Actualizado 05/08/2021 14:24 CET

¿Tiene relación la COVID-19 con el aumento de nacimientos prematuros?

Archivo - Bebé prematuro.
Archivo - Bebé prematuro. - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / ONDROOO - Archivo

MADRID, 5 Ago. (EUROPA PRESS) -

Un nuevo estudio puede aliviar las preocupaciones sobre el impacto de la pandemia de COVID-19 en el embarazo, ya que los investigadores no han encontrado ningún aumento en los nacimientos prematuros o mortinatos durante el primer año de la pandemia. El amplio estudio sobre más de 2,4 millones de nacimientos en Ontario se publica en el 'Canadian Medical Association Journal' (CMAJ).

Las infecciones, la inflamación, el estrés, los trastornos médicos o inducidos por el embarazo, la predisposición genética y los factores ambientales pueden contribuir a la mortinatalidad y al parto prematuro, aunque en muchos casos la causa sigue siendo desconocida.

Durante la pandemia surgieron algunos informes que indicaban que las tasas de nacimientos prematuros disminuyeron en países como los Países Bajos, Irlanda y los Estados Unidos, mientras que el Reino Unido, Italia, la India y otros países informaron de un aumento de los nacimientos de niños muertos y de cierta variabilidad en las tasas de nacimientos prematuros. Sin embargo, la mayoría de los estudios eran pequeños.

Los investigadores analizaron los nacimientos en Ontario durante un período de 18 años y compararon las tendencias en el período prepandémico (2002-2019) con el período pandémico (enero a diciembre de 2020).

"No encontramos cambios inusuales en las tasas de nacimientos prematuros o mortinatos durante la pandemia, lo cual es tranquilizador", señala el doctor Prakesh Shah, pediatra jefe de Sinai Health y profesor de la Universidad de Toronto, en Toronto, Ontario.

Las medidas relacionadas con la pandemia y su cumplimiento podrían afectar a las tasas de nacimientos prematuros en diferentes entornos. Por ello, los investigadores analizaron los resultados de los nacimientos en las unidades de salud pública donde las tasas de positividad para el SARS-CoV-2 eran más altas (Toronto, región de Peel, región de York y Ottawa), así como la comparación de los nacimientos en zonas urbanas y rurales y en barrios con distintos niveles de renta media.

"En algunas zonas y en determinadas personas, las restricciones podrían ser beneficiosas, y en otros entornos o individuos, las restricciones podrían tener el efecto contrario", añade Shah.

Ahora se están realizando estudios internacionales para ayudar a comprender el impacto de la COVID-19 en el embarazo y el parto en todo el mundo.