Publicado 28/01/2021 12:45CET

La técnica que permite reconstruir la mama con tejido de la propia paciente

El doctor Cesar Casado en quirofano
El doctor Cesar Casado en quirofano - H. RUBER INTERNACIONAL - Archivo

MADRID, 28 Ene. (EUROPA PRESS) -

El especialista en cirugía plástica, estética y reparadora del Hospital Ruber Internacional, el doctor César Casado, destaca que la técnica de reconstrucción de mama con colgajo DIEP (Deep Inferior Epigastric Perforator), en la que se utiliza el tejido de la propia paciente, es la más sofisticada y avanzada de su tipo, así como la que ofrece mejores resultados, como una mayor naturalidad y mejor evolución a largo plazo.

La técnica se caracteriza por tomar tejido del abdomen de la paciente para reconstruir la mama. En palabras del doctor, "la técnica DIEP se puede aplicar siempre que haya tejido en el abdomen, por debajo del ombligo, que es muy similar al de la mama". De acuerdo con Casado, ser candidata a esta cirugía no es cuestión de estar más o menos delgada, sino de la laxitud del tejido. Como indica, "si es muy laxo puedes cerrar abdomen y dejar una cicatriz tolerable".

Sin embargo, también es la técnica más compleja, ya que, según asevera el doctor, requiere "coger vasos sanguíneos que son muy finos del abdomen, localizar vasos sanguíneos situados debajo de las costillas y unirlos a los del abdomen mediante microcirugía". Así, se trata de un procedimiento que requiere "mucha experiencia y exigencia técnica", pero "que perdura para siempre".

En cambio, esto no sucede con las prótesis mamarias. "A una paciente con prótesis nunca le puedo dar el alta, porque la prótesis siempre se puede romper", señala el especialista en cirugía plástica, que añade que, además, este método permanece invariable con el paso de los años. "En cambio, la técnica DIEP reconstruye una mama que adelgaza, engorda y envejece al igual que hará la paciente", detalla.

Así, tal y como explica el doctor, la reconstrucción mamaria devuelve la anatomía funcional y cosmética que ha perdido la paciente tras someterse a una mastectomía, ya sea por un cáncer de mama o, en menor medida, por un traumatismo o una infección.

"Reconstruir una mama implica restaurar tanto la piel, la areola y el pezón como la glándula mamaria", explica el doctor Casado, que añade que, en muchas ocasiones, solo es necesario reconstruir una de estas partes o tejidos, porque hay otros que permanecen íntegros en la cirugía oncológica. Tal y como precisa el cirujano plástico, "esto depende del tumor y del tipo de mastectomía, que puede ser total al eliminar todos los tejidos, o parcial, donde solo extirpas un segmento de la mama".

Así, explica que, actualmente, la reconstrucción mamaria se plantea de forma tanto inmediata, es decir, a la vez que se extirpa la mama; como diferida, es decir, después de haber terminado todos los tratamientos oncológicos, como la cirugía oncológica, quimioterapia y radioterapia.

En ambos casos, el procedimiento se puede llevar a cabo mediante prótesis (técnicas protésicas) o con tejido autólogo, de la propia paciente, como es el caso del DIEP. Sin embargo, las características propias de la paciente son clave para determinar la técnica más idónea, ya que, por ejemplo, la obesidad o el tabaquismo son contraindicaciones para algunos procedimientos, así como el tipo de tratamiento que sigue la paciente. "La radioterapia es un tratamiento que salva muchas vidas, pero es menos compatible con algunas técnicas reconstructivas", concluye el doctor César Casado.