Publicado 16/12/2021 08:08

Las tasas de ictus en el mundo descienden ligeramente con el tiempo

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Archivo - Ictus - STOCKDEVIL/ ICTUS - Archivo

MADRID, 16 Dic. (EUROPA PRESS) -

Las tasas de incidencia y mortalidad por ictus en todo el mundo disminuyeron ligeramente entre 1990 y 2019, pero las cifras globales siguen siendo altas, especialmente en los países de ingresos altos y medios, según un estudio publicado en la edición online de 'Neurology', la revista médica de la Academia Americana de Neurología. El estudio se centró en el ictus isquémico, causado por coágulos de sangre y que constituye el 85% de los casos de ictus.

"El descenso se debe probablemente a los mejores servicios médicos disponibles en los países de ingresos altos, que pueden ofrecer una detección más temprana de los factores de riesgo de ictus y un mejor control de estos factores de riesgo", explica la autora del estudio, Liyuan Han, doctora de la Universidad de la Academia China de Ciencias en Ningbo, China.

"Pero incluso en estos países, el número total de personas con ictus está aumentando debido al crecimiento de la población y al envejecimiento --añade--. Y en todo el mundo el ictus es la principal causa de muerte y una de las principales causas de discapacidad en los adultos".

Para el estudio, los investigadores analizaron los datos de 1990 a 2019 del Global Health Data Exchange. Durante ese tiempo, la tasa de incidencia media ajustada por edad del ictus disminuyó un 0,43%, pasando de una tasa de 105 ictus por cada 100.000 personas a 95 ictus por cada 100.000 personas. La tasa fue mayor en los países de ingresos medios y medios-altos que en otras zonas.

A nivel regional, las tasas más altas se dieron en Asia Oriental, con 144 por cada 100.000, y en el norte de África, Oriente Medio y Europa Oriental, con tasas de 135. La región más baja fue Australasia, con 44 infartos por cada 100.000 personas.

Por países, las tasas más altas se dieron en los Emiratos Árabes Unidos, con 208, Macedonia, con 187, y Jordania, con 181. Las tasas más bajas fueron las de Irlanda, con 36, Nepal, con 37, y Suiza, con 38 accidentes cerebrovasculares por cada 100.000 personas. Egipto y China registraron los aumentos más pronunciados en las tasas de ictus, con un incremento del 1,4% en Egipto y del 1,1% en China.

Al igual que la tasa de incidencia de ictus, la tasa de mortalidad por ictus disminuyó ligeramente a lo largo de las tres décadas, es decir, un 1,6%, pero las cifras globales fueron elevadas. La tasa de mortalidad disminuyó de 66 muertes por cada 100.000 personas a 44 muertes por cada 100.000 personas.

Las tasas de mortalidad más elevadas se registraron en Europa del Este, con una tasa de 100, Asia Central con 79 y Europa Central con 67. Las tasas más bajas se registraron en América del Norte, con 16, en Australasia, con 17, y en Asia-Pacífico, con 18.

"Dado que el ictus isquémico es altamente prevenible, es esencial que se dediquen más recursos a la prevención, especialmente en los países de ingresos bajos y medios, donde el desarrollo económico está provocando cambios en la dieta y el estilo de vida que pueden aumentar los factores de riesgo de ictus de la población", señala Han.

Añade que "se ha calculado que al menos la mitad de los accidentes cerebrovasculares podrían prevenirse si se introdujeran cambios efectivos en los factores comunes del estilo de vida, como la hipertensión arterial, la obesidad, el tabaquismo y la inactividad".

Una de las limitaciones del estudio es que no se puede garantizar la calidad y exactitud de los datos de algunos países subdesarrollados, ya que muchos no disponen de información fiable sobre muertes y accidentes cerebrovasculares.