Publicado 20/08/2013 14:22:06 +02:00CET

Las sustancias químicas de las piscinas y el calor aumentan el riesgo de sufrir conjuntivitis irritativas

Recursos de gente en una piscina olímpica
EUROPA PRESS

MADRID, 20 Ago. (EUROPA PRESS) -

Las sustancias químicas de las piscinas y el calor aumentan el riesgo de sufrir conjuntivitis irritativas, según señalan los expertos de Clínica Baviera, que añaden a éstas las víricas o bacterianas propias de estas fechas.

Ante todo ello, los especialistas de este centro sanitario recomiendan extremar las medidas higiénicas y usar gafas a la hora de nadar y bucear, ya que en estas instalaciones se usan estos productos para higienizar el agua de las mismas.

En cuanto a la sintomatología típica de estas infecciones oculares, sostienen que ésta se observa en "los ojos rojos, el escozor, la sensación de cuerpo extraño, el lagrimeo o la hipersensibilidad a la luz". Para ellos, éstos son motivos "que alertan".

Ahondando en las conjuntivitis irritativas, desde Clínica Baviera manifiestan que éstas también están provocadas "a menudo" por el exceso de cloración o por las prolongadas exposiciones al sol. Por ello, el director médico de este centro asistencial, el doctor Fernando Llovet, apuesta por "no compartir toalla para evitar contagios, y usar gafas de sol oscuras con filtro ultravioleta y que cubran el ojo por completo".

Entre los colectivos más propensos a contraer infecciones oculares en las piscinas se encuentran los usuarios de lentes de contacto, indica el experto, que afirma que "no es nada recomendable" bañarse con ellas. No obstante, si es así, la persona " debe extremar las precauciones".

Por último, Llovet advierte de otro problema frecuente en verano, como es la sensación de ojo seco, ya que el aire acondicionado y los ventiladores "resecan la superficie ocular". Por ello, recomienda el uso de humidificadores y de lubricantes oftalmológicos, debiendo ser estos últimos "prescritos por un especialista".