TDAH en adultos: las tres estrategias que recomienda una psiquiatra experta para recuperar el control de la vida

Archivo - El hombre frustrado con problemas nerviosos siente ansiedad y confusión de pensamientos.
Archivo - El hombre frustrado con problemas nerviosos siente ansiedad y confusión de pensamientos. - KHOSRORK/ ISTOCK - Archivo
Infosalus
Publicado: lunes, 13 julio 2026 8:30

    MADRID, 13 Jul. (EDIZIONES) -

   El trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) no desaparece al llegar a la edad adulta, y son miles las personas que continúan sin diagnóstico, conviviendo durante años con problemas de organización, de impulsividad, de regulación emocional, de procrastinación, y con una profunda sensación de fracaso personal.

   En una entrevista con Europa Press Infosalus, la psiquiatra experta en TDAH de adultos Juncal Sevilla (@drajuncal), autora del libro 'TDAH de la lucha a la estrategia. Guía imprescindible para comprender tu mente y gestionar tu vida' (Aguilar), y también una persona con TDAH, explica por qué el diagnóstico supone en muchas ocasiones "una reconciliación con uno mismo", cómo el entorno puede agravar o, por el contrario, aliviar los síntomas, y cuáles son las tres estrategias fundamentales para dejar de sobrevivir al TDAH y empezar a gestionarlo de forma eficaz.

   Explica en el libro que el TDAH no es sólo una cuestión genética, sino que está tremendamente influenciado por el entorno en el que vivimos, de manera que cuando crecemos, nuestra vida se convierte en un círculo cerrado donde los síntomas se agravan o mejoran en función de nuestra experiencia vivida, sin olvidar también que, a su vez, estos síntomas condicionan nuestras capacidades y vivencias.

LOS PRINCIPALES SÍNTOMAS DE TDAH

   "Los síntomas son los mismos en los niños y adultos con TDAH porque vienen determinados por la genética: la impulsividad, la regulación emocional, la hiperactividad, o la inatención. Pero a medida que crecemos, y gracias a la influencia de nuestro entorno, a la 'epigenética', se modifican nuestros genes, y esto hace que cuando somos adultos estos síntomas de TDAH se expresen en mayor o en menor medida".

   A esto habría que sumarle en su opinión que, si ya de por sí la vida de un menor con TDAH es compleja, de adultos dice que lo es más porque ya cuentan con responsabilidades, tanto a nivel laboral, como familiar, por ejemplo, "y los síntomas te entorpecen mucho más en tu día a día"; y con la diferencia también sobre los niños con TDAH de que los adultos cuentan con una mochila a sus espaldas de vivencias grabadas en el cerebro, y que les condicionan sus respuestas emocionales y conductuales.

LA INTERVENCIÓN EN ADULTOS CON TDAH PUEDE SER MÁS COMPLEJA

   Por eso, incide esta psiquiatra experta en TDAH, en que la intervención en adultos con TDAH es más complicada que en los menores en muchos casos porque hay que 'desprogramar' a esa persona y quitarle esa sensación de que nada va a cambiar, de que todo lo que hace lo va a hacer a medias, o de que no le va a aguantar nadie porque no calla, por ejemplo.

   De hecho, lamenta Juncal Sevilla que hay muchos adultos con TDAH que se sienten estancados continuamente, y con la sensación de que todo está perdido, de forma que recurren a cualquier cosa que les alivie la angustia y la ansiedad de su lucha diaria.

"EL DIAGNÓSTICO, UNA LUNA DE MIEL"

   Aquí, destaca que el diagnóstico suele reconciliar a las personas consigo mismas, les hace bajar el nivel de dureza con el que se han tratado toda la vida, y les permite dar un sentido a lo que aparentemente no lo tenía; si bien advierte esta experta en TDAH de que se trata de un proceso similar al de una 'luna de miel', por el que al principio todo es maravilloso, pero después todo vuelve a la normalidad y es cuando pueden volver los problemas.

   "Saber qué te pasa ya es terapéutico en sí, y la medicación te ayuda mucho en el control de las emociones o de la procrastinación en el caso del TDAH, por ejemplo; pero después empiezan los problemas porque hay que empezar terapia, 'siempre soy un desastre', y la vivencia de estas personas en muchas ocasiones es traumática", agrega, remarcando que, a veces, durante la terapia, la persona va cambiando y el entorno también se vuelve más hostil y surgen situaciones complejas.

LOS OBSTÁCULOS DEL DÍA A DÍA

   Con todo ello, esta psiquiatra plantea una serie de estrategias para hacer más fácil el día a día de una persona "en este planeta TDAH", asumiendo que "son muchas las que leen libros, van a terapia, pero que no logran nada". "Vas a tener que cambiar algunos esquemas aprendidos y romper muchos prejuicios que la mayoría de las veces te han impedido superar muchos obstáculos", advierte.

   En este camino, menciona a la autocompasión, a la falta de autoestima, pero también a las serias dificultades a las que se enfrenta una persona con TDAH para expresar sus necesidades y pedir apoyo o ayuda cuando lo necesitan. "Esto es así porque les da vergüenza, te buscas la vida como puedes, pierdes energía, y te generas una autoimagen o sensación de ti de que eres bastante inútil y porque la ayuda muchas veces prefieres que no me la den porque es con tus normas", aclara la doctora Sevilla.

   Pero es que también cita que en el TDAH, muchas veces el principal problema viene de que es muy difícil quererse a uno mismo si, desde que naces, no se siente ese afecto o esa sintonía emocional con las personas adultas de las que se necesita recibir todo el cuidado y la protección que deben ofrecerte de forma incondicional.

LAS TRES PRINCIPALES ESTRATEGIAS PARA EL TDAH EN EL DÍA A DÍA

   Así, las tres principales estrategias que plantea la doctora Juncal Sevilla, psiquiatra experta en este trastorno del neurodesarrollo, para que una persona con TDAH comprenda mejor cómo ha sido su vida y mejorar su proceso actual serían:

   1.Aceptar el diagnóstico, ya que es un proceso que lleva su tiempo, en el que a veces se atraviesa un proceso de duelo porque debes despedir a la persona que has sido hasta ahora y aceptar un diagnóstico que te va a condicionar, pero también a ayudar, como un proceso de interiorización.

   2.Crear un entorno adaptado a tus necesidades, pidiendo lo que necesitas poco a poco, pero acostumbrándonos a pedir porque dudamos mucho en general a la hora de hacerlo por el miedo al rechazo, y por esa 'hiperempatía', y sin que nos dé vergüenza.

   3.Ser muy conscientes de que hay que aplicar estrategias para un montón de aspectos en el TDAH, como la regulación emocional, la procrastinación, o el orden, por ejemplo, pero siempre que sean estrategias que nos sirvan a cada uno.

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