¿Subestimamos el estado de sobrepeso de los menores?

R.Unido.-Los niños, sus padres y los profesionales de la salud a menudo subestiman el estado de sobrepeso de los menores
ALINA ZIENOWICZ/WIKIMEDIA COMMONS - Archivo
Publicado 29/04/2019 7:00:35CET

   MADRID, 29 Abr. (EUROPA PRESS) -

    Más de la mitad de los padres subestiman la clasificación de sus hijos como sobrepeso u obesidad, una percepción errónea que también comparten los propios niños y los profesionales de la salud, según una nueva investigación presentada en el Congreso Europeo sobre Obesidad (ECO, por sus siglas en inglés) de este año en Glasgow, Reino Unido.

   La revisión sistemática y el metanálisis, que sintetizan la evidencia disponible de la literatura científica, incluyeron 87 estudios realizados en todo el mundo entre 2000 y 2018, que incluyeron a 24.774 niños de 0 a 19 años de edad y sus padres. "A pesar de los intentos por aumentar la conciencia pública sobre el problema de la obesidad, nuestros hallazgos indican que la subestimación del estado de sobrepeso de los niños es muy común", dice Abrar Alshahrani de la Universidad de Nottingham, en Reino Unido, quien dirigió la investigación.

   "Esta percepción errónea es importante porque el primer paso para que un profesional de la salud apoye a las familias es un reconocimiento mutuo de un estado de exceso de peso. Esto es particularmente importante para el niño, los padres y los profesionales de la salud que los cuidan. Nuestro estudio también encontró una tendencia de los profesionales de la salud a subestimar el peso, lo que sugiere que a los niños con sobrepeso no se les puede ofrecer el apoyo que necesitan para garantizar una buena salud", añade.

   En todo el mundo, ha habido un incremento de más de 10 veces en el número de niños y adolescentes con obesidad en las últimas cuatro décadas, pasando de 5 millones de niñas en 1975 a 50 millones en 2016, y de 6 millones a 74 millones de niños. En Europa, el 19-49 por ciento de los niños y el 18-43 por ciento de las niñas tienen sobrepeso u obesidad, lo que representa aproximadamente de 12 a 16 millones de jóvenes con sobrepeso, y muy pocas de ellos reciben el tratamiento adecuado.

   Investigaciones previas en adultos han demostrado que la precisión de la percepción del peso corporal está relacionada con comportamientos de estilo de vida, esfuerzos para perder peso y visitas médicas. En este estudio, Alshahrani y sus colegas de la Universidad de Nottingham investigaron la prevalencia y los factores de riesgo asociados con la subestimación del exceso de peso de los niños.

   Llevaron a cabo una revisión sistemática y un metanálisis de estudios cualitativos y cuantitativos que evaluaron las percepciones del peso de los niños por parte de cuidadores, niños y profesionales de la salud, y lo compararon con estándares médicos reconocidos para definir el sobrepeso, incluidos los puntos de corte de la 'International Obesity Task Force', basados ??en mediciones antropométricas (altura, peso y circunferencia de cintura y cadera).

MÁS DE LA MITAD DE LOS PADRES SUBESTIMA EL SOBREPESO DE SUS HIJOS

   Los resultados mostraron que más de la mitad (55 por ciento) de los padres subestimaron el grado de sobrepeso en sus hijos, mientras que más de un tercio (34 por ciento) de los niños y adolescentes también subestimaron su propio estado de peso. Los profesionales de la salud compartieron esta percepción errónea, pero estudios limitados impidieron la cuantificación.

   Los padres de niños más pequeños tenían menos probabilidades de percibir a sus hijos con sobrepeso, y eran menos precisos a la hora de juzgar el peso de los niños que de las niñas. Además, los padres que tenían sobrepeso y con menos educación también presentaban menos probabilidades de evaluar con precisión el mayor peso de sus hijos.

   Los autores señalan que la etnicidad y las normas culturales también pueden tener un efecto en la percepción errónea de los padres, ya que algunas culturas prefieren un tipo de cuerpo más grande y pueden no identificar a sus hijos con sobrepeso. En estudios cualitativos, los padres comúnmente describían a sus hijos como "con huesos grandes", "gruesos" o "sólidos" en lugar de usar el término médico obeso, y expresaron un fuerte deseo de evitar etiquetar a sus hijos con terminología médica.

   "Identificar los problemas de peso en la infancia y la adolescencia es una oportunidad única para tener un impacto en la salud de por vida --dice Alshahrani--. Los resultados sugieren que la subestimación del estado de sobrepeso infantil es altamente prevalente. Abordar los factores que conducen a la inexactitud en la evaluación del peso del niño tendrá un impacto positivo en la comunicación entre niños, padres y profesionales de la salud, y ayuda al reconocimiento mutuo del exceso de peso de los niños".

   Los autores reconocen que sus hallazgos muestran asociaciones observacionales, por lo que no se pueden extraer conclusiones sobre causa y efecto. Señalan varias limitaciones, incluida la falta de un examen estadístico de las percepciones de los profesionales de la salud debido a la escasez de estudios relevantes y el posible sesgo de género, ya que la mayoría de los estudios solo examinaron las percepciones del peso corporal de la madre y el niño.

Contador