Archivo - Cancer de colon - GETTY IMAGES/ISTOCKPHOTO / PETERSCHREIBER.MEDIA
MADRID, 2 Jul. (EDIZIONES) -
Un nuevo estudio internacional ha identificado la proteína TROP2 como marcador de las células más agresivas del cáncer colorrectal. Estas células están relacionadas con la metástasis y la recaída, y pueden convertirse en una nueva diana terapéutica. Además, los investigadores han demostrado en modelos experimentales que fármacos ya aprobados en otros cánceres podrían mejorar la eficacia de los tratamientos actuales cuando se combinan con quimioterapia.
El cáncer colorrectal es una de las principales causas de muerte por cáncer en todo el mundo. La situación es especialmente crítica en el caso de tumores metastásicos: una vez que las células cancerosas se han diseminado a otros órganos, las probabilidades de recuperación disminuyen considerablemente.
Una de las razones del mal pronóstico es la enorme capacidad de adaptación de las células tumorales, que a menudo alteran su estado biológico durante el tratamiento y, por lo tanto, desarrollan resistencia. Esta denominada plasticidad celular se considera uno de los mayores desafíos en la medicina oncológica.
¿QUÉ HAN DESCUBIERTO LOS INVESTIGADORES?
Un equipo de investigadores ha descubierto un nuevo y prometedor enfoque para el tratamiento del cáncer colorrectal avanzado. El estudio, publicado en 'Nature', identifica un marcador clave de células de cáncer colorrectal particularmente agresivas y resistentes al tratamiento.
Mediante el uso de minitumores y modelos de ratón, han demostrado que fármacos ya aprobados que actúan sobre este marcador pueden atacar específicamente las células que inician la metástasis y, al combinarse con terapias estándar, mejorar significativamente su eficacia.
Y todo gracias a la proteína TROP2 que identifica las células cancerosas colorrectales peligrosas que inician la metástasis.ç
¿QUÉ ES LA PROTEÍNA TROP2 Y POR QUÉ ES IMPORTANTE?
El estudio, liderado por el Centro Alemán de Investigación del Cáncer (DKFZ) y el Instituto de Células Madre HI-STEM, ambos en Alemania, ha demostrado que la proteína de membrana celular TROP2 (antígeno de superficie celular del trofoblasto 2) se encuentra principalmente en las células tumorales asociadas a un pronóstico particularmente desfavorable. Para ello, los investigadores analizaron datos de secuenciación de grandes cohortes de pacientes.
Los tumores con alta expresión de TROP2 tenían mayor probabilidad de desarrollar metástasis, y los pacientes afectados presentaban un riesgo significativamente mayor de recurrencia. En experimentos de laboratorio, se observó que las células TROP2-positivas exhiben características que recuerdan a las primeras etapas del desarrollo intestinal. Estos estados celulares, denominados "fetales", se han considerado durante años un mecanismo clave para la metástasis y la resistencia al tratamiento.
"TROP2 identifica específicamente las células de cáncer colorrectal que más contribuyen a la metástasis, la recurrencia de la enfermedad y el mal pronóstico", resume el director del estudio, René Jackstadt.
Los investigadores se sorprendieron al estudiar la función de TROP2 en las células de cáncer colorrectal. Las células TROP2-positivas pueden actuar como células madre cancerosas. En ciertos tumores, forman una población alternativa de células madre capaces de iniciar nuevos tumores y establecer metástasis.
Para otros tipos de cáncer, en particular el de mama, ya se han aprobado para uso clínico terapias dirigidas a TROP2. Se trata de conjugados anticuerpo-fármaco que administran el principio activo específicamente a las células tumorales que expresan TROP2.
El equipo de Jackstadt probó estos fármacos en minitumores cultivados en placas a partir de células de cáncer colorrectal obtenidas de pacientes individuales. El resultado fue claro: los tumores con alta expresión de TROP2 respondieron particularmente bien al tratamiento en el experimento de laboratorio. En un modelo animal, la terapia también redujo específicamente las poblaciones de células TROP2-positivas peligrosas y prolongó significativamente la supervivencia de los ratones con tumores.
LA COMBINACIÓN DE QUIMIOTERAPIA Y TERAPIA DIRIGIDA FUE MÁS EFICAZ
La terapia combinada ha demostrado ser particularmente eficaz en ensayos de laboratorio. Utilizando minitumores en placas de cultivo, los investigadores del DKFZ demostraron que las quimioterapias estándar utilizadas para el cáncer colorrectal promueven el desarrollo de células tumorales que expresan TROP2.
Sin embargo, Jackstadt y sus colaboradores vieron este efecto como una oportunidad terapéutica: la idea era que combinar la quimioterapia con terapias dirigidas a TROP2 crearía inicialmente más células diana para la terapia TROP2, que luego podrían ser eliminadas específicamente por el conjugado anticuerpo-fármaco.
El equipo pudo confirmar experimentalmente esta hipótesis: tanto en organoides tumorales como en modelos de ratón, la combinación de quimioterapia estándar y terapia dirigida a TROP2 demostró ser particularmente eficaz. El tratamiento combinado redujo el crecimiento tumoral y la metástasis de forma significativamente mayor que las terapias individuales correspondientes.
Los investigadores consideran a TROP2 tanto un biomarcador para identificar tumores particularmente agresivos como una prometedora diana terapéutica. "Hemos demostrado aquí, por primera vez en cáncer colorrectal, que la plasticidad de las células tumorales puede aprovecharse terapéuticamente. Al combinar la quimioterapia con el bloqueo de TROP2, podemos atacar específicamente las células que son las principales responsables de las recaídas y las metástasis", subraya.
"Dado que los fármacos dirigidos a TROP2 ya están aprobados, pudimos trasladar nuestros resultados de laboratorio a ensayos clínicos con relativa rapidez", afirma.
Junto con médicos del Hospital Universitario de Heidelberg y del NCT Heidelberg, los investigadores del DKFZ ya están probando el conjugado anticuerpo-fármaco contra TROP2 en un ensayo de fase 2/3 con pacientes con cáncer colorrectal avanzado.