Cómo tener amigos ayuda a mejorar tu salud: el apoyo mutuo sí funciona

Archivo - Dos amigas en el gimnasio.
Archivo - Dos amigas en el gimnasio. - ND3000/ISTOCK - Archivo
Publicado: sábado, 4 mayo 2024 8:29

   MADRID, 4 May. (EUROPA PRESS) -

   Muchos de los objetivos que nos marcamos, mensuales, anuales o con cualquier periodicidad, como hacer dieta, estudiar un idioma o hacer más ejercicio suelen ser complicados de cumplir y, sobre todo, de mantener por buena voluntad que pongamos. Un nuevo estudio ha encontrado la solución: perseguir nuestros objetivos en compañía de amigos puede hacerlos más alcanzables.

   La profesora adjunta de la Universidad de California (Estados Unidos) Rachel Gershon, junto con Cynthia Cryder, de la Universidad de Washington, y Katy Milkman, de la Universidad de Pensilvania, se fijaron específicamente en la asistencia al gimnasio y descubrieron que ir con un amigo, aun con los obstáculos de coordinar dos horarios, aumentaba las visitas en un 35%.

   "A pesar de añadir la fricción de trabajar con otra persona, vimos que la gente estaba más motivada y era más probable que fuera --afirma Gershon--. Esto ilustra cómo los incentivos sociales, que no siempre se tienen en cuenta, pueden ayudar a las personas a superar otras barreras que se interponen en su camino".

   El experimento, publicado en la revista 'Management Science', reclutó a dos grupos de participantes para un 'Mes de bonificación en el gimnasio', que duró cuatro semanas, del 1 al 28 de febrero. Ambos grupos se emparejaron con un amigo y se les ofreció una tarjeta regalo de Amazon de 1 dólar por cada visita al gimnasio.

   Un grupo recibía esta bonificación cada vez que iba al gimnasio, independientemente de la actividad de su amigo; el otro grupo sólo recibía el dólar si iban los dos juntos.

   Los que recibían el pago sólo cuando iban al gimnasio con sus amigos duplicaron la frecuencia con la que iban juntos, y aumentaron sus visitas totales al gimnasio en un 35%. Gershon y sus colegas concluyeron que los costes logísticos de coordinarse con otra persona quedaban eclipsados por dos beneficios.

   En primer lugar, la gente disfrutaba más de sus visitas cuando el acto era social, lo que aumentaba la probabilidad de futuras visitas. En segundo lugar, tenían un mayor sentido de la responsabilidad cuando quedaban con su amigo en el gimnasio.

   "Nuestro estudio identifica dos tipos de responsabilidad --destaca Gershon--. Las personas se sienten responsables ante sus amigos, ya que querían que obtuvieran la recompensa, pero también pueden tener preocupaciones de reputación de que sus amigos pensaran mal de ellos si no cumplían".

   Aunque esto pueda parecer intuitivo, cuando Gershon y sus colegas encuestaron a la gente sobre en cuál de las dos condiciones preferirían participar, la mayoría -más del 80%- dijo que preferiría no tener que coordinar sus visitas con un amigo.

   Aunque en cierto modo no es sorprendente, dice Gershon, esto sugiere que la gente podría ver fácilmente los inconvenientes de las visitas coordinadas pero no reconocer los beneficios potenciales, desde el aumento de la motivación hasta la creación de vínculos sociales más fuertes.

   Los investigadores también hallaron pruebas de que, al considerar a los dos miembros de una pareja, esta asistencia social al gimnasio parecía proporcionar el mayor beneficio a los que hacían menos ejercicio.

   En concreto, entre los dos amigos, el que hacía ejercicio con más frecuencia antes del estudio experimentó un aumento de la frecuencia con la que iba al gimnasio, ero el compañero que hacía menos ejercicio antes del estudio experimentó un aumento aún mayor de las visitas, lo que sugiere que este tipo de incentivos sociales pueden ser especialmente eficaces para distintos grupos de personas.

    Más allá del contexto de este experimento, los resultados ilustran cómo la incorporación de una dimensión social a los comportamientos deseados puede fomentar su seguimiento.

   Las empresas que quieran aumentar el compromiso de sus empleados con la formación, por ejemplo, podrían plantearse utilizar un programa de incentivos conjuntos, sugieren las investigadoras. Esto podría aumentar la participación y, al mismo tiempo, reforzar los lazos interpersonales en el lugar de trabajo.

   Las conclusiones también tienen implicaciones para otro ámbito que estudia Gershon: las recomendaciones.

   Muchos centros ofrecen un mes gratis de afiliación o algún otro incentivo si se recluta a un amigo. «Hay todo tipo de contextos en los que la gente intenta empezar una nueva afición, una nueva rutina de ejercicios, y las empresas pueden animarles a través de las redes sociales --señala--. Este trabajo demuestra que las recomendaciones pueden ser una forma de que las empresas no sólo capten clientes adicionales, sino que también aumenten la motivación de los clientes actuales".