Publicado 17/12/2021 16:47

Temperaturas de 10ºC o menos y baja humedad, vinculadas a más transmisión del COVID sin medidas de prevención

Un local muestra en su puerta la exigencia de mostrar el pasaporte Covid, a 4 de diciembre de 2021, en Valencia, Comunidad Valenciana (España). Desde este sábado el pasaporte Covid es requisito necesario para entrar en locales de ocio y restauración con a
Un local muestra en su puerta la exigencia de mostrar el pasaporte Covid, a 4 de diciembre de 2021, en Valencia, Comunidad Valenciana (España). Desde este sábado el pasaporte Covid es requisito necesario para entrar en locales de ocio y restauración con a - Jorge Gil - Europa Press

   MADRID, 17 Dic. (EUROPA PRESS) -

   El frío y la baja humedad agudizan la tasa de transmisión de COVID-19 en España siempre y cuando no se adopten las medidas de prevención como el uso de mascarilla, lavado de manos y distancia social, según un estudio realizado por investigadores de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en abril de 2021, cuando no era obligatorio el uso de mascarilla.

   Durante la rueda de prensa estacional de la AEMET, la portavoz Beatriz Hervella, ha expuesto ante el número creciente de contagios que las temperaturas inferiores a 10 grados centígrados (ºC) y una humedad absoluta inferior a 6 gramos por metro cúbico se asocian a una tasa mayor de transmisión en latitudes medias como en España.

   Sin embargo, advierte de que estos factores "no son determinantes" para la pandemia cuando se utilizan mascarillas y otras medidas sanitarias impuestas, de modo que concluye que el estudio apunta que "no se deben relajar" las pautas de prevención para reducir o evitar la transmisión de la enfermedad bajo esas circunstancias ambientales.

   El estudio de los expertos de AEMET fue publicado el pasado mes de abril en el 'Biomedical Journal of Scientific & Technical Research', que analizó lo ocurrido en la primera ola de COVID-19 en España.

   Hervella ha relatado que el trabajo se planteó teniendo en cuenta factores relevantes de las condiciones meteorológicas en el momento del brote de la enfermedad, de modo que pudieran ser usados como predictores tempranos de la gravedad e intensidad de transmisión de la primera ola del COVID-19.

   Así, ha explicado que esta hipótesis se vio reforzada porque, en el momento en el que la enfermedad empezó a prosperar en España, no existían factores muy significativos que tuvieron gran relevancia posteriormente, como las medidas sanitarias de aislamiento, uso de mascarillas, cierres perimetrales o confinamientos.

   Por otro lado, ha añadido que una bajas temperaturas y humedades absolutas ayudan a debilitar el sistema inmunológico, producen cambios de hábitos que conllevan una mayor estancia en espacios interiores; por la propia biología del virus, cuya membrana lipídica que lo recubre se endurece y se hace más resistente con el frío y, fundamentalmente, porque la dispersión de los aerosoles, principal vía de contagio, se ve afectada por ambas variables.

   Los resultados concluyen que existe una fuerte correlación entre las variables meteorológicas consideradas y la COVID-19. "El frío y la baja humedad absoluta se asocian con una mayor severidad e intensidad de contagio de la COVID-19 durante la primera ola en España en ausencia de medidas de sanidad pública", ha apostillado.

   Hervella insiste en que esto es más importante que factores socioeconómicos analizados como PIB, porcentaje de población igual o mayor de 60 años, densidad de población del municipio más poblado o movimientos intraprovinciales.

   Sin embargo, la correlación "no implica causalidad" pero sí destaca que cualquier situación de expansión de la enfermedad de la COVID-19 se asociará con un incremento de contagios en bajas temperaturas y humedades absolutas, que será tanto más significativa cuanto más se relajen las medidas de sanidad pública de protección impuestas

   En concreto ha dicho que con frío, el sistema inmunológico se debilita, al tiempo que se produce un hábito "negativo para el COVID" como es el hecho de permanecer más tiempo en interiores; por otro lado, ha recordado que el virus permanece más en superficies frías y recuerda que la principal vía de contagio son los aerosoles, que se ven favorecidos por la humedad y las bajas temperaturas.

   Hervella ha recordado que cuando se inició este estudio no era obligatorio el uso de mascarilla y ha subrayado que en ningún caso las condiciones meteorológicas son "tan importantes" como el uso de mascarillas, la distancia social. "Si con frío y poca humedad nos ponemos mascarillas, las condiciones meteorológicas no son determinantes en el contagio", ha sentenciado.

   Por ello, ha advertido de que si en estas condiciones no se adoptan medidas "va a haber un aumento en el número de contagios que puede ser más significativo".