Publicado 02/11/2021 19:17CET

Sube la edad media de la paciente de reproducción asistida a causa de la pandemia

Archivo - Bebé nacido con reproducción asistida
Archivo - Bebé nacido con reproducción asistida - IVI - Archivo

MADRID, 2 Nov. (EUROPA PRESS) -

El doctor Nasser Al-Asmar, asesor científico de Igenomix, biotecnológica dedicada a la genética de la reproducción, ha destacado que, como consecuencia de la pandemia, ha aumentado de 37 a 39 años la edad de las pacientes que hacen uso de las técnicas reproductivas que se llevan a cabo en su laboratorio.

"Hemos observado que la paciente media ha pasado de tener 37 años a tener 39, tanto en 2020 como en lo que llevamos de año 2021. Todo apunta a que estamos en un momento en el que se ha detenido el proyecto de muchísima gente que considera que tiene margen de maniobra por su edad, aunque esto no es del todo así. La pandemia va a ser un nuevo golpe para la natalidad", ha avanzado el experto durante el debate inaugural de 'Virtual Infert 2021', sobre el impacto de la reproducción asistida en la natalidad.

Así, según se ha puesto de manifiesto en el debate, la última encuesta de fecundidad del Instituto Nacional de Estadística (INE), en 2018, arrojaba el dato de que el 88 por ciento de las mujeres de entre 18 y 30 años no tienen hijos y, a medida que el nivel educativo incrementa en la sociedad, el retraso de la maternidad es mayor.

"Sabemos que la edad maternal avanzada está asociada a la dificultad para concebir un recién nacido sano, y muchas parejas no son conscientes de la caducidad de su fertilidad ni de los aspectos que pueden afectar a su salud reproductiva", explica el presidente de la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), el doctor Luis Martínez Navarro.

"Según la última encuesta de fecundidad del INE, el 57 por ciento de las mujeres entre 35 y 39 años tiene intención de tener hijos en los tres próximos años. Algo no funciona en la sociedad cuando a esta edad no saltan todas las alertas de la caducidad de la fertilidad", ha explicado el presidente de la SEF.

Por otro lado, el doctor Antonio Urríes, presidente de la Asociación para el Estudio de la Biología de la Reproducción (ASEBIR), destaca por su parte un problema que va más allá de la concienciación y la prevención en materia de fertilidad, como es el de la imposibilidad de llevar a cabo el proyecto reproductivo en determinados momentos de la vida de cada persona.

"Muchas veces, cuando hablamos de la maternidad tardía, solemos poner el foco en la voluntad de alguien y su responsabilidad, pero debemos tener en cuenta que las circunstancias, a veces, obligan a aplazar cuestiones inaplazables y ahí es donde la medicina nos debe apoyar. Estoy muy de acuerdo con que deberíamos de tener un plan de prevención como en otras áreas médicas, pero lo verdaderamente importante es que nuestro sistema de salud pueda responder ante este nuevo modelo social con el que nos encontramos y que se ha recrudecido con la pandemia", argumenta el especialista.

PLAN DE PREVENCIÓN DE LA INFERTILIDAD

En este sentido, durante el debate, la presidenta de la Red Nacional de Infértiles (RNI), Helena Fernández, ha adelantado la intención de la asociación de poner en marcha un plan de prevención de la infertilidad dentro de los institutos españoles, con el fin de explicar a los adolescentes, de una manera "didáctica y preventiva", los problemas reproductivos que afectan a la sociedad, y cómo planificar su proyecto familiar en el futuro.

"La 'infertilidad en la mochila' es un proyecto que nace con la idea de concienciar a la población, desde el inicio de su vida reproductiva, de la importancia de la salud en este ámbito", aclara Fernández.

"Históricamente, nos han enseñado a cómo no tener un hijo sin haberlo planificado, pero nadie nunca nos habló sobre cómo tenerlo cuando llega el momento, de si podríamos hacerlo de manera natural y de cuáles son las dificultades con las que podríamos encontrarnos", ha explicado la presidenta de RNI durante el debate.

Por último, un tema en el que han coincidido todos los expertos durante el debate es la disparidad de criterios sobre el acceso a los servicios de reproducción de las diferentes comunidades autónomas, por lo que han expresado que "todos los ciudadanos deberíamos de tener las mismas oportunidades en nuestro sistema de salud público".