¿Qué tienen en común Einstein, Disney, Picasso, Steve Jobs o Bill Gates? Todas las claves para entender la dislexia

Actualizado 12/01/2020 9:14:15 CET
Dislexia.
Dislexia. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / WASJA - Archivo

   MADRID, 12 Ene. (EDIZIONES) -

   La dislexia no desaparece nunca, pero sus efectos se pueden aminorar con ayuda. De hecho, si la intervención comienza pronto puede pasar prácticamente desapercibida.

   Pero incluso sin ayuda, muchas personas con dislexia han triunfado en su vida profesional. Un gran número de excelente profesionales de todos los campos tienen dislexia. Y no digamos la gran cantidad de genios que han sido disléxicos: Einstein, Walt Dysney, Picasso, Steve Jobs, o Bill Gates, por citar sólo unos pocos.

   Se trata de "una incapacidad específica de aprendizaje de origen neurobiológico", según aclara en una entrevista con Infosalus el catedrático de Psicología del Lenguaje de la Universidad de Oviedo, Fernando Cuetos Vega, experto en dislexia y coautor de 'Dislexia. Ni despiste, ni pereza' (La Esfera de los Libros), junto a otros dos especialistas en el tema, Manuel Soriano-Ferrer y Luz Rello.

   La dislexia se caracteriza por dificultades en la precisión y/o fluidez en el reconocimiento de palabras, así como por deficiencias en la escritura y en las capacidades de decodificación, según describe, al mismo tiempo que precisa que esas dificultades son resultado de un déficit en el componente fonológico del lenguaje, que es a menudo inesperado en relación a otras capacidades cognitivas y a las instrucciones de clase.

   Sobre cuándo hay que sospechar de que una persona padece dislexia, Cuetos sostiene que cuando presenta graves dificultades para aprender a leer y a escribir, sin que haya una causa que lo justifique. "Su inteligencia es normal, vive en un ambiente familiar normal, no tiene problemas auditivos ni visuales, etc. Muchos niños que parecen despistados, inmaduros, o vagos pueden ser disléxicos", advierte.

   En concreto, en el día a día, las personas con dislexia presentan las siguientes dificultades: "Su lectura (y escritura) es muy lenta y con bastantes errores, por lo que tardan mucho en hacer las tareas y deberes escolares. Cometen muchas faltas de ortografía y tienen que dedicar tantos recursos cognitivos al descifrado de las palabras que les cuesta entender lo que dice el texto".

   Así, la detección temprana ocupa un lugar importante en la mejora del pronóstico y cuanto antes se detecte la dislexia, "más fácil será conseguir una buena recuperación", augura el catedrático de Psicología del Lenguaje. En concreto, apunta a dos razones:

1.- A menor edad mayor es la plasticidad cerebral y por lo tanto, se puede moldear mejor el cerebro.

   2.- Los escolares con dislexia suelen pasarlo muy mal a causa de sus problemas con la lectura, por lo que baja su autoestima y ya es muy difícil convencerles de que pueden superar sus dificultades.

OJO CON LOS PROBLEMAS AFECTIVO-EMOCIONALES

   En este contexto, Cuetos llama la atención sobre los problemas afectivo-motivacionales asociados a la dislexia ya que, en muchos casos, y como consecuencia del fracaso escolar, los niños con dislexia desarrollan problemas afectivo-emocionales, motivacionales, y de conducta. "Son típicos los sentimientos de baja competencia, pobre autoconcepto, baja tolerancia a la frustración, escasa motivación, etc. También suelen experimentar ansiedad e incluso depresión", alerta este especialista en dislexia.

   Con ello, a la hora de ayudar a una persona con dislexia, Cuetos considera que la mejor forma de ayudarles con la lectura es utilizando métodos alternativos a los tradicionales, pues si con estos no consiguen aprender a leer es que no funcionan.

   "Métodos que sean estimulantes, que trabajen la conciencia fonológica, y que faciliten el aprendizaje y la automatización de las reglas de conversión de letras en sonidos mediante algún tipo de ayudas (por ejemplo, el método 'Leer en un clic' https://www.leerenunclic.com/ que deriva las letras de dibujos)", recomienda este experto.

   Eso sí, dice que sobre todo, automatizando esas reglas letra-sonido para que no tengan que pensar en cómo se pronuncian, sino que sea algo totalmente automático como ocurre con el resto de los lectores. "Y, por supuesto, proporcionándoles lecturas en principio sencillas y cortas pero estimulantes que les aficione a leer", resalta Cuetos.

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