Tabaquismo pasivo: el humo que enferma incluso sin fumar

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Infosalus
Publicado: viernes, 29 mayo 2026 8:34

   MADRID, 29 May. (EDIZIONES) -

   Aunque una persona no encienda un cigarrillo, respirar el humo de quienes fuman a su alrededor también puede tener consecuencias graves para la salud. El denominado 'tabaquismo pasivo' o 'humo ambiental del tabaco' contiene miles de sustancias químicas -muchas de ellas tóxicas y cancerígenas- y se relaciona con enfermedades cardiovasculares, respiratorias, y con distintos tipos de cáncer.

   La doctora Lara Bravo, adjunta del Servicio de Neumología y presidenta del Comité de Tabaco del Hospital Universitario Príncipe de Asturias, alerta de que "no existe un nivel seguro de exposición", y subraya durante una entrevista con Europa Press Salud Infosalus el especial impacto que este problema tiene en niños, en embarazadas, y en personas vulnerables.

   Según recuerda esta experta, el humo pasivo es el humo que respira una persona no fumadora cuando está cerca de alguien que fuma, existiendo dos fuentes de humo pasivo:

   ·El humo que sale directamente del cigarrillo, puro, pipa, o dispositivo de tabaco calentado.

   ·El humo que exhala la persona fumadora.

   Tal y como advierte, en el humo pasivo se han identificado más de 7000 sustancias químicas, muchas de ellas tóxicas e irritantes. "Además, al menos 69 de ellas son cancerígenas. Entre los componentes más relevantes se incluyen la nicotina, el monóxido de carbono, el arsénico, el benzeno, y el formaldehído", agrega.

PROVOCA ENFERMEDAD Y AUMENTA LA MORTALIDAD EN NO FUMADORES

   Con ello, esta neumóloga del Hospital Príncipe de Asturias recuerda que existe evidencia científica sólida que demuestra que la exposición pasiva al humo del tabaco provoca enfermedad, y aumenta la mortalidad en personas no fumadoras: "Organizaciones como la OMS, la International Agency for Research on Cancer (IARC), y el U.S Surgeon General insisten en que no existe un nivel seguro de exposición al humo del tabaco. Además, la IARC considera el humo pasivo como carcinógeno grupo 1".

   Es más, sostiene esta doctora que el humo ambiental del tabaco, incluso en exposiciones cortas, favorece mecanismos sistémicos (estrés oxidativo, inflamación sistémica, etc.) que están implicados en enfermedad cardiovascular y respiratoria, al mismo tiempo que alerta de que, a nivel poblacional, la exposición crónica al humo pasivo se ha relacionado de forma consistente con:

   ·Cáncer de pulmón: En personas no fumadoras expuestas de forma crónica al humo pasivo, el riesgo de cáncer de pulmón aumenta aproximadamente un 20-25%.

   Riesgo mayor con exposición laboral y exposiciones prolongadas.

   ·Aumento de enfermedad coronaria e ictus: La exposición al humo pasivo aumenta aproximadamente un 25-30% el riesgo de enfermedad coronaria en personas no fumadoras, según metaanálisis y grandes estudios epidemiológicos.

   ·Exacerbaciones de asma y EPOC.

   ·Infecciones respiratorias.

   ·Complicaciones durante el embarazo y la infancia.

   MUCHO CUIDADO CON LOS NIÑOS

   De hecho, esta neumóloga expone que las consecuencias del tabaquismo pasivo son aún más nefastas en los menores dado que su pulmones, y su sistema inmunitario están en desarrollo y respiran más aire por kilogramo de peso que un adulto. "Además, no pueden evitar por sí mismos la exposición. La evidencia científica demuestra que el humo pasivo aumenta en niños el riesgo de bronquiolitis, neumonías, otitis, crisis de asma y síndrome de muerte súbita del lactante. También se ha relacionado con un peor desarrollo de la función pulmonar, y con una mayor probabilidad de desarrollar asma".

   En el caso de las embarazadas, Bravo indica que fruto del humo pasivo puede darse un mayor riesgo de bajo peso al nacer, parto prematuro, y alteraciones del desarrollo fetal. Sobre los pacientes con enfermedades respiratorias previas, apunta a un aumento del riesgo de descompensaciones de la enfermedad, como crisis de asma o agudizaciones de EPOC. A su vez, en los pacientes con enfermedades cardiovasculares previas señala a un incremento del riesgo de eventos agudos cardiovasculares.

   CÓMO PREVENIR EL TABAQUISMO PASIVO

   Con todo ello, la presidenta del Comité de Tabaco del Hospital Universitario Príncipe de Asturias reitera que no existe un nivel seguro de exposición al humo pasivo, por lo que ve imprescindible mantener los espacios comunes totalmente libres de humo.

   "Es muy importante no fumar dentro de casa ni en el coche, especialmente si hay niños, embarazadas, personas mayores, o pacientes con enfermedades respiratorias o cardiovasculares. Los vehículos alcanzan concentraciones muy elevadas de partículas tóxicas en poco tiempo, incluso con las ventanillas abiertas. También se recomienda evitar fumar en terrazas cerradas o semicerradas y no hacerlo cerca de puertas, ventanas o zonas comunes por donde pueda entrar el humo al interior", agrega.

   Igualmente, mantiene que en hogares con niños o personas vulnerables, la recomendación más segura es que el domicilio sea completamente libre de humo: "Si una persona fuma es aconsejable que lo haga siempre en el exterior y lavarse las manos después. En presencia de bebés o de lactantes debería cambiarse de ropa en caso de exposición intensa al humo".

   Recuerda a su vez esta experta que los cigarrillos electrónicos y productos de tabaco calentado no deben utilizarse en espacios cerrados compartidos, ya que sus aerosoles pueden contener nicotina, partículas ultrafinas, y sustancias irritantes potencialmente nocivas para terceros.

   "Las partículas tóxicas del humo del tabaco son muy pequeñas y permanecen suspendidas en el aire durante tiempo prolongado y se desplazan fácilmente por toda la vivienda a través de puertas, pasillos, sistemas de ventilación o corrientes de aire. Por este motivo, abrir una ventana, usar ventiladores, o fumar en otra habitación puede disminuir parcialmente el olor o la concentración visible de humo, pero no elimina la exposición ni evita completamente el riesgo", advierte esta neumóloga.

   Precisamente, la doctora Bravo ha organizado en la mañana del 28 de mayo la I Jornada Formativa en Tabaquismo del citado centro sanitario, que contará con la participación de varios expertos para abordar un enfoque integral desde la atención primaria y hospitalaria sobre este fenómeno.

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