Las mamografías a partir de los 40 años pueden reducir la mortalidad por cáncer de mama, según estudio

Actualizado 29/09/2010 20:03:33 CET

MADRID, 29 Sep. (EUROPA PRESS) -

Investigadores de la Universidad de Umea, en Suecia, aseguran que la realización de mamografías a mujeres de entre 40 y 49 años puede ayudar a reducir la mortalidad por cáncer de mama hasta en un 29 por ciento, según los resultados del mayor estudio realizado sobre la eficacia de estas pruebas en mujeres jóvenes.

Las mamografías pueden salvar la vida de muchas mujeres siempre que los tumores se detecten a tiempo y, por tanto, puedan ser tratados. Sin embargo, es necesario establecer un límite mínimo de edad para iniciar el cribado ya que las mujeres jóvenes tienen un riesgo más pequeño de desarrollar cáncer de mama y, por tanto, la eficacia de estas pruebas es también menor.

Por ello, el estudio de esta universidad sueca pretendía comparar la mortalidad por estos tumores de aquellas regiones donde se habían iniciado programas de cribado general y de las que sólo ofrecían estas pruebas a mujeres mayores de 50 años.

El promedio de seguimiento fue de 16 años en ambos casos y abarcó todo el país nórdico, observando que en el grupo con cribado general se contabilizaron 803 fallecimientos por cáncer de mama, frente a las 1.238 en el grupo en el que se realizaron mamografías a partir de los 50.

De este modo, el estudio muestra que la mortalidad por cáncer de mama fue un 26 por ciento menor en aquellas mujeres a las que se les ofrecía una mamografía, observando además que la diferencia en la mortalidad está en el acceso a estas pruebas entre los 40 y los 49 años.

Por ello, y aunque actualmente existe un consenso de que el cribado de entre los 50 y 69 años reduce la mortalidad por cáncer de mama, la controversia sobre el inicio precoz de estos programas puede cambiar con estos resultados.

Desde 1980, fecha en que empezaron estos cribados en Suecia, había pocos estudios que demostrasen un efecto significativo sobre la mortalidad en el grupo de edad.

Por ello, pese a que las directrices de la Unión Europea no incluyen esta franja de edad (40-49 años) en sus recomendaciones, la Swedish National Board of Health puede rebajar sus recomendaciones y proponer que a partir de los 40 años se inicien estos programas de cribado.