Archivo - Una persona durmiendo plácidamente en la cama o pareja de espaldas con cara de preocupación. - ALEKSANDARGEORGIEV/ ISTOCK - Archivo
MADRID, 12 Sep. (EDIZIONES) -
Soñar que somos infieles o que estamos con otra persona puede dejarnos una sensación de culpa o de desconcierto al despertar. Sin embargo, estos sueños no tienen por qué revelar deseos ocultos, ni responder a nuestro subconsciente, ni significar que queramos llevarlos a la realidad.
Mientras dormimos, el cerebro combina recuerdos, emociones, miedos, y situaciones hipotéticas en una especie de simulador de experiencias, tal y como nos explica durante una entrevista exclusiva con Infosalus Roser Gort, psicóloga colaboradora de la Clínica del Sueño Estivill.
Este tipo de sueños, según prosigue, pueden plantear una serie de escenarios que nunca viviríamos despiertos, incluidos aquellos que contradicen nuestros valores o deseos conscientes, pero responden a una parte de la actividad automática y creativa del cerebro.
LOS SUEÑOS SON SIMULADORES DE POSIBLES SITUACIONES REALES
Señala Gort, a raíz de esta entrevista que nos ha concedido por la reciente publicación de '¿Por qué cada vez dormimos peor?' (Bruguera), que, a nivel general, los sueños "son un laboratorio perfecto donde el cerebro mezcla recuerdos, deseos, miedos, y experiencias recientes, sin que la lógica interfiera". "Mientras soñamos se da el escenario cerebral perfecto para recrear situaciones futuras y para recordar situaciones pasadas", menciona.
De hecho, en el caso concreto de que soñamos con algo que nos ha sucedido en el pasado, quizás traumático, señala que soñarlo nos ayuda a integrarlo en un sitio quizás de mayor calidad de gestión de emociones. "Es decir, he podido vivir algo traumático y yo puedo tener pesadillas recurrentes que hagan referencia a eso porque no sé muy bien cómo integrarlo dentro de mi sistema de las emociones. Me ha hecho tanto daño que no sé cómo no sentir miedo o tristeza por lo pasado y necesito revivir la historia para poco a poco ir cogiendo seguridad o distancia con esas emociones que tanto daño me hicieron, y que éstas encuentren su sitio dentro de mi historia".
A la vez, destaca que cuando soñamos que le ponemos los cuernos a nuestra pareja esto quiere decir que el cerebro, de manera totalmente involuntaria, estudia la posibilidad de este escenario, el cómo de mal me se sentiría por hacerlo, quizás la posible liberación que podría sentir al hacerlo, cómo actuaría la pareja al enterarse, o cómo tendría que actuar la persona que es infiel para resolver esta situación.
"De esta manera combinamos distintas situaciones para que nosotros podamos decidir o sentirnos creativos. Es decir, de esta manera, nuestro cerebro realiza una prueba y error de distintas maneras de actuar que son muy creativas para poder tener recursos para nuestro futuro", argumenta esta psicóloga y colaboradora de la Clínica del Sueño Estivill.
¿POR QUÉ TENEMOS SUEÑOS RAROS A VECES?
De hecho, incide en que el córtex prefrontal suele darnos opciones de soluciones, pero cuando dormimos, como esta parte tan lógica del cerebro está más desactivada, el resto de áreas cerebrales se van alternando en protagonismo y de ahí crece una creatividad gigante, y por eso tenemos sueños tan raros y sin lógica también.
Incide en este sentido Gort en que los sueños son el "escenario perfecto" para generar creatividad y para poder hacer una integración de las emociones pasadas y futuras, con el objetivo de proponernos soluciones muy creativas.
"Nuestro cerebro no para de barajar posibilidades, y esto no significa que yo vaya a hacerlas. Puedo barajar cómo sería la opción de robar un coche, cuando nunca lo he pensado, pero me imagino cómo sería el que te persiga la policia, porque a veces necesitamos ponernos en una situación hipotética para decidir de qué lado de la historia estás. ¿Qué pasaría si hago parapente y me caigo?¿Cómo me sentiría si tengo que pasar por eso?, y es ahí donde lo decido o no. Haber permitido a mi cerebro plantearse esa opción no hace que yo sea una persona infiel, sino que me he imaginado cómo sería, y no significa que vaya a hacerlo", resalta esta experta psicóloga.
Por eso, incide en que los sueños responden a "un mecanismo cerebral automático" y no responden para nada a la intencionalidad de cometer este acto. "Nuestro cerebro continuamente baraja situaciones, algo automatizado e involuntario, porque entender las dos caras de una situación me permite soñar. ¿Sueño con que le pongo los cuernos a la pareja cuando en ningún momento tengo intención real de hacerlo? No es algo relacionado con el subconsciente, sino que forma más parte de una lluvia de ideas que hace tu cerebro, algo creativo, y para lo que no necesitamos lógica detrás", reitera Gort.