso a paso manteniendo el equilibrio y sin tropezarnos.

   Mientras sucede esto, simultáneamente nuestro sistema nervioso se ha encargado de regular la velocidad del latido de nuestro corazón, el funcionamiento de nuestros pulmones, así como del resto de órganos de nuestro cuerpo.

   "El sistema nervioso es el más importante de nuestro cuerpo porque además de ser el que recibe y procesa la información es el que hace que otros sistemas funcionen. Por ejemplo, se encarga también del movimiento de los músculos, de que respiremos, o de que hagamos la digestión", subraya en una entrevista con Infosalus Daniel Prefasi, neurólogo y medical manager de Neurociencias en Roche.

   Se trata de una "prodigiosa" red de comunicación interna dentro del organismo, de 150.000 kilómetros de nervios, cuatro veces la longitud de la Tierra, según califica este experto, que alcanza cada rincón de nuestro organismo y procesa la información que registran nuestros sentidos para gestionar el resto de los sistemas del cuerpo.

   "Para que nos hagamos una idea, en solo 1.400 gramos que pesa un cerebro albergamos alrededor de 80.000 millones de neuronas, tantas como la mitad de estrellas que existen en la Vía Láctea. O, dicho de otra manera, hay más neuronas en un ser humano que seres humanos en la Tierra. A su vez, cada neurona establece entre 5.000 y 50.000 conexiones con las neuronas vecinas, lo cual equivale a una compleja red de comunicación neuronal formada por más de 100 billones de conexiones", destaca este neurólogo.

   Igualmente, resalta que el sistema nervioso incluso ha estado involucrado en la pequeña tormenta eléctrica acaecida en nuestro cerebro que nos ha permitido experimentar la sensación de sed y pensar que tenemos sed y debemos ir a la cocina a beber. "El sistema nervioso nos ha permitido recordar dónde está la cocina. Lo que es el agua. Quiénes somos nosotros. Y nos ha avisado también de que el teléfono sonaba y que quizá era una llamada importante", señala el experto con motivo de la publicación del libro 'Un viaje alucinante al interior del cuerpo humano' (Espasa), del que es coautor, junto al doctor Nicolás Medrano.

   Según advierte Prefasi, el sistema nervioso es muy complejo y tiene tantas funciones que está compuesto por distintos tipos de estructuras, cada una de las cuales puede estar especializada en realizar misiones muy concretas, aunque se requiere de una comunicación fluida entre todas ellas para que se lleven a cabo cada una de estas funciones.

    Dentro de éstas destaca el papel del cerebro, "el ordenador que controla el cuerpo", según lo califica ya que, según argumenta, sin este órgano no podríamos vivir, ya que no sólo se encarga del funcionamiento del resto de sistemas, si no que también nos hace ser lo que somos. "Es donde reside nuestra personalidad, nuestro instinto más animal, nuestros miedos, es una de las partes más importantes del cuerpo porque sin él no seríamos lo que somos", valora el neurólogo.

   El cerebro, además, dice que es un sistema vivo. "El cerebro se forma a lo largo de la vida, se va moldeando en base a nuestras experiencias y a nuestro aprendizaje, lo que se conoce como 'plasticidad neuronal'. En caso de determinadas lesiones cerebrales otras áreas pueden asumir funciones de partes dañadas por ejemplo. El cerebro cambia diariamente en función de nuestras experiencias vividas, formando nuevas conexiones neuronales en las zonas que más utilizamos, y pudiendo perderse conexiones neuronales en aquellas zonas que usamos con menos frecuencia", añade.

   Aquí subraya Prefasi que una de las partes más importantes de nuestro cerebro es la corteza prefrontal, que es donde reside nuestra personalidad y es la que nos hace pensar a medio y a largo plazo, y no sólo vivir el momento. "Una lesión en esta zona puede cambiar por completo la personalidad de un individuo", advierte.

PARTES DEL SISTEMA NERVIOSO

   Así, concreta que el sistema nervioso está formado por dos partes fundamentales:

   * El sistema nervioso central. Sería como el ordenador que recibe la información, la procesa y la transmite a los músculos y órganos a través de los nervios del sistema nervioso periférico. Aquello que está recubierto por estructuras óseas que lo protegen. Aquí se encuentra el cerebro, el cerebelo, el tronco del encéfalo y la médula espinal. "Es un sistema tan importante que es el que más protegido está en el cuerpo con múltiples estructuras óseas que lo cubren por completo (cráneo y columna vertebral) porque es muy sensible y vital", resalta Prefasi.

*Después estaría el sistema nervioso periférico, que a su vez consta de otras dos partes:

   1.- La parte somática. Son los nervios que salen del sistema nervioso central para ayudarnos a mover los músculos en los movimientos voluntarios o a recoger la sensibilidad de la piel y conducirla de vuelta al sistema nervioso central.

   "Los nervios que salen tanto del tronco del encéfalo y de la médula espinal y se encargan de ayudarnos a recoger la sensibilidad de la cara, de mover ojos, de la sensibilidad de piernas, los nervios que van a los músculos y a las vísceras, aquellos que se encargan de regular la digestión por ejemplo", describe el experto.

   2.- La parte del sistema nervioso autónomo o vegetativo, que se encarga de gobernar nuestro cuerpo de forma automática, en modo zombi o de piloto automático. Igualmente, tiene dos partes, el sistema simpático, y el parasimpático. Funciona de forma automática las 24 horas al día, los 7 días a la semana, sin que nosotros lo pensemos. Se encarga de que respiremos de forma automática, de que se haga la digestión, de que la pupila se contraiga en función de la luz, entre otras muchas cosas.

   "Es una parte importante ya que nos permite realizar múltiples funciones vitales de forma inconsciente, permitiéndonos realizar el resto de funciones voluntarias como estudiar, tocar el piano, etc, sin tener que preocuparnos de respirar, de parpadear, o de hacer la digestión por ejemplo", sentencia el neurólogo.

   La parte simpática se activa en situaciones de emergencia y de forma automática, sin que queramos y pensemos, por ejemplo, si por la noche vamos andando solos y oímos un ruido o tenemos la sensación de que alguien nos sigue, se dilatarán nuestras pupilas para ver mejor, se abrirán los bronquios para que entre más oxigeno, aumentará frecuencia cardiaca para enviar más sangre a los músculos de piernas y brazos, se enlentecerá la digestión y se concentrará toda nuestra energía en las extremidades, ya que ante una situación de estrés como la descrita podremos necesitar huir o luchar.

   La parte parasimpática es la parte de ese piloto automático que se activa en situaciones de tranquilidad, cuando estás relajado, tienes las pupilas y los bronquios más contraídos, el corazón va más despacio, y haces la digestión normalmente porque estás tranquilo y no estás en una situación de riesgo, por ejemplo cuando estamos tumbados en el sofá viendo nuestra serie favorita.

   En definitiva, un viaje al interior del cuerpo humano ayuda al lector a comprender la complejidad de los sistemas nervioso e inmunitario a través de las páginas del libro, pero además complementa la experiencia llevándonos a un recorrido en realidad virtual a través de la médula ósea, los vasos linfáticos, los vasos sanguíneos y el sistema nervioso de una forma inmersiva que nos ayuda a afianzar los conceptos. Además, el libro también posee realidad aumentada, haciendo que varias imágenes del sistema nervioso se conviertan en imágenes 3D fuera del libro y nos ayuda a evaluar nuestros conocimientos.